Chávez lo dice y tiene razón. . . Debatir el programa de forma democrática es una tarea imprescindible.

Reflexiones sobre el programa de la patria

El día 11 de Junio se inscribió ante el CNE la candidatura de Hugo Chávez para su reelección como Presidente de la República, y ahí también se presentó el “Programa de la Patria” y con esto se marca el inicio del recorrido rumbo al 07 de octubre. En la parte introductoria de este programa se plantea lo siguiente:

 “Al presentar este programa, lo hago con el convencimiento de que sólo con la participación protagónica del pueblo, con su más amplia discusión en las bases populares, podremos perfeccionarlo, desatando toda su potencia creadora y liberadora.  Hugo Chávez.

 Esta reflexión da respuesta a un meollo fundamental de la transición socialista, que es la plena partición del pueblo explotado en la definición del rumbo del proceso revolucionario y declaradamente socialista. En esta campaña se debe superar la cotidianidad y dar paso a una nueva forma de hacer política donde la partición desde abajo sea lo más importante. Quienes somos partes de la militancia revolucionaria no debemos perder tiempo en abrir un amplio debate, no sólo para perfeccionar este programa sino para modificar y aportar lo que sea conveniente en función de fortalecer la transición al socialismo. Es momento de hacer realidad la construcción del programa desde abajo, no hay otra alternativa. 

En todo proceso revolucionario es fundamental la crítica como una herramienta para analizar a fondo la realidad y empujar los cambios para consolidar el avance al Socialismo, única sociedad que se construye de manera consciente y por ende el debate es prioridad. Al hacer un recorrido por el período abordado en el plan Simón Bolívar 2007 -2013 no será difícil darnos cuenta de grandes ausencias, una que se repite con el “programa de la patria” y es importante señalar: La falta de un partido consecuente que luche por el programa.

Gran parte de los revolucionarios somos parte del PSUV desde sus inicios y hemos visto la total ausencia de espacios para el debate y la construcción de política de manera democrática, que ha llevado a que esta herramienta en gran medida sea un cascaron vació con la instalación de un fuerte sector burocrático. Un elemento esencial es que toda la dirección del partido es parte del gobierno, y sin diferenciarse las tareas, el partido responde a las necesidades del gobierno y no al revés. Esta aguda contradicción ha impedido que exista un sujeto político que ejerza contraloría sobre la gestión gubernamental y por ende el único sujeto “político” existente para llevar adelante  el Plan de la Patria es el gobierno nacional siendo tamaña contradicción respecto al objetivo de hacer irreversible el proceso.

Esta breve caracterización es fundamental para señalar de una vez un primer gran aporte para el programa: Construir un fuerte partido revolucionario. Cuando hablamos de una campaña diferente nos referimos esencialmente a eso, a que sea una campaña para potenciar la construcción de esa herramienta tan necesaria para la revolución socialista. Todos los esfuerzos deben conducirse a eso, necesitamos espacios para que el pueblo que se levantó en el caracazo del 89, que llevó a Chávez a la presidencia en el 98 y que reconstituyó el hilo constitucional el 13 de abril del 2002 pueda hacer contraloría sobre el gobierno en el avance de este gran proyecto 

El presidente Chávez en el programa de la Patria plantea lo siguiente: 

“No nos llamemos a engaño: la formación socioeconómica que todavía prevalece en Venezuela es de carácter capitalista y rentista. Ciertamente, el socialismo apenas ha comenzado a implantar su propio dinamismo interno entre nosotros. Éste es un programa precisamente para afianzarlo y profundizarlo; direccionado hacia una radical supresión de la lógica del capital que debe irse cumpliendo paso a paso, pero sin aminorar el ritmo de avance hacia el socialismo”. 

Lo planteado por Chávez sin duda responde a una realidad evidente que es la gran distancia a contar con una sociedad socialista. De fondo da respuesta al gran propagandismo hecho con la palabra “socialismo”, cuestión que tiene dos caras, por un lado todo el mundo habla de socialismo generando condiciones para un gran debate pero por otro se ha generado una falsa interpretación del concepto contando hoy en día hasta con duchas socialista, cuestión sumamente risible.

El socialismo más allá de ser una sociedad de transición hacia la justicia y la igualdad y donde se cuente con un gobierno que priorice por la inversión social, amerita de una base económica hoy inexistente que no sólo se construye en un país sino en el mundo. El prevalecimiento de un carácter capitalista y rentista en nuestra economía tiene que ver con el fracaso de las empresas mixtas como alternativa y de la incapacidad de avanzar junto a las clases acomodadas del país, por eso en el programa de la patria debe marcar un cambio de rumbo donde debe establecerse el fortalecimiento de una economía planificada con control obrero, del internacionalismo revolucionario y la ampliación de la democracia revolucionaria, todas cuestiones indispensables para que el socialismo sea afianzado y profundizado siendo el partido la única herramienta que puede empujar esto y hacerlo posible. 

Abramos pues un gran debate, y hagamos nuestro el plan de la patria para transformarlo, profundizarlo y afianzarlo como el programa para la definitiva transición al socialismo.

Militante de Marea Socialista.

Correo: [email protected]

Twitter: @maringalexander

 


Esta nota ha sido leída aproximadamente 3178 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




Comparte en las redes sociales




Notas relacionadas

Movimiento Estudiantil, Educación

Ideología y Socialismo del Siglo XXI

Actualidad

US Y /ideologia/a145978.htmlCUS