La creatividad sin educación es casi imposible

Hay una interdependencia entre la creatividad y la educación aun cuando, antes, muchos inventores tuvieron poca educación como Edison, quien abandonó los estudios a muy temprana edad, lo mismo pasa con otros innovadores técnicos quienes sin educación superior inventan algo y al otro lado del mundo aparece algo mejor, el caso es que hoy, las necesidades humanas y los elementos para satisfacerlos cambian a medida que pasa el tiempo.

Ahora existe una creciente complejidad para nuestra sociedad llena de adelantos científicos cuya tecnología demanda servicios y productos más amplios, los innovadores se encuentran con necesidades educativas mayores si quieren hacer descubrimientos de valía, una sólida educación más allá del primer título en campos como la electrónica, física, comunicaciones es necesario, la instrucción básica universitaria ya no alcanza para conseguir trabajo técnico.

El tema de la creatividad recibe gran atención en nuestra revolución, incluso, se trata de determinar qué características humanas contribuyen con él, si es una especie de habilidad que sirve para crear nuevas cosas, principios novedosos o personas con muchas ideas capaces de crear indefinidamente sin relacionarlas con la necesidad; el mundo capitalista está lleno de ellos, si alguna de sus ideas pega el neoliberalismo está feliz por el consumismo.

Este es un artículo para el creativo verdadero, al hacedor cuyos sueños de cambio van más allá de los pensamientos tontos, quiero referirme al inventor que relaciona la economía política con las ciencias sociales porque el desarrollo de la sociedad está relacionado con la vida económica por la producción de bienes materiales destinados a satisfacer necesidades inmediatas tales como alimentos, vivienda, trabajo, salud, educación, recreación, es decir, una creativa economía política cuyas condiciones socialistas representen la unidad de las fuerzas productivas con tecnología de punta.

La revolución está lleno de soñadores, vamos a hacer esto y aquello, sí, pero, ¿cómo lo logramos? La revolución está llena de problemas que hay que solucionarlos empezando por la educación porque el estancamiento o declive de esta no es un asunto circunstancial ni es pasajero, es un problema peligroso para la cultura que se pretende cambiar, hay que pensar más allá de las elecciones porque está en entredicho la participación del pueblo, del gobierno con la eficacia del cambio.

Sin cultura socialista se forman fisuras que advierten la fragilidad de la revolución, no hay donde más hacernos los tontos ante los dramas que nos aquejan, continuar así es una imperdonable irresponsabilidad revolucionaria. Si de verdad queremos el socialismo hay que sacar los defectos del proceso al sol y secar las manchas que sobre la revolución han caído.

Hay que discutir con franqueza los problemas culturales y educativos. Hay que tratar con franqueza que ese estancamiento cultural no ayuda a resolver los problemas de la inseguridad, de la especulación, la falta de convicción y eficacia en la gestión pública, no es posible seguir con los disimulos pactados, convenidos, hay que mejorar la educación para que el socialismo del siglo XXI no suene a literatura de folleto.

Allí donde comienza la solución a los problemas comienza la revolución, la innovación en las ciencias políticas permite crear herramientas para una vida mejor, es el rasgo característica del hombre y mujer para trabajar y determinar sus condiciones sociales.

Una educación renovada basada en la investigación es una fuente para el crecimiento económico, social y condiciona decididamente la forma en que los negocios en la revolución deberían operar por su organización; una innovadora educación es una inversión nacional porque eleva la destreza del pueblo empleado en la producción, y mejora la cultura de la sociedad por su organización y conocimiento.

La investigación y el fomento de esta son importantes para la salud de la revolución; universidades, liceos, mejor dotados y con profesores más capaces y socialistas permitirán desarrollar programas y dividirlos para que la política económica atienda y desarrolle autosustentable mente la defensa del país, las comunicaciones, sanidad, biología, matemáticas; programas que establecen metas firmes, especificas, con un control de la planificación cuidadosa de lo que resulta la realización de misiones concretas, sin que por ello los resultados sean inmediatos, pero si es una inversión para dotarnos de medios técnicos, propicios y estimulantes para alcanzar el socialismo.

El nivel de un socialismo también lo indica el número de personas con trabajo, el número de jóvenes egresados de la universidad investigando una mejor tecnología, de esa forma las necesidades serán satisfechas y la gente podrá dedicarse a trasmitir sus experiencias, conocimiento, adaptabilidad, actitudes y esfuerzos a sus vecinos del pueblo organizado para cambiar la cultura.

La educación permite que la creatividad tenga el poder de encausar con conocimiento de causa los hechos, las observaciones para producir algo original, novedoso y útil, incluso, la intuición será dotada de un mejor sentido común para que los inventos sean parte cultural del pueblo porque son ingredientes reales y necesariamente humanos con amplia aplicación a todas las actividades del Estado.


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