El desarrollo de la tecnología y el acceso al conocimiento

“Los límites del viejo “orbis terrarum” fueron rotos; sólo entonces fue descubierto el mundo, en el sentido propio de la palabra, y se sentaron las bases para el subsecuente comercio mundial y para el paso del artesanado a la manufactura, que a su vez sirvió de punto de partida a la gran industria moderna. Fue abatida la dictadura espiritual de la Iglesia; la mayoría de los pueblos germanos se sacudió el yugo y abrazó la religión protestante, mientras que entre los pueblos románicos iba echando raíces cada vez más profundas y desbrozando el camino al materialismo del siglo XVIII una serena libertad de pensamiento heredada de los árabes y nutrida por la filosofía griega, de nuevo descubierta.”

Introducción a la Dialéctica de la Naturaleza. Federico Engels 
 

El desarrollo de la tecnología y el acceso al conocimiento pueden generar condiciones de vida de diversos caracteres, además de proteger el medio ambiente. Al observar el nivel de investigación y el desarrollo científico de países con economías “avanzadas” permiten concluir que el balance entre conocimientos y recursos se ha desplazado hasta el extremo que el conocimiento es un factor determinante del nivel de vida de los pueblos, aun que la cobertura se restringe a una porción pequeña de población con mayor posibilidad económica para acceder a esos conocimiento. Y, desde el punto de vista tecnológico, están firmemente basadas en sus avances y del conocimiento por ello generada, lo que significa que el conocimiento es desarrollo. 

Tres de los principales problemas que aquejan en los países latino americano, para el alcance a mediano plazo de alcanzar una plataforma base para su desarrollo, en conjunto, son:

  1. Débiles en incentivos a la actualización tecnológica (que no es transferencia tecnológica) en un ambiente que contribuya a la centralización de los recursos públicos para el apoyo de ciencias básicas.
  2. La menor vigilancia conforme a la modernización tecnológica con repercusión inmediata sobre las industrias productivas (las que generan Bienes y servicios útiles socialmente) y
  3. El establecimiento de diversos programas para fortalecer la relación entre la planta industrial y los centros de investigación, universidades e instituciones tecnológicas acopladas a un plan general de desarrollo científico y tecnológico.

Al no tomar en cuenta los factores antes nombrados, ha provocado que las actividades primarias (industrias básicas, agricultura, etc.), la disminución de la pobreza y la disminución del deterioro de los recursos naturales no permitan trazar las posibles soluciones de estos problemas al no exigirse acciones estratégicas orientados en las siguientes líneas: 

  1. Consecución de conocimientos en otros países, a través del cual nos permita capacitarnos para la generación local de conocimientos en actividades de investigación y del aprovechamiento del saber autóctono.
  2. Difusión de conocimientos, para garantizar el acceso a las innovaciones a un mayor número de habitantes, sobre todo a los de menor desarrollo relativo.
  3. Admisión de conocimientos, que supone la creación de condiciones para que puedan concertarse las innovaciones dentro del contexto industrial de la nación.
 

En el ámbito de la agricultura, los beneficios sociales de los conocimientos que proporciona la investigación científica y tecnológica, además de generar una técnica que tome en consideración sus posibles consecuencias en lo nacional e internacional (es decir, los beneficios recibidos por todos los que utilizan una innovación), esta debe ser superior a los beneficios de la supuesta rentabilidad en el ámbito privado (frutos percibidos únicamente por quienes han invertido en ello), las empresas privadas carecen de incentivos suficientes para invertir socialmente en la generación y difusión de conocimientos, razón por la cual los gobiernos deben intervenir para alentar la creación de tecnologías útiles para la agricultura. 

La forma clásica de intervención que han encontrado muchos gobiernos se ha materializado en la creación de instituciones públicas de investigación. En el caso de Venezuela, a finales de los años sesenta se creó el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA) que más tarde se transformaría en el actual Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP). Estas instituciones fueron objeto de múltiples críticas, de las cuales la fundamental giró en torno a que gran parte de la investigación se realizaba en estaciones experimentales, aisladas de los campos, los problemas y las perspectivas de los agricultores. 

En esas perspectivas, muchos países en desarrollo, entre ellos México, procedieron a reformar sus actividades públicas de investigación y desarrollo  alineándolas a las necesidades del sector productivo. Este reconocimiento dio lugar a la formación de un nuevo paradigma institucional que enfatizó en la importancia de propiciar mayor participación de los productores en la definición de las prioridades de investigación para resolver los principales problemas técnicos y económicos que los aquejan. 

*Especialistas en Gestión de la Propiedad Intelectual.

alejaalvarez1@hotmail.com

f.oscar.f@gmal.com



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Alejandrina Álvarez / Oscar Flores *

Dirigente de los Círculos Bolivarianos, comunicador alternativo, Director del periódico La Voz del Valle

 lavozdelvalle2@yahoo.es

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