¿Qué buscan los manitas blancas?

Las recientes declaraciones de un grupo de integrantes de la hoy llamada Mesa de la Unidad (quien sabe que nombre tendrá mañana, pues en cada proceso electoral toman un nombre diferente), y el consecuente deslindamiento de la dirigencia opositora la cual “pertenecían”, llama mucho a la reflexión.

Primero fue William Ojeda, que se separa de ese grupo al cual estuvo apoyando en todos los niveles y esgrimiendo en sus participaciones en la Asamblea Nacional los mas enconados argumentos detractores contra todo el proyecto liderado por el comandante Hugo Chávez Frías, tratándolo entre otras de dictador y oponiéndose a cuanta decisión y programas que desde el alto gobierno se diseñaban. Es muy curioso que luego de haber ganado las elecciones primarias de la MUD y después de haberle sido arrebatado sus aspiraciones a la alcaldía del municipio Sucre, haya decidido cambiar de rumbo. ¿Fue en ese momento cuando el señor Ojeda se dio cuenta de lo tramposo que son los de esa oposición? ¿Fue en ese momento que se dio cuenta de la falta de honestidad y ética del grupo al cual apoyaba? ¿Fue en ese momento en que se dio cuenta el rumbo errado que llevaban sus correligionarios con relación al proyecto de país? Este señor formaba parte de ese mismo grupo, el cual ha mantenido incólume su comportamiento deplorable y entreguista en relación a la revolución Bolivariana, y no recuerdo que él se haya deslindado y haya fijado una posición diferente en su debido, momento en cuanto al golpe de estado del 2002, ni del asalto a la embajada de Cuba, ni al bochornoso y horrendo espectáculo que dieron Leopoldo López y Henrique Capriles con el ahora gobernador del Guárico, Rodríguez Chacin, ni del paro petrolero, ni de las guarimbas, ni de todas la cantidad de hechos que ha diseñado y puesto en práctica la oposición como política desestabilizadora del gobierno del presidente Chávez. Al contrario, él cohonestó todas esas actividades.

Pero, ahora que ve en pico de zamuro su curul, con su cara muy lavada, se presenta como un engañado y un estafado. ¿A quien cree que engaña este personaje? ¿Realmente siente orgullo de llevar la camisa roja? Por vergüenza debería pasar agachado y no pavonearse ahora con los que ayer él humilló.

Con poco tiempo de distancia, he visto con estupor, que personajes con características similares, ayer con un verbo vehemente apoyaban todas estas posiciones de la oposición, justificaban toda la sarta de mentiras provenientes de los laboratorios sucios de la oposición y hoy, con la misma vehemencia manifiestan que se sienten estafados y no se sienten representados por la cúpula política que hasta hace una semana defendían de una manera ciega.

Me pregunto si ese otro personaje, diputado Ricardo Sánchez, un joven fogoso en la defensa de todo cuanto apuesta en los momentos en que decide hacerlo, si mal no recuerdo es uno de los que apoyaron la “¿huelga de hambre?” frente a la embajada de Cuba, intimidando con su comportamiento a la delegación diplomática que allí hace vida, ¿es ahora cuando se da cuenta que ha sido engañado por unos pseudoliders que solo perciben el beneficio personal, la búsqueda de sus propias aspiraciones y el cumplimiento con el compromiso injerencista de Estados Unidos?

¿Cuál fue el detonante para que estos personajes, incluyendo a los otros dos, cuyos nombres no recuerdo, para que decidieran tomar un rumbo diferente esgrimiendo argumentos que hasta hace poco defendían con toda la pasión de quienes están convencidos de estar en el camino correcto?

Espero que nuestro maduro liderazgo tome debida nota de estas actitudes y maneje con cuidado esta situación, pues sería muy lamentable para los que hemos sido victimas de las actitudes de estos señores, que ahora nos veamos compartiendo con ellos espacios que a muchos de los nuestros, con un trabajo ininterrumpido y sin interés alguno, les cuesta alcanzar. Me refiero que sería muy triste que ellos lleguen por encima y que en las próximas elecciones los veamos como figuras relevantes, presentadas en las listas del PSUV, y por disciplina partidista tengamos que votar por ellos para ser elegidos en cargos que solo le corresponden a los que hayan tenido una conducta irreprochable y consecuente en su compromiso con el proceso revolucionario.

Ya nos ha ocurrido otras veces, como es el caso de Ismael García y su combo, así como algunos dirigentes del PPT.

Como dice el refrán popular: piensa mal y acertarás; creo que no debemos caer a ciegas con los que ayer mantuvieron una postura totalmente opuesta a lo que nosotros defendemos desde hace mucho mas allá de los últimos 14 años. Nuestro proyecto no ha cambiado un milímetro desde sus inicios, entonces ¿Qué les hace pensar que ahora ellos pueden encajar en el proyecto revolucionario? ¿O es acaso una táctica diseñada desde el norte para penetrar el liderazgo chavista y luego dar el golpe?

¡Alerta, no los convirtamos en victimas! Seamos fieles defensores del legado de nuestro comandante que bien vilipendiado fue por parte de quienes hoy vienen con su vestimenta de oveja.

Lo que falta es que ahora Teodoro Petkoff se de cuenta que esta equivocado de rumbo.


Si quieren estar en nuestras filas, tienen que ganárselo con el tiempo y con sus acciones.


marinamaica@hotmail.com


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Marina Guaithero de Maica


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