El riesgo calculado

El reciente y muy extraño estallido de sinceridad, que vimos en los medios estadounidenses The New York Time, Cable Network News (CNN) y Forbes Magazine, no fue producto de una profunda reflexión moral ni de una revisión ética comunicacional y periodística. Obedece a otros fines no tan loables y que están en concordancia con la política belicista, injerencista e intervencionista del Departamento de Estado.

La primera premisa que salta a la vista, es que de una vez por todas el "establisment" norteamericano toma la dirección de la agresión contra Venezuela. Aunque era un secreto a "soto voce", el fracaso rotundo del "guaidonato" exige que el gobierno de Trump tome el control. Dos meses después de la autoproclamación los resultados saltan a la vista: la "presidencia interina" no tiene ningún impacto real en la institucionalidad venezolana. Más allá de unos 50 países que lo reconocen y de la estructura de la "mass media" internacional el presidente autoproclamado es una ficción política sin conexión con la realidad. La repetición del argumento o la agenda violenta, aunada a una campaña comunicacional basada en los #FakeNews hizo mella en la capacidad de movilización y poco a poco le resta apoyo en su base natural. Juan Guaido ha sido incapaz de generar alguna política real, más allá de los tweets o post que sube a sus redes sociales, no ha cumplido ninguna promesa hecha. El embarque con la supuesta #AyudaHumanitaria, el desconocimiento mayoritario de las FANB al presidente legitimo Nicolás Maduro, la huelga general entre otros, han pasado por "debajo de la mesa". Generaron más expectativa que resultados tangibles. Igual podríamos evaluar la campaña comunicacional. Desde los "niños reclutados" los "miles de muertos durante el apagón" y una cantidad impresionantes de engaños, artificios, mentiras y medias verdades, (en algunos casos burdas e irracionales), que han sido desmontadas en tiempo record por los colectivos comunicacionales revolucionarios y los órganos oficiales. Esto sin duda ha elevado el clima de decepción y frustración en los seguidores de la oposición y por el contrario al efecto buscado a nucleado aun mas al chavismo en torno a Nicolás Maduro, elevando la moral política de este sector social.

Todo esto trajo como consecuencia un replanteamiento muy pragmático que busca ganar el terreno perdido. Se sacrifica la #PostVerdad opositora en 2 temas que han sido punto de honor de la conspiración criolla: el Magnicidio del 04 de octubre y la quema de los camiones de la #AyudaHumanitaria. ¿Qué interés tan poderoso tuvo que aparecer para que unos medios tan emblemáticos del entramado comunicacional norteño recularan de tal manera? Si algo no descuida el poder imperial es la percepción generada en la opinión pública interna como externa. Sacrificar dos argumentos que le han generado tan excelentes réditos, no es una conducta muy característica de la arrogancia imperial ni de la jactancia de la derecha fascista neoliberal mundial. Con ello se dejo al descubierto no solo a los voceros internos sino a los principales portavoces guerreristas de la Casa Blanca. ¿Este riesgo calculado a que responde? El asumir una "mea culpa" por medios de comunicación es una conducta por decir inusual y extraordinaria. Pero está calculada en función de generar un impacto positivo en cuanto a la precepción que sobre el medio se pueda llegar a tener. Ahora con la "cara lavada" y barnizada con una tenue capa de sinceridad, están listo para iniciar una nueva ofensiva. Una opinión pública sobresaturada de información, trasversalizada por la inmediatez efímera de una "verdad" construida para el consumo instantáneo y desechable, es muy susceptible a aceptar estos actos programados de franqueza emocional. Así pues en esta especie de "borrón y cuenta nueva" en la confianza de la audiencia captiva es efectivo y deja nuevamente al medio operativo listo con la libertad requerida para armar el nuevo ardid.

Es una jugada de ajedrez comunicacional bien planteada. En la punta del iceberg están los DDHH, pues es un tema que abre de par en par las puertas hacia la sensibilidad y a la construcción de expedientes que por más inverosímiles que sean pueden ser tamizados como verdad. No es de sorprender que aparezcan fosas comunes, desaparecidos, torturados y no es que antes no se haya intentado, es que no antes no tenían están condiciones tan favorables para la #PostVerdad. No es de extrañar pues que afloren de la nada armas de destrucción masiva, bacteriológicas, biológicas, intolerancia religiosa, desastres naturales, genocidios etc. Cualquier argumento no solo es válido, sino creíble. Debemos prepararnos para lo que viene y para escuchar con mucha frecuencia: "debe ser verdad…si lo dice el New York Times..."

ebecel@gmail.com



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