XX ANIVERSARIO DE APORREA

Aporrea cumple 20 años, los últimos de ellos bloqueada, pero... ¡Siempre libre!

Hoy Aporrea cumple 20 años de existencia como medio de comunicación popular-alternativo. Nuestro archivo de noticias, artículos, registro de autores y de materiales que se pueden hallar con su buscador (casilla superior derecha de la portada), nos dan cuenta de su recorrido, de su historia, de su desempeño; nos permiten una visión retrospectiva para evaluar su trayectoria.

Surgimos en una etapa de lucha en torno a un proceso de transformación de la sociedad venezolana, que ilusionó a muchos y a muchas, y que volcó sus contenidos en gran medida en estas páginas; provenientes no precisamente de las altas superestructuras políticas, sino de las bases populares del proceso bolivariano.

Por eso, desde un principio, desde la defensa de aquel proceso y aquella oportunidad, el activismo y la vanguardia popular comenzaron a cincelar ese recorrido histórico con la crítica, con la denuncia, con la contraloría social, con la visibilización de las luchas sociales y conflictos, con la polémica en torno a las ideas de la revolución, a lo largo de los períodos marcados por la presencia de Chávez.

Aporrea fue la expresión de un florecimiento de la libre comunicación popular y alternativa, autónoma y autogestionaria, que acompañaba al proceso sin supeditarse a las líneas que buscaban encauzarla dentro de la uniformidad burócrática, como apéndices del Estado.

Era parte de un proceso vivo en el que había confrontación de ideas, en torno a las disyuntivas y los retos de la experiencia socio-política-cultural de transformación que agitaba al país.

En esa discusión en la que interveníamos protagónicamente, como parte de la base popular, desde abajo, intervenía también el propio Chávez, sin que el peso de su "hiperliderazgo" sofocase el debate.

Pero, los tiempos cambiaron, a partir de su muerte, y aquel proceso palpitante se truncó, volcando la correlación de fuerzas hacia factores degradantes en el movimiento de las contradicciones internas y de las presiones externas. Para algunos y algunas, el proceso se venía deteriorando y desvirtuando ya desde los tiempos de Chávez, voces y plumas que, desde su propia visión, advertían de señales o tendencias autoritarias y de rechazo de críticas a la gestión o al comportamiento de ciertos personajes. Era algo que hacía, precisamente, parte del debate que se podía reflejar a través de Aporrea, aunque no faltaran quienes mostrasen intenciones de frenarlo o impedirlo.

Con ello se fue precipitando la gangrena de nuestro proceso transformador y una burocratización abrumadora fue imponiendo su hegemonía asfixiante, hasta el punto de ir excluyendo y acallando prácticamente todas y cada de las voces discordantes.

Una gran parte de la comunicación comunitaria-popular terminó siendo fagocitada y cooptada por el aparato y por la agenda oficial, y los que no agarramos cauce tuvimos que enfrentar distintas amenazas, intentos de estrangulamiento, extinción o bloqueo, producto de una intolerancia absolutamente alérgica a la diversidad y al pensamiento crítico.

Esta situación no es más que un reflejo de lo que ha tenido y tiene que sufrir el pueblo, la clase trabajadora, los movimientos populares que otrora fueron la base social de un proceso político que se fue por otros caminos, en una regresión que nos ha arrancado casi todas las conquistas sociales y democráticas que distinguieron a esta revolución.

Y no fue esto por una intervención imperialista, aunque el bloqueo y las sanciones indudablemente contribuyeron, sino que fue escogencia voluntaria de las máximas cabezas políticas, entregadas desde hace tiempo ya a distintos intereses.

De esta manera, como no podíamos tener un destino distinto al de nuestro pueblo, llegamos a esta situación en la que prácticamente tenemos una mordaza sobre nuestras bocas; que no nos impide decir y gritar, pero que es como un "bájale dos" al volumen del altavoz, buscando reducir a un mínimo nuestra audiencia y apaciguar ese "gallinero de alborotadores" que es, para los y las hegemonistas, la comunicación popular-alternativa, independiente o como se le llame.

Y aún así, no hemos dejado de contener en nuestro seno, en el marco del debate democrático, a quienes mantienen variados criterios, dentro de nuestra orientación fundacional identificada con un enfoque progresista, de izquierda, antiimperialista, anti autoritario, internacionalista y solidario con los pueblos del mundo.

Creemos que hay que resaltar el hecho indiscutible de que Aporrea ha sido en estos 20 años, el sitio web principal de opinión y debate de la izquierda venezolana, dando cabida a un muy amplio espectro de puntos de vista. Aporrea es el único sitio web de la izquierda venezolana que conserva intacto su archivo de noticias y opiniones, preservando la memoria histórica de la era iniciada desde aquel abril de 2002, que fue el germen de nuestro surgimiento.

Hablamos de la "izquierda" entendida de diversas maneras, con sus múltiples corrientes y en su definición básicamente anticapitalista. Pero también nos referimos a una concepción y una práctica democrática y directamente participativa, que no confisque el protagonismo real, que sea consecuente en la defensa de derechos, consustanciada con las angustias y aspiraciones de la clase trabajadora, campesina, de los pueblos indígenas, de los distintos sectores de pueblo venezolano: comunidades en sus territorios, comunidades de identidad de género, sectores que luchan por eliminar toda discriminación...

Y, por supuesto, al lado o siendo parte de grandes causas de la humanidad, como la defensa del ambiente y la lucha por revertir el cambio climático (un subproducto del sistema capitalista depredador); y contra el belicismo y las dolorosas guerras causadas por el choque de ambiciones de castas que se disputan recursos y poder en el mundo, a costa de millones de vidas inocentes.

Esta ubicación consecuentemente popular, progresista, de acompañamiento comunicativo de las luchas, de exposición de la reflexión crítica sin cortapisas, nos ha costado el precio de sufrir un cerco mediático oficial, desde el aparato gubernamental o de Estado, con un bloqueo (sin sanciones "legales", absolutamente arbitrario y discrecional, anticonstitucional, violatorio de derechos) ordenado por quienes manejan los hilos de la política comunicacional del gobierno y de las telecomunicaciones en el país.

Desde febrero de 2019, el acceso a Aporrea desde los proveedores de servicio de Internet del Estado venezolano, como Cantv y Movilnet (los de mayor número de usuarios en Venezuela), viene siendo bloqueado. Ya van 4 años seguidos, aunque en anteriores oportunidades hubo otros breves episodios de interferencia y de ataque a la página, así como campañas públicas desde programas de los medios oficiales; sobre todo desde algunos programas de la TV del Estado que se dedican a la maledicencia sin réplica.

Nadie desde la presidencia o del Ejecutivo Nacional, nadie desde la Vicepresidencia, ni desde el MIPPCI, ni de Conatel, CANTV y Movilnet; pero tampoco desde la Asamblea Nacional, ni desde los órganos que integran el Poder Moral, se hace cargo de nuestra denuncia y de la irregularidad que representa el hecho de mantener un bloqueo informático contra Aporrea (demostrado y demostrable).

Hemos entregado documentos que hemos presentado con acompañamiento de usuarios, autores y público solidario, que no han recibido respuesta, ni siquiera un gesto o una mueca. Como si no existiera esta expresión de la ciudadanía. Como si no existieran miles y miles de lectores y lectoras, miles de autores y autoras de artículos y comunicados, de actores y actoras de actividades sociales, políticas y luchas del pueblo de diferente tipo que se ven reflejadas en nuestras noticias.

Es algo que sucede incluso, a pesar de que la página sigue siendo receptiva a publicar opiniones y noticias de gente vinculada con el mundo oficial o digámoslo así... del "chavismo" o de lo que se autotitula como tal.

A pesar de esta sordera, insensibilidad y silencio de las autoridades, y ante la persistencia del ataque permanente del bloqueo oficial contra la comunidad comunicacional que es Aporrea, reiteramos, una vez más, el llamando a CONATEL, a la CANTV, a Movilnet, al MIPPCI como órgano rector de las comunicaciones, al Poder Ejecutivo en su conjunto, a la Fiscalía y a la Defensoría del Pueblo, a la Asamblea Nacional y todos los entes obligados a garantizar los derechos democráticos y la libertad de información y expresión a hacer lo conducente para terminar con el bloqueo a Aporrea y a otros medios de comunicación que sean objeto de medidas arbitrarias y anticonstitucionales.

Estas medidas, insistimos, no sólo afectan la libertad de expresión del pensamiento, sino también la de información, de escoger libremente las fuentes informativas y no limitarse a las que sean impuestas por el gobierno. Y afectan sobre todo a usuarios, autores y personas u organizaciones que necesitan visibilizar su existencia y sus luchas por este y otros conductos; pues no sólo afecta al equipo editor del portal web.

Por eso aprovechamos nuestro XX Aniversario, para llamar a renovar la campaña contra el bloqueo en el transcurso de los próximos días a partir de esta celebración de Aporrea.

Dejamos en manos de nuestra comunidad comunicacional de Aporrea e invitamos a los autores-autoras y usuarios-usuarias de la página, a manifestarse respecto al tema de la libertad de información y de expresión en Venezuela, la situación y el papel de la comunicación popular-alternativa y en concreto el bloqueo a Aporrea, cómo les afecta, qué piensan de esa acción gubernamental y qué plantean o proponen como afectados y afectadas por sus efectos.

Aunque a menudo parezca que nuestras quejas caen en saco roto, animamos de nuevo a nuestros usuarios, suarias, autores y autoras seguir insistiendo en dirigir sus opiniones y exigencias al respecto hacia la dirigencia gubernamental y hacia los entes responsables de la comunicación en el país, a trevés de éste y otros medios de los que disponemos, como las redes sociales. Tarde o temprano eso hace peso y así no cedemos a la presión para acostumbrarnos a la pérdida del terreno que nos corresponde.

Invitamos a los autores y autoras, usuarios y usuarias, tanto individuales como organizacionales, a que manifiesten a través de Aporrea su experiencia con este medio, el tiempo que llevan utilizándolo y en qué circunstancias, de qué les ha servido, su utilidad en favor de determinadas luchas, causas o campañas, sus satisfacciones o insatisfacciones... Son estas personas y las colectividades organizadas que se manifiestan en y a través de Aporrea, quienes han dado lugar, junto con su equipo publicador, a este fenómeno comunicacional de ayer y también de hoy, que esperamos pueda seguir cumpliendo ese papel mirando y forjando el futuro. El equipo publicador y operador del portal de Aporrea les expresa su más profundo agradecimiento, al tiempo que les felicita a todos y a todas por hacer posible día a día esta comunidad colaborativa.

Reciban un inmenso abrazo y el sentir de nuestro reconocimiento, tanto quienes se mantienen activos y activas, como aquellos y aquellas que ya no están fisicamente con nosotros, pero que nos acompañaron en el trayecto de muchos años y dejaron su legado en los artículos y noticias de esta página. En ella permanece su huella indeleble y permanecerá mientras mantengamos y preservemos la dinámica de Aporrea, con su información, reflexiones y polémicas cotidianas. A lo largo de lo que queda del mes de mayo de este año 2022 (y siempre) les iremos recordando y reseñando sus contribuciones.

Para conmemorar todo eso y para refrescarlo, debe servir este XX Aniversario, en torno al cual animaremos la discusión en los días venideros.

Hagamos, de esta manera, un balance de estos primeros 20 años de Aporrea, de esta comunidad comunicacional abierta y participativa, y perfilemos también desde cada perspectiva los próximos tiempos de Aporrea que están por venir, cómo visualizan o desean a Aporrea a partir de ahora y cómo creen que podemos lograrlo.

Hagamos una lluvia de ideas sobre cómo defender y salvar a Aporrea, cómo garantizar su supervivencia y esencia en los próximos años, cómo desarrollar la participación colectiva y cómo seguir usando esta herramienta que ha sido y debe seguir siendo una gran conquista popular y territorio libre.

Los pueblos pueden frenar sus pasos a veces y por algún tiempo, ante los obstáculos que se les interponen, en la búsqueda de su destino; pero siguen adelante, y continuar comunicándonos, sacar siempre a flote e intercambiar nuestros sentimientos, nuestras necesidades y anhelos, nuestras ideas o encontrar espacio para discutir nuestros asuntos, quizá sea una de las principales maneras de darnos un poco de aire fresco, de alentar un optimismo realista, cuya fuente de impulso es la confianza en nuestras propias fuerzas.

¡Sigamos en la lucha, CARAJO! ¡Sigamos APORREANDO!

 

Agregamos aquí nuestro anterior editorial del 04/03/22 sobre la situación del bloqueo inconstitucional a Aporrea: www.aporrea.org/medios/n371969.html

CONATEL: "Venezolanos tienen derecho a expresar libremente sus pensamientos"

¡Basta de bloqueo inconstitucional a Aporrea.org!

 



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