El francotirador

Los francotiradores de los deseos de paz de los colombianos pretenden que la guerrilla de las FARC llegue ‘derrotada’ a la mesa de negociación, cuando la realidad nos muestra que están más vivas que nunca. Los francotiradores del régimen narco-paramilitar quieren asesinar la paz en Colombia.

El francotirador es un personaje en los ejércitos –a veces no muy querido por sus compañeros-. Pero hay francotirador de francotiradores.

Los hay épicos como el que nos cuenta una hermosa película llamada “Enemigo a las puertas”, del cineasta francés Jean-Jacques Annaud, en plena segunda guerra mundial y durante la batalla de Stalingrado , “Es también la cacería humana que se desarrollaba diariamente entre francotiradores alemanes y rusos. En la mirilla del fusil de Vasili Zaitsev, que se conserva en el museo de la batalla de Stalingrado, la muerte acechaba a los alemanes” según nos dice voltairenet.org.

Los hay los que llegan a territorio ‘enemigo’ camuflándose y avanzando en la noche hasta llegar a la zona en donde dará el zarpazo. Hay muchas malas películas –no crean que hablo de la del ‘rescate’-compra, no- que se llaman “El francotirador (Straight shooter)”, que trata sobre el tema pero con un abordaje escabroso.

También la insurgencia armada tiene sus francotiradores. El propio Uribhitler gritó en Planadas (Tolima) que las FARC les han producido más de 60 bajas en esa zona mediante esta modalidad de ataque guerrillero. Y parece que los militares ‘tiemblan’ con los francotiradores de las FARC, porque los cazan cuando en la noche se levantan a orinar y de pronto, pum, uno menos. O cuando van para el ‘toalett’. Pero los francotiradores de las FARC les tiran a las tropas militares-narcoparamilitares estatales y eso les da ‘culillo’.

Pero hoy los francotiradores están dentro del mismo gobierno. O sea, le tiran a lo que ellos creen que es un peligro para los objetivos de sus amos (Tío Sam) y de los suyos propios y a los ‘enemigos’ vecinos. JuanManuel ‘La Hiena’ Santos es uno de ellos. Siempre está tratando de dar ‘caza’ del presidente venezolano Hugo Chávez. También del presidente ecuatoriano, Rafael Correa. Los odia a muerte. Es un odio de clase, aliñada con una fuerte dosis de incapacidad. Para ello se apoya en los mediso terroristas mediáticos propiedad de él y su familia, como el diario El Tiempo y la Revista Semana. Por eso el presidente legal y legítimo de Ecuador, Rafael Correa, ha dicho que no reanudará las relaciones diplomáticas con Colombia mientras no "haya un Gobierno decente con el cual tratar". Y tiene razón, desgraciadamente para el pueblo colombiano.

Los francotiradores de la paz están todos en la Casa de Nariño. Uribhitler, JoséObdulio –el primo de Pablo Escobar-, JuanManuel ‘La Hiena’ Santos, Fachito Santos, “Dr. Ternura” Restrepo (pobrecito, qué lastima das), etc, etc. Que plantean un ‘contacto directo’ con las FARC, pero para que discutan la ‘forma cómo se van a entregar’, o a firmar el ‘armisticio’. Lo que plantean es que la insurgencia armada llegue a la ‘mesa de negociaciones’ como si estuviera derrotada, sin nada que discutir, cuando la historia reciente muestra que es la posición gubernamental la que no tiene futuro. Unos diálogos de paz en Colombia tienen que tratar cómo atacar las causas que han dado origen a las guerrillas desde hace más de 60 años y si no lo hacen la guerrilla existirá per sécula seculorum.

Por eso los francotiradores del gobierno le tiran a un blanco imposible. La guerrilla de las FARC no están derrotadas. Han recibido unos cuantos golpes –dos o tres-, lo cual no significa la derrota ni que estén ‘resquebrajadas’, mucho menos su extinción. Por el contrario. Una guerrilla con casi 50 años de existencia, preparada para una ‘guerra prolomgada’, no será derrotada por los deseos lujuriosos de la oligarquía narco-para-política. Es más, la guerrilla, así le den de baja a ‘todos los comandantes guerrilleros’, como dijo la senadora Piedad Córdoba, estará triunfante por el simple hecho de existir. Y existir para la guerrilla es luchar, confrontar, ‘pica aquí’ y ‘vuela allá’.

Pero una guerrilla con algo así como 15 ó 20 mil hombres, con 60 frentes, con 7 bloques, no parece ser una guerrilla vencida, derrotada, mucho menos que sean ‘derrotadas’ por los deseos oníricos de quienes desde 1964 le están prometiendo a los jefes imperiales y a sus jefes oligarcas-mafiosos que las FARC están en ‘el principio del fin del fin’, que ‘serán vencidas en 18 meses’, etc. Y ya van más de 17 presidentes sin cumplir… incluyendo este del narco-paramilitar presidente. Y eso lo saben ellos! Y nosotros también!

A lo que los francotiradores del gobierno le tiran y le tiran y le tiran es a los deseos de paz de los colombianos. Y a pesar de que la atacan con todo, no sólo usando los francotiradores, esos deseos de paz están incólumes. En cada hecho, en cada movilización, en cada denuncia de violación de los derechos humanos, en cada denuncia de la violencia desde las estructuras (muertos por falta de agua potable, saneamiento, salud, etc), están los deseos de paz de los colombianos. A pesar de que tratan de matar la paz, ella sigue viva en la vida de los colombianos y en la vida de los guerrilleros, en los deseos de unos y otros.

Deseos que son acompañados por los de la insurgencia armada, que son apoyados por ellos, y que sabemos es una de las banderas que las insurgentes FARC jamás arriarán. Y desde luego, encontraremos entre todos la forma de neutralizar esos ‘francotiradores’ contra la paz.

Porque los asesinos del pueblo no perdurarán. La historia así lo muestra y lo demuestra.


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