Geopolítica de la Batalla de Carabobo

Venezuela, vanguardia política

En contra de lo que dice la historiografía de las élites, la batalla de Carabobo no tiene como propósito darle la independencia solo a Venezuela, para formar en lo que era la Capitanía General, la República de Venezuela. ¡No!, lo que el Libertador busca es liberar un territorio clave para confirmar por la fuerza de las armas la creación de una nueva Nación independiente y soberana, Colombia, compuesta por Nueva Granada, Venezuela y Ecuador.

Decir esto no desmerita a Venezuela; al contrario, la enaltece. Venezuela es la creadora de la Colombia Bolivariana, por cuanto Venezuela es la semilla germinal, la vanguardia política y la fuerza motriz de ese Estado. Y Colombia, liderada por Venezuela y presidida por el Libertador, es la partera de la soberanía, emancipación y unidad de Suramérica. Así lo pensó Bolívar quien escribió: "Yo imagino que Venezuela es nuestra vanguardia, Cundinamarca nuestro puerto de batalla y Quito [Ecuador] nuestra reserva". (Carta de Bolívar a Fernando Toro, Cuenca, 23 de septiembre de 1822).

El parte de batalla

Para Bolívar la batalla de Carabobo es la confirmación del "nacimiento político de la República de Colombia". Eso explica por qué el 25 de junio de 1821 en el parte oficial de la Batalla de Carabobo afirmó: "Ayer se ha confirmado con una espléndida victoria el nacimiento político de la República de Colombia".

En este breve párrafo está la clave del significado de esta importante batalla. El Libertador indica que la batalla de Carabobo tiene como propósito la constitución de una nación independiente, conformada por la unión de Venezuela y Nueva Granada, incluida la Presidencia de Quito, bajo la forma de un gobierno republicano.

Antes de esta batalla, la Colombia de Bolívar no existía más que en el papel: en la Ley del 17 de diciembre de 1819. En los hechos, su territorio estaba ocupado o asediado en buena medida por el enemigo. Con el triunfo militar patriota en Carabobo las cosas cambian: el ejército republicano logra el control político del territorio y ejerce plenamente la autoridad en toda su jurisdicción, salvo en algunos focos de resistencia realista sin capacidad para el retorno al poder, que luego son definitivamente derrotados.

En Carabobo nace un nuevo Estado

En Carabobo nace un nuevo Estado: Colombia (la Colombia de Bolívar). Es un Estado independiente, con un vasto territorio, con una población de más de tres millones de habitantes, una estructura gubernamental, un proyecto político original, una constitución nacional y un reto continental.

Las bondades de la nueva República son presentadas en una obra colectiva publicada en dos volúmenes en Londres pocos meses después de la batalla. Su extenso título es: Colombia, relación geográfica, topográfica, agrícola, comercial y política del país. Adaptada para todo lector general y para el comercio y colono en particular. Allí se enfatiza: "Colombia debe convertirse en una fuerte y sólida Potencia que en el acto mismo de levantarse puede hacerse respetar. Ningún imperio pudiera jamás compararse con esa colosal República. Colombia ocupa el centro del Nuevo Continente".

En efecto, con la incorporación de Panamá (1821), Quito y Guayaquil (1822) la superficie de la nueva nación crece. Abarca el territorio de las actuales repúblicas de Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela juntas, incluyendo la Guayana Esequiba, hoy en reclamación.

Su territorio es superior a toda Europa junta y ocupa una posición privilegiada en el planeta: entre el océano Atlántico y el Pacífico, frente al mar Caribe. Su extensión es de alrededor de alrededor de 2 519 954 km², mientras que Europa llega apenas a 2 435 600 km².

Estas son aproximadamente las superficies de cada país europeo para la época: Francia ≈ 643 800 km²; España ≈ 505 400 km²; Alemania ≈ 357 000 km²; Italia ≈ 301 300 km²; Reino Unido ≈ 243 600 km²; Hungría ≈ 93 030 km²; Portugal ≈ 92 100 km²; Austria ≈ 83 870 km²; Dinamarca ≈ 43 100 km²; Países Bajos ≈ 41 870 km²; Bélgica ≈ 30 530 km².

Bolívar, ajedrecista esferoidal

En Carabobo se siembra la simiente de un poderoso y colosal Estado. Desde allí, a partir de 1821 se dirige la liberación y unificación de toda Suramérica. Es un Estado guiado por el ideal de producir la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social, y la mayor suma de estabilidad política.

Lo que Bolívar busca es fundar una gran nación, invulnerable ante la codicia de las grandes potencias y ante el servilismo neocolonial de las oligarquías criollas. Lo que se plantea es forjar una gran nación: soberana, independiente y poderosa, "la madre de las repúblicas, la mayor nación de la tierra", que contribuya a garantizar el "equilibrio del universo". Bolívar es un "ajedrecista esferoidal" como lo llamó Hugo Chávez.

La historia nos convoca nuevamente a asumir este desafío: forjar una gran nación, soberana e independiente, que sea la vanguardia de la unidad suramericana, capaz de servir de contrapeso a las potencias imperiales. Es un gran reto que solo podremos materializar si nos impregnamos del espíritu de grandeza, la visión geopolítica y el arrojo que animaron al Libertador cuando dirigió la Batalla de Carabobo.



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