En relación a la historiocidad de la Revolución Bolivariana

Urdimbre de pueblo en Armas

Las luchas de los 70, 80 y 90 en Venezuela, es la respuesta a las acciones de criminalización y judicialización de la protesta que el Estado neoliberal ejercía desde su poder, a eso que, todas las acciones dirigidas desde el Estado, iban dirigidas hacia la tergiversación de la insurgencia, y de la lucha rebelde como elementos al margen de la brecha de lo normalmente establecido y éticamente moral pero más aun como elemento que pudiese fracturar la solides del estado Burgués.

Pero como históricamente cómo pasamos desde la lucha armada y clandestina de los 70, a una lucha abierta e insurgente de los 80 y 90, para culminar con a una toma del poder de manera democrática en 1999, pertenece a una historiocidad y a un conjunto de acciones que desde las luchas se construyen poco a poco, con la única labor de reivindicar la construcción de procesos del poder popular.

La construcción de una direccionalidad permanente por parte de las luchas insurrectas de los 70, para luego convertirse en una constante lucha abierta y desmedida en los 80 y 90 en contra del sistema y de lo que capitalistamente se llama normalidad , a mi parecer, siempre tuvo este concepto de Cuadro a lo interno de sus filas, me doy cuenta de la cohesión o más aun una urdimbre social que se personifica dentro de estos combatientes, rescata y mantiene quizás el guerrillerismo de los 70, y las luchas insurgentes de los 80 y 90, superponiendo la escuela de cuadros que tan necesaria es para acabar por completo con el reformismo de estado, por encima de las decisiones y acciones burocráticas.

La unión Civico-Militar a pesar de que se hace legitima y legal para el año 2007, desde los tiempos de la colonia ya se hacía insurrecta, persistente y combativa, mostrando a la fracción Civil los elementos necesarios para la coacción en contra de los ataques del imperialismo y neoliberalismo por parte del Estado.

Es solo hasta el año 2007 por decreto habilitante se conforma la Milicia Nacional Bolivariana, traduciéndose este acto del comandante Chávez en un decreto que reivindica, institucionaliza y legitima la unión Civico-Militar, urdimbre que ya se venían gestando desde los años 60 en las entrañas de la guerrilla, en los 70 con la guerrilla urbana, y se consolida en los años 80 y 90 con las luchas estudiantiles, y más aun con los hechos del Caracazo, el 4F y el 27N, donde el cuerpo militar como cuerpo castrense formado en la escuela de las Américas, solo un sector de este apoyaba a las luchas populares de manera clandestina e insurgente.

Ahora bien, este proceso de lucha nos hace ver que los hechos no son casuales ni muchos menos fortuitos, pero más aun, que la conformación de este cuerpo combatiente llamado por el Comandante Chávez Milicia Nacional Bolivariana, como 5to componente de las Fuerzas Armadas venezolanas, se traduce a un proceso de lucha y una historiocidad construida desde la fortaleza de las luchas insurrectas de los 60 y 70.

Es necesario rescatar que la Milicia Nacional Bolivariana se trata de la reivindicación de una lucha sostenida por los milicianos que lucharon en los 70, 80 y 90 por la construcción de un estado anti-capitalista donde, el resguardo de los derechos sociales, políticos y económicos se hiciera efectivo y sostenido.

Habría que rescatar lo que el Che Guevara expone con respecto a lo que representa un Cuadro.

 

Debemos decir que un cuadro es un individuo que ha alcanzado el suficiente desarrollo político como para poder interpretar las grandes directivas emanadas del poder central, hacerlas suyas y transmitirlas como orientación a la masa, percibiendo además las manifestaciones que esta haga de sus deseos y sus motivaciones más íntimas. Es un individuo de disciplina ideológica y administrativa, que conoce y practica el centralismo democrático y sabe valorar las contradicciones existentes en el método para aprovechar al máximo sus múltiples facetas; que sabe practicar en la producción el principio de la discusión colectiva y decisión y responsabilidad únicas; cuya fidelidad está probada y cuyo valor físico y moral se ha desarrollado al compás de su desarrollo ideológico, de tal manera que está dispuesto siempre a afrontar cualquier debate y a responder hasta con su vida de la buena marcha de la Revolución. Es, además, un individuo con capacidad de análisis propio, lo que le permite tomar las decisiones necesarias y practicar la iniciativa creadora de modo que no choque con la disciplina.

Debe existir en esta trinchera de lucha, un poder organizativo impecable para no dejarse corromper por los métodos y trámites burocráticos imperantes en las filas actuales de la administración pública, donde el conflicto organizacional se evidencia en la inexperiencia administrativa, la falta de conocimientos técnicos y falta de motor interno, donde la resolución de los problemas entra en cuello de botella y se traduce a trabas inoperantes y delimitantes, las cuales corren el riesgo de acabar con luchas reivindicativas y necesarias para el fortalecimiento de la base.

Más aún, a mi parecer se debe extender la lucha de la Milicia Nacional Bolivariana a todos los entes públicos y la población en general, siendo una deuda si se quiere karmica del estado, extender esta formación de manera concreta y radical con el fin de conformar una verdadera urdimbre social, en todos las trincheras de lucha a nivel nacional, donde todos los rincones sociales de la República Bolivariana de Venezuela estén impregnados de milicianos y milicianas en defensa de la patria y de sus ideales.

Es así que la Milicia Nacional Bolivariana, como elemento magnánima de la Unión Cívico-Militar en su conformación hace una urdimbre cuando en aras de defender la patria, conforma estrategias y planes a seguir para garantizar el bien común, la producción socialista y el poder comunitario, del cuerpo social al cual pertenece y del cual es responsable, bien común favorecido por la garantía de los derechos sociales, culturales, políticos y económicos de su propio Urdimbre del entorno social al cual pertenece.

Es así que me doy cuenta que hace falta más urdimbres sociales en cada comunidad, en cada calle, municipio, parroquia, estado, y nación para seguir garantizando la revolución interna y más aun el poder popular.

 

Difusora e Investigadora del Socialismo Bolivariano

adelaidadelia@gmail.com



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