La Batalla por el Guri

Al momento de redactar estas líneas, leemos el último reporte del Gral. Motta Domínguez quien nos informa que, por instrucciones del Presidente Maduro, ha realizado un sobrevuelo en helicóptero del lago de Guri para constatar su estado, reportando al país todo, que la situación del embalse sigue crítica.

Nos exhorta a los venezolanos y venezolanas de bien, que amamos esta Patria, a reforzar nuestra conciencia del uso, el buen uso del agua y de la electricidad, ahorrar y no derrochar. Asimismo informó, sobre las medidas que se han tomado en el propio lago, como el establecimiento de drenajes para interconectar lagunas, las cuales “están funcionando” y en espíritu de confianza a nuestro pueblo, expresa el Gral. Patriota: “venceremos”. Con ese espíritu de optimismo, el mismo que manifestaba el Padre Libertador, Simón Bolívar, el hombre de las dificultades, ante la adversidad del terremoto de 1812, y contra la campaña tendenciosa de las huestes colonialistas que vociferaban y presentaban al fenómeno natural, como un “castigo del cielo por sublevarse en contra del monarca Fernando VII”, fue entonces que les increpó fervorosamente el Padre Libertador con una proclama para la historia: “Aunque la naturaleza se oponga, lucharemos contra ellos y haremos que nos obedezcan”, mente preclara la del Padre Libertador, enfocando su puntería hacia los verdaderos enemigos de la Patria: los realistas; siendo la naturaleza, apenas un obstáculo transitorio que debía vencer en su lucha por liberar este territorio del imperio español.

Guri no ha colapsado, se niega el embalse a dejar el país en la oscurana que tanto desean que ocurra, las fuerzas de la antipatria, organizadas políticamente en la MUD. En ultramar, las fuerzas imperialistas del Comando Sur de los EEUU, allende nuestras fronteras, acusa al Gobierno del Presidente Maduro de ineficiente y corrupto, mientras sus bandas mediáticas se organizan bien articuladas para potenciar las palabras del Comandante de esa fuerza militar intervencionista y colonialista, así aparecen entonces los llamados “expertos” a explicarle al público que es mentira el “cambio climático” que ha sufrido nuestro planeta, producto del capitalismo expoliador de los recursos naturales, y su consecuencia más palpable en esta parte del planeta, expresada en el fenómeno de “El Niño”, manifestado en una extrema sequía que ya alcanza los tres años.

La agenda mediática se torna virulenta contra el Gobierno del Presidente Maduro quien, al fin de cuentas, termina siendo el responsable de la extrema sequía y sus consecuencias más dramáticas: ahorro energético y el racionamiento del agua. Lo que es inocultable, a estas alturas del partido, es que las medidas que ha venido asumiendo el Gobierno del Presidente Maduro han sido acertadas, pasando por las políticas de administración de cargas y reducción de las jornadas de trabajo en la Administración Pública, hasta llegar al cambio del Huso Horario; políticas todas, atacadas con inusual ferocidad por parte de las fuerzas de la antipatria (MUD) y sus medios de incomunicación que han actuado tratando de desvirtuar, incluso, la propia lógica de la razón, en fin, el sano juicio.

Voceros de la MUD, se han expresado en términos para nada ecuánimes: “La verdad, es que los efectos del Niño son menores a los sufridos por Venezuela en otras ocasiones, por lo que el colapso energético ahora no se puede achacar exclusivamente a la falta de lluvias, tal y como argumenta el Ejecutivo. El colapso se debe a una falta de previsión en los últimos años por parte del Gobierno Bolivariano”, añadiendo con total desparpajo: “Situación que grava la grave crisis económica del país”.

Olvidan informar a sus interlocutores, los voceros apátridas de la oposición, que esta situación de afectación por sequía al embalse se ha presentado en tres oportunidades, una en mayo de 2003 en que la cota alcanzó los 244,55 msnm; la segunda, en mayo 2010, que alcanzó la cota de 248,04 msnm y la ocurrida el pasado 06 de abril, en que alcanzó la cota de 243,66 msnm, la más baja registrada por la represa en toda su historia, colocándose a solo 3,66 metros de su nivel de colapso. Gracias a las medidas tomadas por el Gobierno del Presidente Maduro que frenaron el descenso brusco de las aguas en la represa, y la ayuda de la Madre Naturaleza que, a finales de abril, se manifestó con una intensa lluvia, como lo manifestara el Gral. Motta Domínguez: “Lloviendo en el Guri, ya tenemos 50 minutos de lluvia…las lluvias se acercan y con ellas ¡la victoria! ¡Dios con nosotros!”. Pero, si les faltara algún otro desmentido más contundente a esa oposición apátrida, en otro lugar de nuestro hermoso país, en el Municipio Uribante del Estado Táchira, de las profundidades del embalse “La Honda” han emergido las ruinas del pueblo de Potosí, su iglesia, fenómeno que no ocurría desde el año 2010, año en que “El Niño” se manifestó con acuciante sequía, como la hoy registrada.

“Colapso”, es una palabra que han venido posicionando los agentes del imperialismo en la Patria de Bolívar y Chávez, asociándola a problemas económicos, racionamiento eléctrico, delincuencia, corrupción y mal gobierno, en fin de cuentas, proclama la oposición apátrida: ¡fuera Maduro!. Es parte de un discurso, que disciplinadamente repiten a coro los aspirantes a procónsules de Obama en la tierra de Bolívar y Chávez, tierra de Libertadores. A lo interno del imperio, los llamados “Thin Tank” o centros de pensamiento le dan consistencia teórica a los deseos imperialista de cambio de gobierno, como bien manifestaba en una conferencia en Funglode, Howard Wiarda, experimentado analista estadounidense: “En las últimas décadas, los gobiernos estadounidenses han recurrido a los centros de pensamiento para conformar su cuerpo de asesores, desarrollar políticas públicas y otras actividades fundamentales, dejando atrás el peso de las universidades…”, poniendo como ejemplo, que “30 de los 33 asesores del presidente Barack Obama salieron del CSIS, y el cuerpo de asesores de Hillary Clinton, precandidata demócrata que aspira a recabar el apoyo de las estructuras que han sustentado al actual mandatario, también están vinculados a esa institución”.

Es así que, desde mediados de 2015, analistas del CSIS orientan sus estudios a diagnosticar y justificar la intervención imperialista sobre Venezuela, así en “La implosión inminente en Venezuela y sus implicaciones estratégicas para Estados Unidos”, el analista del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), Evan Ellis, concluye en su diagnóstico: “El colapso de Venezuela es una tragedia para el pueblo venezolano, para los vecinos de Venezuela, y para todos los países de la región.

Sin embargo, para Estados Unidos, también es una oportunidad para fortalecer su papel en el mantenimiento de la democracia, la estabilidad y el desarrollo del Hemisferio. Si Estados Unidos actúa con prudencia y generosidad en la crisis actual, podrá demostrar aprecio por los lazos de comercio, geográficos y de familia que lo unen a la región”. Curiosa visión, ésta la de Ellis, quien ve en las tragedias de los pueblos “una oportunidad [para los EEUU] para fortalecer su papel en el mantenimiento de la democracia”, y cuál Democracia? En la misma línea, Carl Meacham, director del Programa de las Américas del CSIS, se pregunta: ¿Fallará el Estado venezolano?, respondiéndose: “…Está claro que Venezuela se ha convertido en un narcoestado. Y como narcoestado y Estado fallido superponen cada vez más. La condena internacional es más importante que nunca. A pesar de los riesgos de debilitar el gobierno de Maduro son reales, los riesgos de dejarlo continuar sin control son aún mayores…” Asimismo, Michael Natera, Lesley Brock y Daniel Remler del CSIS, en artículo titulado: “Colapso Inminente en Venezuela”, 02 de Mayo 2016, diagnostican la crisis venezolana en los siguientes términos: “La mayoría de los productos básicos son escasos e inaccesibles para la mayoría de los venezolanos, especialmente los más pobres. La inseguridad y la electricidad, los apagones son constantes, además de las instituciones socavadas por la corrupción rampante, hacen muy vulnerables a Venezuela, para completar el colapso político y financiero”.

Poco se dice de la realidad verdadera que ocultan los “tanques pensantes” y medios de comunicación alineados en la desestabilización del país. En 2015, murieron en acciones de sabotaje al Servicio Eléctrico Nacional cuatro (04) venezolanos, Francisco Soto Vertí en Falcón, Luis Rafael Forero en Monagas, William José Vegas en Táchira y Ninro Yosiá Flores en Bolívar, “Todos han quedado electrocutados en postes de luz”, según informó el Gral. Motta Domínguez. Se cometieron 17 ataques al Sistema Eléctrico Nacional y las sedes y equipos de la CORPOELEC, 11 detenidos quedaron como saldo.

En 2016, el ataque continuó contra el Servicio Eléctrico Nacional, para marzo ya eran dos los fallecidos intentando el sabotaje de las instalaciones eléctricas, uno en Bolívar y otro en el Estado Miranda, este último, Luis González González, de nacionalidad colombiana. En abril, otro saboteador caía por quemaduras, Darío Parra Finol, quien fue trasladado de urgencia a la unidad de quemados del Hospital Coromoto, en Maracaibo, Estado Zulia, donde días después moriría producto de sus quemaduras en todo el cuerpo.

Muchos miles de bolívares deben dar, para que un compatriota estime sacrificar su vida para sabotear la tranquilidad y la paz de la República. Los verdaderos responsables, tras bambalinas, después los veremos en los medios de comunicación de la burguesía, adosando sus faltas a la incompetencia del Gobierno del Presidente Maduro y sus funcionarios, peor aún en su osadía, convocando marchas opositoras contra los apagones, como la escuálida marcha realizada el pasado 29 de abril, que reflejó en su tuiter el vocero de la MUD, Jesús Torrealba, @ChuoTorrealba: “La manifestación pacífica condenando los apagones fue exitosa”. Incluso, justificando el revocatorio contra el Presidente Maduro en esa tal ineficiencia, como lo hace el mismo nefasto personaje: ““#TodaVenezuelaFirma contra los apagones y por la luz, contra el hambre y por la paz, por el Referendo y la libertad!”.

Es la inmoralidad hecha política, de parte de un imperio y sus secuaces, que han perdido toda ética en su relación con el resto del mundo, con razón Noam Chomsky cree, con sobrada razón que EEUU representa la mayor amenaza contra la paz mundial: “[Estados Unidos] es un país deshonesto, indiferente a las leyes y convenciones internacionales, con derecho a recurrir a la violencia a su voluntad. Piensen, por ejemplo, en la doctrina Clinton, a saber, que Estados Unidos es libre de recurrir al uso unilateral de poderío militar, aún para fines tales como asegurar el acceso sin restricciones a mercados claves, suministro energético y recursos estratégicos, por no hablar de seguridad o cuestiones supuestamente humanitarias. Y la adhesión a esta doctrina está muy bien confirmada y practicada, y necesita ser discutida seriamente por la gente que desea analizar los hechos de la historia actual”.


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Henry Escalante


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