La gran piñata

Las transnacionales y la oligarquía criolla parasitaria siempre han visto en nuestro país la gran piñata a la cual caerle a palos para sacarle todo lo que alberga en sus entrañas. Al mismo tiempo nos han subestimado como personas pensantes y capaces de tomar las riendas del país y de allí que siempre andan en pos de las trampas y las tretas para ver como se aprovechan del menor descuido nuestro para activar el saqueo.
Pero esa no es una visión circunscrita exclusivamente a la República Bolivariana de Venezuela, sino que se trata de una concepción que sobre el continente tienen las potencias imperialistas, que siguen viendo en el llamado nuevo mundo el centro de acopio para sus apetencias y se resisten a aceptar que el huracán bolivariano despertó a estos pueblos y ya no se dejan expoliar tan fácilmente.
Es por eso que encontramos múltiples reclamos en instancias judiciales contra los países latinoamericanos reclamando deudas o indemnizaciones por parte de quienes debieran indemnizarnos por los siglos que estuvieron robando impunemente las riquezas del continente y por el genocidio, que dejó más de 90 millones de asesinatos en nombre de Dios y lealtad al Rey, ambas figuras extrañas impuestas por los invasores, puesto que nuestros antepasados tenían sus propios dioses tangibles, humanistas, bondadosos y respetuosos de sus hijos a quienes proporcionaban felicidad y vida a través de los frutos que generaban.
Dioses que embelesaban, con sus bondades, sin amenazas, ni terror y sin exigir nada a cambio, solo que sus hijos le agradecían por las buenas cosechas, por la abundante pesca, por las noches de plenilunio, que iluminaban sus vidas, por la lluvia que preñaba sus campos para la alimentación. En fin bien lejos del Dios engreído, terrorífico que condena al fuego eterno a quien no le adore, que condena el sexo, la fascinación del cuerpo humano y que invisibiliza a la mujer al cambiarla por el Espiritu Santo, que junto al padre y al hijo da origen a la creación, que nos trajeron los invasores para manipularnos y dominarnos.
Esa visión a la cual no renuncian los imperios, ni sus adoradores nacidos en estas tierras por accidente está más vigente que nunca en Venezuela. Es así como vemos que Fedecámaras y demás adláteres, prestos atendieron el llamado que hizo el presidente Nicolás Maduro Moros, para el diálogo de paz y de inmediato se sentaron a la mesa, pero solo buscaban la paz de sus cuentas bancarias, para lo cual necesitan, derogar la Ley Orgánica del Trabajador y la trabajadora, poner fin a las inspecciones sin previo aviso al comerciante, flexibilizar los impuestos y sobre todo los dólares de las reservas del país. Se ofrecieron para asesorar el nacimiento del Sicad, pero como el chorro no se ha abierto a su gusto, “el diálogo fracasó y el país está peor que nunca”. Sus consortes de la MUD, que son la misma cosa golpista y parasitaria, se solidarizaron con la posición de sus financistas y hasta aquí llegó el entusiasmo por la paz.
El diálogo, no es para razonar y buscar coincidencias para avanzar, sino para negociar y ya, a favor de la sardina del fascismo, mutado en dirigentes políticos, empresariales, estudiantes y paremos de contar. Es así como lo concibe, el Departamento de Estado, que es el mánager de todos ellos y donde manda capitán no manda marinero..
Pero lo más gracioso es el reclamo de las líneas aéreas, que están cobrando a Venezuela la bicoca de 4.000 millones de euros por “re-exportación de ganancias”. De acuerdo al trabajo publicado por Carlos Dallmeier, que maneja el tema, para que esa reclamación tenga validez, las lineas aéreas debieron haber ganado entre 6.000 y 7.000 millones de dolares para obtener esa ganancia neta de 4.000 millones de Euros, una vez pagado el impuesto. Para agenciarse esa pequeña suma tuvieron que vender entre 20 y 30 millones de pasajes, lo cual resulta imposible, de acuerdo a las estadísticas, que llevan las propias líneas
Dallmeier, a manera de orientar a los lectores sobre la estafa que están montando están
montando estas empresas extranjeras contra la República Bolivariana de Venezuela presenta estos numeritos: “Lufthansa tuvo ganancias de unos 400 millones de dólares en todo el mundo transportando a 104 millones de pasajeros en más de un millón de vuelos; en tanto que Alitalia ganó unos 200 millones de dólares en los primeros nueve meses del año 2013; y Air France perdió más de 2.300 millones de dólares en el año 2013.
Lo que pretenden cobrarle a Venezuela las líneas aéreas cuadriplica, por lo menos, la suma de todas las ganancias de todas "esas empresas acreedoras" a nivel mundial.”
Definitivamente, cuando leemos ese trabajo, con datos serios, definidos, nos viene a la memoria la sospecha de: ¿Será que estas empresa también están montadas en el negocio del dollar, paralelo y ahora quieren aplicarnos lo del cambio de oro por espejitos?
Esperemos que nuestro gobierno revolucionario desenmascare ante el pueblo a estos filibusteros del siglo XXI y lleve este intento de asalto al tesoro de nuestra patria a las instancias internacionales y exigir el castigo respectivo o de lo contrario estas mafias seguirán viendo a nuestra patria y al continente como:

 



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Cástor Díaz

Periodista CNP 2414

 cd2620@gmail.com

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