El Rico Extraña su Riqueza

Nadie opina como la oligarquía que el crecimiento económico es la norma para el progreso” el beneficio por el que puede pagarse cualquier precio social, enseñanza de la educación capitalista, respaldada por la iglesia, siempre y cuando el precio lo pague el pueblo.

El precio ya lo pagaron hasta veinte veces algunas naciones manejadas por veinte oligarcas respaldados por el imperio y sus organismos de dependencia económica FMI-BM y las multinacionales, estas instituciones norteamericanas utilizan para medir el PNB o el PIB como un indicador económico muy útil. Sin embargo para los pueblos es más importante lo que no es el PIB que lo que es.

No es una medida del grado de libertad de los habitantes de una nación. No es una medida de la salud de una población No es una medida del estado de agotamiento de los recursos naturales. No es una medida de los sistemas ambientales de los que depende la vida. No es una medida de seguridad. No es en suma, una medida comprensiva de la calidad de vida, aunque la oligarquía capitalista y sus organismos neoliberales la utilizan como si lo fuera.

Como la burguesía, con los gobiernos revolucionarios no consigue dentro del sistema económico realizar una hegemonía propia, deciden proponer las autonomías, propuesta que viene desde la época colonial. Cuando los invasores europeos llegaron, empezó el neocolonialismo por la explotación del oro, plata y el níquel, los lugares donde se ubicaban las minas se desarrollaron más rápidamente que otros, después de la liberación continuo la explotación por la aristocracia, hoy oligarquía, dando paso a las autonomías, esta, al individualismo regional y al capitalismo, de ahí al separatismo o secesionismo hay un solo paso.

La historia de los imperios nos enseña que las autonomías y el separatismo van cogidas de la mano, Taiwán, Hong Kong, México, Panamá, Nigeria, Argelia, seria largo de enumerar el separatismo y el secesionismo practicado por los imperios a lo largo del desarrollo de la humanidad, siempre relacionado por el petróleo, y los intereses económicos políticos que son siempre de interés estratégico, para las naciones desarrolladas.

Debido a sus orígenes coloniales, América Latina, sufre las implicaciones de la transición neocolonial al capitalismo moderno, nace se consolida y evoluciona repitiendo lo típico pero creando su propia conexión histórica particular, como las autonomías, viejo sueño de las oligarquías locales y de las siempre presentes trasnacionales, sombra de la cual crecieron los grupos de poder, realizando la integración horizontal de estructuras económicas, departamentales, estatales, provinciales, dando lugar a lo que hoy conocemos como medias lunas, buscando la desestabilización de los procesos revolucionarios en la región, promovidas por la CIA, para tratar de competir con cierta opción, ante la simpatía popular por los gobiernos de izquierda.

Colombia con Medellín, Ecuador con Guayaquil, Venezuela con Zulia, Panamá con el canal, Perú con el Cuzco, México con Chiapas, estas dos ultimas por la subversión, son viejos ejemplos de pretensiones separatistas y autonómicas, porque en Latino América siempre se mantuvo una concentración elevada de riqueza, la cual condiciono y determino la perpetuación de formas de prestigio social, heredadas del antiguo sistema colonial.

En consecuencia la guerra sucia del imperio, resucito viejas aspiraciones, proyectadas por las multinacionales en sitios seleccionados a través de autonomías, en diferentes estructuras energéticas, hoy también naturales, en funciones clasificadoras a los intereses políticos europeo y norteamericano, más que de mercado. Alterar los otros medios con menor capacidad productiva y energética, afectando la capacidad económica nacional en recaudación de impuestos, es el menor de los problemas, a el de soberanía que afecta grandemente a un país, esta constituye otra cara de la misma moneda, que no se puede dar en naciones con gobiernos de izquierda, seria el equivalente ha permitir una base militar estadounidense y el acabose de la moral socialista.

Santa Cruz mostró el ultimo escenario separatista auspiciado por el imperio, este no contó ni con el campesino inquieto o el pueblo pobre, apoyando este acto teatral, de una oligarquía nacional que se remonta a los orígenes del capitalismo en sus estructuras socio culturales y políticas, que un indio 200 años después dijo vasta. La razón es patente, la burguesía representa la incapacidad de los burgueses para gobernar para las masas los productos de la nación, y la contrapone frontalmente con el pueblo, en consecuencia nunca estuvieron unidos con las masas de obreros, campesinos y aunque trabajen con ellos no satisficieron sus más mínimas necesidades, pero en este caso en particular, la oligarquía acude a la temática popular y folklórica, que le sirve de instrumento para justificar un fin.

Agreguemos sin ser sorpresa en Latinoamérica, a los oligarcas al servicio del imperio les adula una ralea de vividores, reclutados en las filas de los aduladores del poder casi siempre oligarcas, protegidos por el imperio en los diferentes golpes de mano que los gobiernos sufren, por lo mismo el sistema que representan, no es nacional, por que no refleja la originalidad ni las aspiraciones de los pueblos que luchan por su libertad. Estos burgueses oportunistas de donde surgían los presidentes títeres del imperio, no pueden desempeñar una reseña histórica integrada en la nacionalidad primero y en la cultura después, ya que no representan una causa, ni suya ni del pueblo, si no ajena a las necesidades de la nación.

Este sistema importado en su totalidad de a poco será un pasado en Venezuela. En Latinoamérica el sistema capitalista no hecha raíces por carencia de abono popular, fracasa, no surge por que únicamente se integra por los principios ideológicos del capitalismo y automáticamente queda como representativa de una súper estructura parásita sobre una sociedad oligarca que no esta integrada ni es integral. Convertida en patrimonio de una casta, sin contacto con las masas y sin llegar a producir cambios, que terminan disertando como monos sabios, bueyes con cornetas, sobre cuestiones de las cuales son ignorantes por que nunca lo hicieron. No saben lo que es trabajo social comunitario, psicología de masas, manejo popular y humanismo. Ni siquiera conocen lo suficiente para tratarlos, aunque solo fuera académica mente. En realidad únicamente bailan como el mono en jaula, por que no están integrados a ninguna circunstancia, ni a la propia ni ajena. Representan la doctrina imperial.

Esta oposición oligarca no satisface las exigencias de las masas, inclusive cuando trabajan para ellas por que representan una estructura conceptual desligada de las realidades nacionales. Por que no han sabido crear un objetivo que responda a las propuestas y circunstancias de su pueblo.

En todo el mundo la finalidad de los pueblos es opuesta a las de sus gobiernos capitalistas, por que su internacionalismo representa tan solo al imperio. La oposición ideológicamente representada por la burguesía, conviene y sirve a realidades económicas de opresión y políticas capitalistas de globalización.



Raúl Crespo
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