Por qué, derepente, la oposición se disfraza de cordero

Para nadie es un secreto, que teniendo la oposición planes, afortunadamente ya desvelados, para tratar de desestabilizar a Venezuela; planes ampliamente conocidos, realizados en el Pentágono de los EEUUAA y que se asemejan mucho, a la aplicación en nuestro País, del “formato Siria”; y, de repente una contra orden los suspenden momentáneamente. Ojo, alerto a la opinión pública para que estemos, en vigilia permanente, porque una vez resuelto quien va a ser el próximo Presidente de EEUUAA; y, una vez decidido el ataque del imperio+ Israel+ La OTAN sobre Irán, entonces vendrán por nosotros; por eso no debemos bajar la guardia y mejorar nuestro planes de resistencia; tanto en el orden interno como en el externo ( ampliar las alianzas estratégicas con los Países del BRICS; o sea Brasil, Rusia, India, China y La República de Sudáfrica).

Pero, por qué ese cambio repentino en la oposición, hasta el 7 de octubre liderada por Enrique Capriles Radonsky y hoy día sin un liderazgo claro y definido. Será que esta oposición, que hasta ahora se mostraba agresiva y con las uñas bien afiladas para llenar de sangre a Venezuela, por obra y gracia del Espíritu Santo se convirtieran en demócratas y se arrepintieran de lo que iban a hacer y ahora anden con un catecismo en la mano izquierda y nuestra Constitución en la mano derecha; por favor, no seamos tan ingenuos. Lo que si debemos hacer los verdaderos demócratas es analizar cuidadosamente las autenticas razones de este aparente viraje brusco, de ciento ochenta grados, que estamos observando en quienes despreciaban nuestra Constitución y demás leyes de la República; que no soportaban que nuestro heroico pueblo deviniera en el verdadero propietario de la soberanía nacional; que tenían un “paquetazo” oculto para eliminar los gastos sociales y definitivamente entregarles nuestro recursos al imperio y convertir a Venezuela en una sociedad anónima donde el grueso de las acciones pertenecerían a la más rancia oligarquía y el pueblo que siguiera alimentando a sus hijos con “perraharina” y muriéndose de mengua, tal y como sucedió en la cuarta República. No, definitivamente no creo en ese arrepentimiento repentino, ni creo que cualquiera que tenga dos dedos de frente pueda creer en la nobleza de la oposición, ya debidamente adiestrada y con los recursos económicos en sus manos (recordar el caso Caldera) para instrumentar los perniciosos planes imperiales.

Sin embargo, yo sigo preguntándome, si será que la oposición, sabiendo que iban a perder las elecciones presidenciales, como en efecto ocurrió, prefirieron pasar por debajo de la mesa y pensar en las próximas elecciones para gobernadores este venidero diciembre; pero si pensamos, que la verdadera razón de los planes imperiales era salir de Chávez, como decían algunos de los más exaltados miembros de la oposición, que sacarían a Chávez a plomo limpio, a patadas o como sea, entre el 7-O y enero próximo; y, que por cierto, nunca fueron desmentidos por los líderes de la oposición. Es difícil pensar que era más fácil sacar a Chávez en las elecciones de gobernadores o de alcaldes, porque aún perdiendo en esos comicios Chávez iba a seguir siendo el Presidente de Venezuela por seis años más, y la posibilidad cierta de que llegado ese momento pudiera ser reelegido nuevamente hasta que Dios disponga otra cosa. Esto nos lleva a concluir que esta no es una respuesta válida para justificar el disfraz de cordero adoptado por la oposición. Es necesario, por tanto, seguir buscando las razones ocultas de tal cambio.

Será acaso, que el imperio giró instrucciones claras y precisas a sus lacayos de nuestra oposición de detener, hasta nueva orden, los planes previstos para lograr el objetivo final (teleológico) de sacar a Chávez del poder en Venezuela. Propongo, que analicemos primero cuál ha sido la actitud de esta oposición apátrida que obedece ciegamente las órdenes del imperio; primero: Declaración de sus dirigentes de ensalzar al Consejo Nacional Electoral (CNE) y exaltar sus bondades, prueba de ello la encontramos en las declaraciones de sus dirigentes. Segundo: Loas y alabanzas a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en su brillante desempeño en la ejecución del Plan República. Tercero: Entierro de la palabra “fraude”; hay que recordar que esta palabra daba inicio al plan de desestabilización (formato Venezuela), prueba de ello fueron las miles de franelas que tenían escritas esta palabra, que fueron encontradas en cajas repletas de estas, otra prueba de ello la encontramos en los cientos de motorizados, que se entrenaban en un cerro al Sur de la urbanización caraqueña de Montalbán y que, iniciaron su desfile por el Este de la capital portando franelas rojas con dicha palabra estampada en ellas; pero, de repente desaparecieron las tales franelas y los antes mencionados motorizados. Cuarto: La rápida aparición en escena del propio candidato opositor, declarando el reconocimiento al triunfo del candidato de la Patria, a quien tanto adversó en forma irrespetuosa y llamando a tener calma y paciencia, y a no salir a la calle a crear conflictos. Esta orden parece que no llegó a tiempo para un grupo de exaltados jóvenes, que procedieron a dirigirse a su sitio, previamente elegido, para montar una “guarimba”en la Plaza de Altamira con el propósito de quemar cauchos y perturbar el derecho de la población a su libre tránsito, tal y como lo contempla nuestra Constitución. Sólo una orden terminante del ente superior de la oposición (el imperio) podía ser obedecida sin chistar; con ello, dicha oposición echaba por tierra sus ambiciones personales a dirigir el País en nombre del imperio, porque la influencia que este incuestionable triunfo del Presidente Chávez en las elecciones presidenciales va a tener sobre las elecciones regionales y municipales va a coadyuvar a que el País sea más chavista que nunca; y, a pesar de todo ello, la oposición prefirió enterrar sus apetencias políticas, no para gobernar en nombre propio, porque eso les queda muy grande, sino para gobernar en nombre del imperio, que dicho sea de paso, implica el saqueo nuevamente de nuestros recursos, así como la desaparición de todo aquel que se oponga a dichos planes imperiales; el derecho a utilizar su fuerza de ocupación y asesinar a los compatriotas que les adversen; sustituir nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana por los “Marines” del imperio; colocar un gobierno títere como el de Iraq y el de Afganistán para que digan amén a todas sus barrabasadas, y para lo cual ya están entrenados algunos de los líderes de la oposición. Sobre este punto, no cabe ninguna duda que esta orden existió y la oposición la está cumpliendo cabalmente. Lo que tenemos que preguntarnos ahora es el por qué de esta orden repentina; y, por qué nuestra oposición la obedece en silencio.

He preferido dar respuesta, primero, a este último por qué y dejar el primero para analizarlo, acto seguido, de una manera más amplia. La oposición da cumplimiento a esta orden sin la más mínima señal de protesta, porque ella sabe que sus opciones a tener acceso al poder político son, de hecho, muy exiguas, fundamentalmente porque el modelo que propugnan, que es el del neo-liberalismo, se encuentra en decadencia en el mundo y este implica el favorecimiento de la clase burguesa, así como el mantener en el olvido a una siempre creciente clase pobre, que más temprano que tarde se les revelará.

En cuanto al por qué de esa orden del imperio de paralizar el cumplimiento de los planes de agresión contra Venezuela, se puede especular mucho, porque constituye un campo muy amplio, pero si hacemos un seguimiento a los acontecimientos que envuelven la vida política y geopolítica del imperio nos encontraremos que hay dos circunstancias que podrían haber dado origen a dicha orden; una de carácter interno del imperio y otro de carácter externo al mismo. En el orden interno, el Presidente Obama ha mostrado mucha preocupación por su futuro político en las elecciones presidenciales a realizarse en los EEUUAA el próximo mes de noviembre, lo que le da un margen muy limitado de tiempo para maniobrar ( algo así como un mes). Debemos recordar, que unos meses atrás éste le pidió al Presidente de Rusia, que pospusieran el problema de los escudos misilísticos de protección para una fecha posterior a las elecciones de noviembre, porque esto podría afectarlo en sus resultados; sin duda, no se trataba de un caso grave que pudiera implicar una inminente guerra contra Rusia ya que la situación se estaba manejando a través del diálogo. El otro escenario que podía afectar la reelección de Obama giraba en torno a Venezuela. Tampoco olvidemos que éste declaró recientemente que Chávez no representaba una amenaza para los EEUUAA; pero, si se ponían en práctica los planes contra Venezuela, este acarrearía derramamiento de sangre, igualmente, conllevaría una agresión a la soberanía de nuestro País, que no sería aceptada por nuestros socios de UNASUR, LA ALBA, El MERCOSUR, La CELAC, etc. y ni siquiera por la misma OEA. Esto definitivamente si afectaría en forma grave la reelección de Obama.

Pero existe otra aparente causa de dicha orden que pudiera estar enlazada con un posible ataque a Irán por parte de USA+OTAN+Israel. Este ataque podría ser utilizado por el imperio para afianzar su posición en el mundo y le daría a Obama un soporte sólido en las elecciones de noviembre. El único “pero” radicaría en que este ataque debería llevarse a cabo antes del mes que queda de tiempo para dichas elecciones, y no existen suficientes indicios para señalar que así será.

Esto nos lleva a concluir que la verdadera razón de este inesperado cambio en los planes contra Venezuela se debe a la influencia negativa sobre las aspiraciones de Obama de ser reelegido que traería una aventura que no se sabe ni cómo un cuándo terminaría, pero que si se sabe que produciría efectos negativos capaces de perjudicar la candidatura de Obama.

*Coronel en retiro de la Aviación Militar Bolivariana y abogado del pueblo.

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