El protocolo de Kioto está muerto

Re unionismo estéril existe en todas las cumbres por el boicot de las naciones que mas contaminan, enredan y traban las negociaciones propiciando desde la contaminación una sociedad global desorganizada y cada vez más débil que cuenta con una política internacional improvisada, falsamente independiente que solo habla y habla que la tierra está enferma, que el protocolo de Kioto está a punto de morir en vez de decir que ese protocolo está muerto, porque, una energía alternativa está lejos de estructurarse ya que en todas las cumbres se posponen los compromisos para al menos sostener el calentamiento global.

Lo que ocurre con las cumbres ambientales es la consolidación de la inconsciencia de varios países encabezados por los Estados Unidos que no quieren reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, es una situación política-económica destructora de la naturaleza, de la humanidad y concentrador de un poder abusivo y atropellador.

El tratado firmado en Japón en 1997 contempla que los 37 países más desarrollados y la Unión Europea reduzcan sus emisiones de gases en un 5% respecto a 1990 lo cual es ridículo, ese porcentaje es mínimo, servía hace unos 20 años, los cambios climáticos así nos lo dicen.

La Alianza de Pequeños Estados Insulares, los Países menos adelantados y el Grupo Africano de Naciones representan más de 1000 millones de personas vulnerables por los cambios climáticos. Para toda la humanidad y la tierra misma el protocolo de Kioto, es la única garantía que tenemos para que se tomen medidas para frenar el calentamiento global.

Los países del anexo 1 como se los conoce en el protocolo de Kioto a las naciones más desarrolladas no dan ninguna señal de vida, están muertos, no quieren saber nada de nuevos recortes obligatorios para el periodo 2013-2020.

Un segundo compromiso en la cumbre de Doha en noviembre, es punto muerto porque si EEUU no reduce las emisiones de gases de efecto invernadero ningún otro país lo hará, ni China, ni Brasil, ni Alemania, ni Francia ni ninguna otra nación.

Todos los países esperan que Washington anuncie primero la reducción porque está entrando o ya entro a una fase limpia de industrialización, pero, ¿para qué hacerlo? Si todavía hay petróleo, gas y carbón suficiente para alimentar las industrias, la energía y los vehículos.

Conversaciones previas se realizaron en Bangkok, con el cuento de definir la agenda, esas conversaciones previas son utilizadas por los países más desarrollados para la compra de conciencias, asunto recurrente desde el 2005 cuando entro en vigor el tratado de Kioto.

No se puede ocultar que los países más industrializados por sostener su economía política se nieguen a cambiar sus industrias y desarrollo tecnológico basados en los combustibles fósiles causantes entre otros de los gases de efecto invernadero en la atmosfera que propicia el calentamiento global el cual produce las alteraciones climáticas que sangran las economías y vidas de los países más vulnerables especialmente.

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