¿Primero las FARC o Uribe?

Santos se encuentra en un dilema, no sabe si negociar la paz con las FARC o con Uribe primero. Según las encuestas un promedio de un 60% de la población apoya los diálogos de paz, para Uribe es una bofetada a la democracia; Álvaro Uribe lleva más de un año criticando la gestión de Santos y este no lo toca políticamente a pesar que sabe de sus relaciones con el paramilitarismo y el narcotráfico, no lo toca porque sabe que son harina de un mismo costal.

No olvidemos que Santos era el hombre duro de la defensa desde el año 2006, el que defendía la extraterritorialidad, el que se hacia el loco con los falsos positivos, cómplice de Uribe con el asunto de los desplazados y robo de sus propiedades por parte de los para, ejercito y ejecutivo, los dos son ciegos, sordos y mudos con el tema de los miles de desaparecidos en fin, una olla con mucha mierda comparten Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe Vélez.

No importa los ataques de Uribe a Santos, el ex presidente se sabe inmune con Juan Manuel porque este es cómplice de los auto atentados, de toda la tramoya que significo la reelección, de la utilización del DAS para los pinchazos telefónicos, de la participación de esta en la guerra sucia contra líderes sindicales, indígenas, líderes de movimientos sociales, naturistas, campesinos, gente de izquierda y del sostenimiento de las bandas armadas integradas por ex paramilitares tras la payasada de “Justicia y Paz”, decreto de ley que sirvió como complicidad para disimular el narcotráfico y la violencia, importante para el ejecutivo colombiano en su relación con EEUU. Santos es cómplice de todo en los periodos de Uribe.

Santos aprendió mucho con Uribe. Cuando asumió la presidencia en el 2010 lo primero que provoco fue un auto atentado para culpar a las FARC; actualizo el fracaso de la solución militar con las muertes del mono Jojoy y Alfonso Cano, suavizo la política exterior con Hugo Chávez y Rafael Correa, después de su declarada hostilidad que surgió cuando bombardeo Ecuador para matar a Raúl Reyes, en esa época proyectaba una guerra regional atacando Venezuela.

El acercamiento de Santos con Venezuela y Ecuador, es otro de los puntos que molesta al demente de Uribe quien no se resigna a ser un ex.

La baja popularidad de Santos, la falta de aceptación de su pueblo porque lo sabe cómplice de Uribe a más de parecer un blandengue. El presidente se juega su futuro político desde el 8 de octubre próximo en Oslo con las FARC cuando inicien las conversaciones; si la paz se concreta y Uribe y sus legiones no logran frenar los acuerdos o lo asesinan, Santos tiene abierto el camino para una reelección a pesar de su baja empatía con la población.

Además, pasaría a ser el presidente que logro la paz en Colombia y ese es un tema que le garantiza pasar a la historia y ser líder de su futuro inmediato catapultando al partido de la U hacia mayorías electorales. Partido que ayudo a fundar en el 2005 después de abandonar el liberalismo familiar.

La paz en Colombia para Santos es una vieja aspiración, en 1994 desde el periódico El Tiempo sugería los diálogos para concretar la paz en el gobierno de Ernesto Samper. En los años 2000-2002 como ministro de Hacienda de Andrés Pastrana afronto el último y fallido intento para concretar la paz de los últimos que se intentaron.

En el gobierno de Belisario Betancourt 1982-1986 se pacta una tregua, cese al fuego y una desmovilización de algunos miembros para junto al partido comunista crear un nuevo movimiento político conocido como la Unión Patriótica, diezmado por escuadrones de la muerte de policías y militares con la complicidad política de Conservadores y Liberales. En 1985 tras el asesinato de Iván Marino Ospina, uno de los líderes de las negociaciones el acuerdo termino.

Con Cesar Gaviria 1990-1994 se inician conversaciones en Caracas luego en Tlaxcala-México, pero, después del asesinato del ministro Argelino Duran secuestrado por el EPL (ejército popular de liberación) se rompen los acuerdos.

1998-2002 Gobierno de Andrés Pastrana, se instala en San Vicente del Caguan la mesa de negociación desmilitarizando 40.000 kilómetros cuadrados. Tiro fijo se da cuenta de la traición de Pastrana mientras conversaban de paz, Bogotá y Washington firmaban los preliminares del plan Colombia en equipamiento, entrenamiento de batallones de asesinos y ayuda financiera, ahí surge la famosa foto de la silla vacía dejada por Manuel Marulanda.

Hoy, las FARC nominan para las conversaciones a Luciano Marín Arango-Iván Márquez, Bertulio Álvarez- Jesús Santrich y a Juvenal Ricardo Palmera Pineda-Simón Trinidad, preso en EEUU por 60 años; una jugada solidaria de sus compañeros.

El gobierno delega al ex comisionado para la paz Frank Pearl, al experto en seguridad Sergio Jaramillo, al negociador titular Humberto de la Calle ex vicepresidente y ex ministro del interior, a Jaime Avendaño como negociador suplente, Alejandro Eder consejero presidencial y al ex general Jorge Mora Rangel, a quien Pastrana acusa de ser el peor enemigo de la paz en Colombia.

La hoja de ruta concretada en Cuba, contempla 5 puntos: desarrollo rural y mayor acceso a la tierra; garantías para el ejercicio de oposición política y participación ciudadana; fin del conflicto armado con el abandono de las armas y reinserción a la vida civil por parte de los guerrilleros; solución al problema del narcotráfico y por último, derechos de las víctimas del conflicto.

Rodrigo Londoño-Timochenko, actual jefe de las FARC es acusado del secuestro del senador Víctor Jara, del homicidio del político Feisal Mustafá Barbosa en 1993, de la muerte por ejecución de unos 50 guerrilleros; además de terrorista, narcotraficante y secuestrador por EEUU ¿serán perdonados esos cargos?

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