La tragedia de Amuay y el 7 de Octubre

1. La explosión suscitada en el CRP en Amuay ocurre en una fecha muy cercana al proceso electoral del 7 de octubre y por su magnitud pudiera tener efectos en la intención de voto de algunos venezolanos.

2. No es descabellado pensar en un acto de sabotaje ejecutado por agentes de inteligencia enemiga (criollos o extranjeros) que actúen infiltrados dentro de nuestra industria petrolera. De que hay infiltrados en PDVSA podemos estar seguros. De que son capaces de volar una refinería y más que eso, también estamos seguros. Por tanto, la investigación que realice el gobierno bolivariano no debe dejar cabos sueltos y buscar hasta debajo de las piedras para descartar esa posibilidad de sabotaje.

3. Si se descartara el sabotaje, entonces la explosión sería resultado de fallas gravísimas en los mecanismos de seguridad industrial de la propia empresa petrolera. Nuevamente, de ser esta la razón de la tragedia que conmueve al país, habría que llegar hasta las últimas consecuencias. No sólo despedir a los responsables directos e indirectos, sino ejercer contra ellos todas las acciones penales correspondientes para que paguen con cárcel su negligencia laboral.

4. No deja de levantar suspicacia, como lo han señalado varios articulistas de aporrea, que algunos personajes de encuestadoras habían afirmado antes de la tragedia que sólo un “evento catastrófico” sería capaz de voltear las intenciones de voto de los venezolanos, pues todas las encuestas hasta ahora dan ganador al presidente Chávez por 15 y hasta 20 % de diferencia.

5. Hemos dicho con anterioridad que las empresas del Estado venezolano, y particularmente PDVSA, mantienen un esquema gerencial propio de la cuarta república, en donde lo de socialismo sólo existe en los afiches y murales pegados en sus oficinas, pero que prevalece un modelo de gestión capitalista hasta los tuétanos. Ese modelo organizacional capitalista favorece tanto la infiltración del enemigo como la burocratización de los mandos gerenciales internos.

6. Es decir, en la no existencia de una verdadera PDVSA socialista, la ausencia de control obrero de sus procesos internos, sin elecciones democráticas de sus niveles gerenciales, sin contraloría interna y transparencia administrativa, y en la que permanecen las formas despóticas de dirección laboral, el secreto en la actuación de gerentes y estructuras directivas, el uso discrecional del poder por parte de muchos gerentes, la ausencia de formación ideológica en esos mismos mandos internos, la persecución feroz contra todo trabajador que critique estas fallas y en general el desarrollo de todo tipo de obstáculos para que en la empresa puedan surgir cuadros con experiencia política, formación ideológica y capacidad profesional para verdaderamente avanzar hacia una empresa socialista, pudieran encontrarse las causas últimas de lo ocurrido en Amuay. Porque incluso si se demostrara lo del sabotaje, pues esos saboteadores han podido ingresar y actuar libremente dentro de la empresa debido a las fallas existentes y de las que hemos mencionado sólo algunas.

7. Aunque no pensamos que la tragedia de Amuay vaya a tener mayor incidencia electoral, o sea, no va a influir en la intención de voto de la mayoría de los venezolanos, si pensamos que la misma debería ser un llamado de alerta al gobierno bolivariano para evaluar profundamente nuestra empresa petrolera, y comenzar desde ya a introducir modificaciones que apunten a una verdadera empresa socialista. El modelo de control obrero enarbolado en años recientes por los trabajadores de Guayana es un buen ejemplo a considerar en esta dirección.

Maracaibo, 26 de agosto de 2012.

El autor es miembro de Marea Socialista

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Roberto López Sánchez

Historiador. Profesor Titular de la Universidad del Zulia (1994-2014). Magister en Historia de Venezuela y Doctor en Ciencias Políticas. Luchador social, activista del movimiento estudiantil y profesoral, vinculado al trabajo obrero, campesino, ambientalista, indígena y cultural desde 1977. Participante de la lucha armada revolucionaria (1977-1988); miembro del Frente Guerrillero Américo Silva. Sometido a persecución política y juicio militar en 1982. Actividad revolucionaria clandestina durante 1982-1988. Fundador de la Unión Nacional de Trabajadores-Zulia y miembro de su comité ejecutivo (2004-2012). Actualmente integra el consejo consultivo de la Federación Bolivariana Socialista de Trabajadores del Zulia. Ha sido director de las Divisiones de Extensión y de Formación General; Secretario Docente de EUS; Coordinador de la Unidad Académica de Antropología y del Diplomado en Consejos Comunales en la Facultad Experimental de Ciencias. También ha coordinado la Zona Zulia-Falcón del Ministerio del Trabajo (2004). Actualmente dirige el Diplomado en Formación Sindical con cinco cohortes graduadas. Ha publicado: ?Movimiento estudiantil y proceso político venezolano? (2007), ?El protagonismo popular en la historia de Venezuela? (2008), "Los Consejos Comunales y el Socialismo del Siglo XXI" (2009), y ?Venezuela ante la globalización, la crisis mundial y los retos de su desarrollo? (2012), además de 40 artículos científicos y numerosas ponencias en eventos nacionales e internacionales. Es miembro del Programa de Estímulo a la Investigación (PEII), nivel C. Egresó en pregrado con 19,41 puntos de promedio (LUZ, 1994). Actualmente dicta las materias de Historia de Venezuela, Historia de América, Intercambios económicos y simbólicos, y Poder y Movimientos Sociales, en la Licenciatura en Antropología de LUZ. Dicta también el seminario ?Lucha de clases en el siglo XXI. Movimientos sociales y formas de participación política? en el programa de doctorado de la Universidad Bolivariana de Venezuela, en Maracaibo.


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