Seguridad Ciudadana o Estado Policial: Cómo no caer en la trampa

Antes que nada para ahondar este tema deberíamos partir de la premisa que el concepto de seguridad ciudadana es amplio y puede quedar ambiguo dependiendo de la óptica que se le trate pero fundamentalmente es sustancial a la identificación de la pobreza y desigualdad como potenciadores determinantes de la inseguridad y de su hiperbolizacion.

El artículo 55 del Código de Procesamiento Penal define el concepto de la seguridad ciudadana con un perfil amplio y ambiguo a la vez, la colocar en un mismo plano criterios restrictivos como: la necesidad y la proporcionalidad y criterios discrecionales, como la conveniencia y la oportunidad.

Concepto de Seguridad Ciudadana: “Estado de sosiego, certidumbre y confianza que debe proporcionársele a la población protegiendo integridad física como propiedades.”

El pilar de esto es contar con un monopolio publico de la fuerza o de la violencia que se traza como la base fundamental para la convivencia civil. O mejor dicho para mantener el orden público o conservación del Status Quo del modelo social. (En la actualidad se construye el Socialismo de la mano del Poder Popular emergente pero no consolidado en medio de un Capitalismo con la permanencia de instituciones y leyes que protegen al capital)

El concepto de seguridad ciudadana tiene sin temor a equivocarnos una raíz vinculante con lo que fue la famosa Doctrina de Seguridad Nacional tan sufrida por los pueblos Latinoamericanos.

Es una concepción de dominación que pretende relaciones disciplinarias y de domesticidad entre el Estado de Dominación y el ciudadano en donde se configura en el horizonte mental de la masa el conjuro de la inseguridad y en donde el rol del orden y control policial se establece como un “orden deseado”, la mano dura, la razia, es decir, un Estado Policial.

Por ello creemos que abordar este delicado tema debe ser a partir de una concepción compartida con la sociedad en actividad protagónica y participativa para solucionar un asunto social que va ligado a la necesaria transformación de la sociedad capitalista por un modelo incluyente que erradique definitivamente la raíz del problema por medio de la instauración del Socialismo.

Por ello nos permitiremos citar a Carlos Marx para espantar toda tendencia meramente técnica, tecnócrata, o de laboratorio criminal al problema de la inseguridad.

“La tradición de todas la generaciones muertas oprime como una pesadilla al cerebro de los vivos. Y cuando estos se disponen precisamente a revolucionar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionarias es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio dos espíritus del pasado. Toman prestado sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal”

En la actual coyuntura el tema de la seguridad ciudadana esta en entredicho por un denominado desborde del problema del control social hacia el delito y una supuesta agudización del fenómeno delictivo en contra de los ciudadanos y la propiedad. Sumado a una relativa ineficacia y ponderación de los cuerpos de seguridad del Estado hacia la actividad criminal y en claras oportunidades el caso de complicidad para la comisión del delito que se dice perseguir y combatir.

Si bien en este tema se remarcan intereses de por medio tanto por la labor de actores políticos de la oposición que reciben este problema nacional como terreno fértil para defenestrar al Gobierno Bolivariano en su rol garante de la seguridad de toda la población, esta actitud con el aval y complicidad de los medios privados de comunicación que con sentido más político que social manipulan dicha realidad para crear una corriente de opinión que deslegitime los esfuerzos del Gobierno Bolivariano.(Esta situación en medio de la campaña del 7 Octubre se ha agudizado solo basta mencionar la supuesta masacre de originarios del Pueblo Yanomani en el Estado Bolivar)

Por su parte el Gobierno Bolivariano ante la presión social en evidencia se desvela con golpes de pecho en tratar el problema del delito social y criminal como un asunto meramente técnico en donde el reformar la policía será la solución a un problema que es connatural al sistema económico y por ende político en donde las respuestas no han dejado de ser las de ópticas meramente represivas y no en ir al fondo del problema, mas allá de enunciados y discursos del problema heredado por la administración cuarta republicana el problema de la delincuencia y el crimen son evidencias de una sociedad sumida bajo valores propios en que la propiedad vale mas que la vida y el respeto a los demás, donde el abuso es permisivo y en parte legitimado para combatir el crimen dando el resultado de equilibrio ante un asunto moral y ético en que los criminales son tan crueles como puede serlo los cuerpos de seguridad que los reprimen evidenciando una espiral de violencia sistemática en donde el ciudadano común que se encuentra al medio es el único perdedor y por ende la sociedad toda.

Ante esto se debe considerar que el problema de seguridad en todas partes es un asunto de Estado y no de gobierno de turno, por tanto es sin duda una política estructurada en la cual todos los cuerpos y componentes del mismo juegan un rol fundamental a la hora de implementar la prevención, el control y combate del crimen.

En muchos países el problema del delito y el crimen son vistos casi siempre desde una óptica represiva en la cual los Estados se transforman para lidiar con el problema de seguridad de manera punitiva, mayor control social casi siempre estratificado a los sectores mas populares y desprotegidos donde es mas fácil vulnerar derechos y reprimir, se da un valor excepcional a la propiedad privada y a su cuidado por sobre la vida del ciudadano común propio de la lógica del capital es por ello la proliferación de servicios de guardias de seguridad que hoy alcanzan cifras altas en proporción a la de los cuerpos se seguridad del estado. Los barrios de la alta Burguesía son verdaderas fortificaciones algunas prácticamente unas cárceles, apertrechados con cercas eléctricas, garitas y guardias de seguridad, calles cerradas, sistemas sofisticados de alarmas constituyen síntomas de una sensación de inseguridad que hoy mal que mal atraviesa a vastos sectores en donde el perro fiel cumple el rol de guardián, el enrejados de puertas y ventanas, etc.

La creación de cárceles de máxima seguridad para los criminales prolifera de manera tal que cada vez crece el número de presos por delitos comunes, en especial de narcotráfico, sicariato, secuestro, hampa común.

En este caso el gobierno se ha planteado resolver la herencia del deterioro del sistema penitenciario venezolano con la idea de “humanizar” las cárceles, segregar a los detenidos por delitos y plantear proyectos de reinserción. Todas estas iniciativas han sido ya implementadas en América Latina y los resultados se desvanecen rápidamente sino se ataca de raíz la generación del delito, sus causas profundamente sociales, de marginación y desigualdad, propias del modelo social que persiste en Venezuela.

En la actualidad dichos lugares están en un proceso de transformación que será y debe ser de largo aliento pues debe lidiar en tratar de cambiar un modelo en donde en su interior convive un sistema semi-esclavista que manejan los denominados PRANES (Presos Rematados Asesinos Natos) sujetos que someten a una mayoría de la población a medidas extremas de privación se violan los derechos fundamentales de los detenidos y en donde la perspectiva de reintegrar a la sociedad a dichas personas es bloqueada en un primer tramo por dichos actores, le sigue el Sistema Judicial que no permite que acabe dicho sistema pues esta cooptado por intereses turbios en que cada preso paga por salir o acelerar su proceso judicial y donde el que menos tiene nunca accederá al fin de su condena.

La custodia de los detenidos o presos esta permeada por el hecho de la existencia y hallazgo de armas y drogas frecuentemente en los centros de detención y los motines recientemente vistos como el caso del Rodeo, La Planta, Mérida por mencionar los que han traído lamentables consecuencias para los presos y para la sociedad ;es inentendible que en ocasiones sean los mismos custodios los que se ven envueltos en delitos o extorciones por lo cual su depuración y transformación es urgencia paralela a la transformación del sistema penitenciario, y también al Poder Judicial.

El uso de la tortura y las ejecuciones extrajudiciales en la actualidad son la excepción mas que la tónica en el actuar de los cuerpos de seguridad. Dichos casos aislados no dejan de evidenciar que el enfoque al problema que es profundamente social y que tiene como base la exclusión, la discriminación, falta de oportunidades y por sobre todo la costumbre del abandono por parte del Estado de su rol social en décadas anteriores nos indican que la represión del delito como un fin en si mismo nos llevara como en otros países a configurar peligrosamente un Estado Policial en donde por la evidencia de soluciones este se instalara sin menor reclamo de la ciudadanía.

Pronto las calles serán copadas por sistemas de control que van desde operativos y requisas hacia los ciudadanos como la instalación de cámaras de vigilancia en diversas partes de la ciudad como ya ocurre en algunos municipios (Chacao, Baruta, Barquisimeto) esta percepción de la vulneración influirá psicológicamente en la sociedad que tendrá una reacción sumisa ante dichas prácticas muy al estilo Orweliano. (El llamado Plan Madrugonazo al Hampa solo fue para llenar estadísticas deteniendo muchas veces gente inocente que su único delito es habitar un barrio estigmatizado como peligroso)

Nueva Policía Nacional

Por medio de una comisión interdisciplinaria se redacto un documento marco para la reforma policial en este se hace un análisis de la situación actual de delincuencia y el estado de la policía con el fin de trazar líneas de acción para dotar al país de un nuevo cuerpo de seguridad nacional. El reto ante este desafío es transformar el actual modelo policial altamente represivo que tiene 100 años en Venezuela por uno nuevo dentro del marco del actual proceso de cambios y en el marco de la Constitución con una finalidad clara que permita una cercanía de ciudadanía hacia este nuevo cuerpo que debe representar al ciudadano mas que al gobierno.

Ingenuamente o interesadamente se pretenderá sin duda aumentar el numero de policías, creyendo que con este incremento se reducirá la cifra de delitos, cosa mas equivocada y comprobada científicamente, El mismo criterio que llevo a que dentro de los cuerpos policiales se obviaran mínimos conceptos de selección, propiciando un bajo nivel en la formación policial y por ende en la función preventiva contra el delito.

El reto de la policía nacional es lograr la unificación de criterio, la necesaria coordinación a gran escala, el fin común de todo el cuerpo nacional y por sobre todo la necesaria relegitimación de rol nacional tan desprestigiado.

Se debe privilegiar el sistema integral de investigación en estrecha relación con los demás poderes del Estado tanto Legislativo como Ejecutivo para hacer efectivo el combate mas que al delito a la impunidad de este, solo así este podrá ser revertido, consiguiendo una valoración significativa de los entes encargados primordialmente de la administración de la justicia y represión del delito. Es valorable que dentro de la concepción que guía el proyecto se dignifique al funcionario, que su centro ante todo es la protección de las personas mas que la propiedad, que privilegia la solución de conflictos por medio de la mediación y persuasión mas que por medio de la represión. Este proyecto tiene la gran relevancia de situar un concepto de convivencia en medio de la propuesta socialista. Pero antes que nada debe neutralizar el flagelo del Narcotráfico y su derivado directo el Crimen Organizado.

Las Amenazas

Practica del Sicariato contra el campesinado y dirigentes populares, grupos policiales de exterminio, bandas de secuestro express, Crimen organizado y Narcotráfico, Paramilitares. Hampa y azotes de barrio. Negocio y trafico de armas y municiones. Bandas de extrema derecha de ex militares golpistas y fanáticos de la oposición. Son sin duda las amenazas palpables que se confunden ciertamente con la dinámica política e histórica que vive el país a menos de 30 días de un periodo electoral trascendental.

Bajo estas circunstancias en que el conjuro de la inseguridad hiperbolizada por la campaña mediática y rol político de la oposición se plantea desestabilizar al Gobierno y llevarlo a pisar el palito de ponerse el traje de Gendarme de la sociedad y con ello separarlo de su rol fundamental que es realizar las profundas transformaciones junto al pueblo.

Algunas Medidas Preventivas que se están realizando y que vale la pena tener como antecedentes:

Nuevas medidas en alcabalas

A fin de evitar el uso de las alcabalas para cometer delitos como fachadas los cuerpos de seguridad implementaran las siguientes medidas.

En los puntos de control estará identificado con una pancarta que va a decir plan nacional de seguridad ciudadana y el nombre de la policía que lo practica y su logotipo respectivo, los funcionarios tienen instrucciones de estar debidamente uniformados con su placa dorada ubicada al lado izquierdo de la camisa, así como su porta nombre al lado derecho, las unidades deben estar identificadas con el logotipo de la institución

Los motorizados que por cuestiones estratégicas están utilizando el chaleco por fuera de la camisa, los chalecos deben tener el nombre cocido en el chaleco en la parte pectoral, su jerarquía y emblema de la policía a la cual pertenece.

Los funcionarios de civil que trabajan en el área de investigaciones al interceptar a un vehículo o persona deben mostrar sus credenciales para dejar claro a cual organismo pertenecen.

Plan policías controladas que consiste en patrullaje mixto entre las policías de cada municipio con la GNB durante las 24 horas a fin de tener mayor presencia en los barrios.

Alrededor de 300 funcionarios harán controles a partir de los jueves, viernes y sábado primordialmente como labor preventiva.

Las alcabalas no son un procedimiento de investigación criminal y no se estilan en la estructura de funcionamiento de un organismo de seguridad. Son un mecanismo de control de las policías preventivas y en el caso de la policía judicial solo se justifica cuando se trata de un procedimiento para localizar un vehículo que acaba de ser robado. Las alcabalas tienen una función específica, lo importante es definir su objetivo y sistema de control. Este debe ser planificada y supervisada por jefes inmediatos, se debe saber que se va a ser en le punto de control, cuantos funcionarios participaran en el mismo control (4 preferentemente como mínimo) estos deben tener radios para comunicarse con la central del cuerpo de seguridad e informar el lugar y hora de instalación del punto de control.

Hay dos tipos de alcabalas 1 las alcabalas generales que consisten en una revisión general y preventiva de los vehículos y sus ocupantes; y 2 están las alcabalas selectivas que tienen como objetivo particular identificar un vehículo o sospechoso ocupante.

Se utilizan mayormente las horas pico para cerrar las salidas y entradas a posibles o potenciales delincuentes lo que obliga a los delincuentes a abandonar los carros.

Los funcionarios deben colocarse unos dos antes del puesto y dos después del puesto para que los conductores eviten desviarse antes de ser chequeados o no acaten la orden de detenerse al momento de pasar frente al punto de control

Un complemento en el camino a la solución: Cultura, Deporte y Recreación

Lo fundamental será la participación de la sociedad y su Poder Popular en la transformación de la sociedad una sociedad Socialista.

A fin de crear conciencia el trato preventivo que deben tener los jóvenes para alejarse de situaciones predelictuales (drogas, vagancia, asfixia económica, violencia intrafamiliar, etc.)

El incremento de la promoción de cultura comunitaria, recreación y deporte son el mejor remedio para la identidad y formación del individuo en sociedad.

Estas medidas son sin duda las que mayor desarrollo y difusión debe fomentar el Gobierno Bolivariano, es la inversión en capital humano que sin duda beneficiara a la sociedad en su conjunto y por sobre esto a las nuevas generaciones.

Es también fundamental llevar este criterio formativo al interior de las cárceles y cambiar la triste historia penitenciara venezolana que aun esta en los fondos del submundo criminal.

Otras Medidas de Carácter Técnico Policial

  • Programa de inteligencia contra el secuestro y extorsión en todas las entidades policiales

  • Programa de lucha contra bandas y crimen organizado.

  • Control por parte del Estado de Inversiones con dineros provenientes del Narcotráfico u otros delitos.

  • Presencia Preventiva en días y horas de mayor movilización ciudadana con criterios en base a estudios de los modus operandis de la criminalidad

  • Medidas preventivas para pasar de la seguridad física a la seguridad lógica en el esquema de inteligencia.(incorporación de la ciudadanía en la inteligencia social)

  • Que el ciudadano tenga un comportamiento seguro sin la necesidad de la presencia policial con controles de acceso a los lugares que visita y donde trabaja, capacitación del personal de apoyo, manejo de conductas conforme a sus rutinas y conocimiento. reconocimientos de sus rutas de traslado que le garanticen mayor seguridad personal.

  • Subir categoría a los funcionarios de los cuerpos policiales formándolos en universidades experimentales, contar con un pensum de estudio que cualifique a la policía. (objetivo de la UNES)

  • Monitorear a los cuerpos policiales dentro y fuera de la institución.

  • Ampliar la colaboración con cuerpos policiales de países Latinoamericanos y estrechar el intercambio de información en cuanto al Narcotráfico y redes de crimen organizado Internacional.

Concepto represivo de las Razias

La razia es una técnica policial que supone rodear un predio, una población, una calle, un barrio, impedir los movimientos de las personas que quedan atrapadas en el rodeo; obligarlas a subir a móviles policiales o vehículos de transporte colectivo, y conducirlas a territorio policial, cuartel o comisaría. Comienza entonces un proceso de deshumanización en el que se exige obediencia, cumplimiento irrestricto de ordenes, y gritos policiales, sumisión total.

Es prioritario recordar la etimología del termino, porque ello ilustra la ideología de este dispositivo/ practica policial. La palabra razzia- usada en español- esta tomada del francés, el cual adquiere a su vez del árabe argelino en 1841, durante la colonización imperialista. Significa “incursión militar, Golpe de mano” en territorio extranjero, por sorpresa y con violencia. En árabe argelino (gaziya) designaba el ataque de una tropa de nómadas contra una tribu, un oasis, una población para robarles, despojarles del ganado y las cosechas. En Brasil estos procedimientos se denominan “Blitz” y reconocen como antecedentes las encerronas ejecutadas durante el nazismo.

Esta ideología de saqueo por sorpresa, de “cercar y arrear” personas, de reducirlas a la condición de prisioneros, es la ideología que se prolonga en las actuales razzias policiales para el control de manifestaciones publicas, de multitudes de disconformes o de diferentes. Esta es la cara del poder de la policía que enfrenta a los jóvenes, los pobres, los sin techo, sin tierra, los marginados del sistema en el poder. Una redada, un traslado a un lugar donde cesan los derechos por un tiempo- por 24 horas- por unos días, por 10 horas, es casi aleatorio. En la redada se golpea y se maltrata a quienes están dentro, más a unos que a otros, con más saña a los rebeldes o a los más débiles.

El recurso de la lucha anti terrorista

Crecientemente y aun después de vivir las décadas de la guerra fría y posterior a los atentados contra EEUU en el año 2001, la lucha antiterrorista ha probado ser el pie de amigo que han utilizado gobiernos impopulares para institucionalizar la violencia y represión social a trabes de sus organismos policiales y militares de seguridad. En la mayoría de los países de Latinoamérica donde también existen FFAA, los cuerpos policiales cuentan con unidades elite de combate al “terrorismo” estilo SWATs de asalto y contrainsurgencia urbana. Los policías trajeados en ropa de combate y con atuendos sofisticados, portando armas de guerra de grueso calibre, más apoyo aéreo y terrestre con blindados para la ocasión.

Esta militarización de los cuerpos policiales se profundiza con mayor nivel de dotaciones en donde los conflictos sociales alcanzan gran movilización y actividad social de carácter insurreccionad. Lo que trae irremediablemente por parte de estos gobiernos al endurecimiento de dichas prácticas y mecanismo coercitivos en detrimento del combate al hampa organizada o a los criminales de cuello blanco.

Aquí lo fundamental es definir como Estado que es Terrorismo, que es lucha social política, que es subversión política para no caer en el simplismo de categorías que a la hora de implementarse criminaliza la protesta como derecho elemental y hace de la represión a la divergencia política práctica criminal y Terrorismo de Estado para suprimirla.

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Martin Klark


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