Cochabamba - 28-04-2008
Colaboradores
del prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, empiezan a dudar de la
conveniencia de realizar el referendo sobre los Estatutos Autonómicos
el 4 de mayo, y estudian la posibilidad de posponerlo, ante lo que
indican encuestas secretas: ganaría la abstención. Por su parte, el
Canciller de la República Choquehuanca señaló que el gobierno no
aceptará la implementación de los estatutos autonómicos promovidos por
pequeños grupos de poder que quieren la división del país, para
defender sus privilegios. Asimismo, afirmó que la abstención en el
referendo ilegal del 4 de mayo superará el 50 por ciento.
Prefecto Rubén Costas teme a la abstención en referendo de Santa Cruz del 4 de mayo
Colaboradores
del prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, empiezan a dudar de la
conveniencia de realizar el referendo sobre los Estatutos Autonómicos
el 4 de mayo, y estudian la posibilidad de posponerlo, ante lo que
indican encuestas secretas: ganaría la abstención.
Ya
no es un secreto para nadie, que las discusiones subidas de tono, son
moneda corriente en las oficinas de la Prefectura de Santa Cruz, por
estos días. Varios colaboradores del Prefecto Rubén Costas le han
sugerido la posibilidad de suspender el estatuto autonomista, y
posponerlo para más adelante, argumentando que el MAS y otros grupos
santacruceños "han embarrado demasiado la cancha", y que la saturación
del tema en las clases bajas y medias cruceñas podrían provocar la tan
temida "abstención", que favorecería a la posición del gobierno.
Rubén
Costas reaccionó con dureza, en un primer momento, increpando a los
cuestionadores; pero luego de tomar un calmante para los nervios, que
le trajo una colaboradora, se quedó sumido en silencio, mientras sus
ayudantes se retiraban desconcertados.
El
argumento de sus colaboradores (varios de ellos vinculados a empresas
aceiteras), es que después del 4 de mayo, Bolivia seguiría siendo el
país pobre de siempre, pero Santa Cruz podría enfrentar un Crak
económico que podría sumir en la ruina a toda la próspera región. Sin
poder exportar (su esperanza era sacar los productos via Paraguay,
posibilidad que se cerró al ganar la presidencia de ese país, el
izquierdista Lugo); sin contar con el subsidio por el diesel para las
agro-industrias; sin poder mover dinero desde sus bancos y finacieras;
sin reconocimiento de ningún país, ni de la OEA, ni de la UE, ni de la
ONU; sin poder imponer completamente su autoridad regional en las
regiones díscolas de Chiquitanía, Guarayos, Cordillera y tal vez
Vallegrande, la ciudad de Santa Cruz podría quedar como una isla
rebelde en medio de enemigos peligrosos.
La
Corte Departamental Cruceña, comienza a abrirse de Costas, al admitir
que los cruceños "no están obligados a votar el referendum el 4 de mayo
(con lo que admite indirectamente su ilegalidad)"; la empresa aceitera
SAO romple el bloque agro-exportador, negociando separadamente con el
gobierno (y hasta se comenta que Marinkovich, entró en negociaciones
secretas con el gobierno boliviano para exportar); el prefecto de Pando
admite que duda sobre la conveniencia de convocar a un referendum
autonómico en ese departamento.
Encuestas secretas, encargadas a varias empresas de Argentina y de Bolivia, por la Prefectura de Santa Cruz, dicen que un 58% de los cruceños empadronados no irá a votar
por miedo a enfrentamientos o razones de edad o desinterés o porque
aprovechará el feriado para viajar. El 42% empadronado que iría a
votar, se desglosaría así: un 7% lo haría en contrario, un 9% votaría en blanco y solo un escaso 26% votaría a favor del estatuto.
Otro
factor que habría incidido, es la imagen de Santa Cruz relacionada con
la Unión Juvenil Cruceñista -que utiliza símbolos nazis como la
esvástica-; lo que ha provocado que muchos cruceños que antes estaban a
favor del estatuto, han cambiado su posición, y consideran que el marco
conflictivo del referendum no presagia nada bueno, y que es mejor
posponer la inicativa para un mejor momento