Democracia de sobra

Es satisfactorio cómo –a medida que se va dando cada proceso electoral– aquel discurso de que aquí, en Venezuela, hay una dictadura del régimen pierde fuerza hasta parecer ridículo. Las pasadas elecciones del 23 de noviembre ratifican que en esta tierra existe de sobra democracia que es superior a la que hay en otras naciones que se jactan de ello. A continuación, les presento mis consideraciones sobre estos comicios.

1) La elección de Ledezma como alcalde metropolitano es sobre todo un voto castigo que recayó lastimosamente en Aristóbulo, quien hubiera hecho un buen trabajo. No es un asunto de ideología, sino de impotencia de esa parte de la Gran Caracas que se siente ignorada en temas como la basura y el colapso de las lluvias. Lo bueno de esto es que el discurso del nuevo alcalde cambia de insidioso a conciliador. Su obra partirá de la línea del jefe de Estado, que se basa en políticas sociales que benefician a todos y no en grupitos aislados que esperan su buena tajada por favores prestados.

2) El triunfo de Willian Lara en Guárico prueba que allá, más que el cliché de la heroína tipo Indiana Jones que promete después de mucho riesgo un final feliz, se prefiere a un hombre con ideas claras que no responde a un gastado estereotipo, sino al compromiso sincero con la propuesta del gobierno actual.

3) Por algunas razones en que la lógica parece no estar presente, Chávez no ha recuperado el Zulia aunque los problemas en ese estado continúan sin resolverse. ¿Será cuestión de orgullo? 4) Diecisiete gobernaciones de veintitrés demuestran que el Presidente y su partido no han perdido fuerza. Si se realizan unas elecciones presidenciales, Hugo Chávez vuelve a ser elegido y se ratifica una vez más como líder.

5) La oposición comprobó que con golpes, sabotajes, guarimbas, entre otras oscuras modalidades detectadas, no consigue llegar al poder sino que tiene que aferrarse al voto, a las reglas del sistema democrático aunque, curiosamente, sean ellos los que hablen de democracia y libertad, con lo que recuerdan a Condolezza Right cuando se refiere a estos predios donde se demuestra que: She is no right again.

6) Los alcaldes y los gobernantes de la oposición tienen que seguir con las políticas de inclusión del mandatario Chávez Frías. Si se apartan de ese compromiso, su gestión no será exitosa y se les pasará factura, ya que más que por su oferta están ahí porque se espera que resuelvan conflictos pendientes.

7) Es increíble cómo la política dejó de ser interés de unos pocos y se convirtió en un asunto de la mayoría, que sabe que con su voto premia o castiga a los gobernantes involucrados en la contienda. Ya las marchas como sinónimo de participación de la sociedad civil son parte de la historia.

Por todo lo anterior, las elecciones del domingo 23 de noviembre entierran definitivamente esa gastada letanía de que no se puede confiar en el sistema electoral y que Chávez nos lleva a un comunismo. Ya basta de tanta letra muerta, hay que ponerse a trabajar para conseguir votos en vez de acudir al Norte para acatar anochecidos pactos que buscan la salida de presidentes que les resultan inconvenientes a sus planes secesionistas.

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Isabel Rivero


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