Elecciones locales, regionales y después…

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Elecciones locales, regionales y después…

Luis Delgado Arria


El venidero proceso electoral de autoridades regionales y locales (gobernadores y alcaldes) tanto para el chavismo como para la oposición perfila una coyuntura política sumamente compleja.

En el plano estratégico, una victoria para el chavismo podría representar:

1. Una importante base de apoyo (en términos de manejo de recursos financieros, humanos y organizativos) que podrían ser aprovechados como pivotes para activar e involucrar a las comunidades en acciones de corte socio-económico o en actividades de corte político-electoral, con miras a las próximas coyunturas.

2. Una plataforma desde la cual activar batallones electorales con miras a salir fortalecidos de futuros eventos electorales, como, por ejemplo, las venideras elecciones (Legislativas, Referéndum Revocatorio, Presidenciales).

3. La base de sustentación operativa desde donde operar a nivel nacional para conjurar conspiraciones o un eventual llamado a un referéndum revocatorio presidencial por parte de la oposición en el lapso 2010 y 20012.

4. La ocasión para conservar (o ceder) enclaves para impulsar y consolidar el avance de la agenda socialista frente al bloque opositor.

5. La ocasión para ganar o ceder espacios de poder en términos presupuestarios, de manejo de capacidad bélica, influencia política ante la población y oportunidad para la emergencia de nuevos liderazgos regionales y locales.

6. Es una oportunidad para revertir la imagen de “derrota electoral” sufrida el pasado referéndum constitucional y una ocasión para legitimar la agenda social y económica bolivariana.

En el plano estratégico, una victoria para la oposición podría representar:

1. Un importante objetivo político encaminado a atacar y debilitar sistemáticamente el gobierno nacional y a sabotear la gestión de gobiernos regionales y locales afines al gobierno bolivariano.

2. Un enclave para atacar y debilitar la nueva geometría del poder traducida en la gestión por las bases de los consejos comunales y gobiernos participativos regionales y locales.

3. Oxigeno financiero, organizativo y de vocería política para redoblar iniciativas en contra del gobierno y para encarar nuevos eventos electorales o no lectorales.

4. Una renovada plataforma electoral dirigida al recobro de su fuerza política y de su imagen positiva y su vocación “democrática” ante diversos sectores del país.

5. Una oportunidad para agrupar nuevas fuerzas políticas con miras a plantear posibles juicios contra el Presidente de la Republica u otros altos funcionarios una vez alcancen una nueva correlación de fuerzas .

6. Una ocasión de oro para la emergencia y proyección de nuevos liderazgos y para la consolidación de algunos viejos, con miras al recobro de fuerzas durante las elecciones legislativas (2010) y las presidenciales (2012).

7. Una oportunidad para demostrar que el gobierno bolivariano ha venido perdiendo un importante segmento del respaldo popular (efecto tobogán) y legitimar la tesis de un creciente malestar contra el gobierno que corroboraría que Chávez es electoralmente derrotable.

8. Un nuevo mapa de bases de apoyo desde donde retomar la política de guarimbas, sabotajes, paros generales, etc, frente a nuevos contextos desestabilización interna o de intervención extranjera.

Escenarios

Comencemos dando un paneo sobre el escenario que encara sector del chavismo:

Escenario idealista.

A criterio de algunos de sus principales voceros, ganar las elecciones para el chavismo exigiría aumentar —o cuando menos igualar— el número de gobernaciones y alcaldías que domina a la fecha.

Escenario realista positivo:

Supondría ceder el menor número de enclaves estratégicos de poder como las gobernaciones y alcaldías sedes o colindantes con epicentro de poder (Distrito Capital, Miranda, Aragua, Carabobo); enclaves de decisivo dinamismo comercial como efecto de la explotación de recursos energéticos y de industrias básicas (Anzoátegui, Zulia, Bolívar) y enclaves estratégicos debido a su delicada situación comercial y política fronteriza con Colombia (Táchira, Zulia, Apure).

Escenario realista negativo:

Seria el caso de perder el chavismo las elecciones regionales y locales en al menos uno de cada enclave estratégico arriba citado.

Escenario catastrófico:

Implicaría que el chavismo perdiera dos o más enclaves estratégicos en cada bloque de los arriba citados. La propuesta (no aprobada en referéndum) de creación de vicepresidencias regionales apuntaba en este sentido. Esto es, ayudar conservar una cierta gobernabilidad incluso en caso hipotético de pérdida de influencia en enclaves estratégicos como estos.


Teatro internacional

* Las elecciones regionales y locales en Venezuela tienen lugar prácticamente en simultáneo con las elecciones presidenciales en los Estados Unidos.

* Si a ver vamos, las declaraciones tanto de los candidatos demócratas como republicanos a la presidencia y a la vicepresidencia, queda bastante claro que si bien la política interior de EEUU requiere (y puede ser que dé un vuelco), la política exterior, empedrada de injerencias, intervenciones y conspiraciones de todo tipo contra el tercer mundo y particularmente contra países petroleros, a ciencia cierta va a amplificarse.

* El anunciado retiro de las tropas de Irak dejaría además un potencial espacio de maniobra de nuevas “preocupaciones” para Venezuela, Cuba, Nicaragua y, en general, para toda la Región. En tal contexto sería de prever un tanto más de prudencia y hasta de cierto repliegue de las disposiciones socialistas de algunos gobiernos en la Región.

* Es casi un adagio que todo nuevo inquilino de la casa Blanca debe adoptar sus decisiones políticamente más costosas durante el primer año de gobierno.

* Y los altos precios del petróleo aunados a una crisis social, económica y financiera interna obligarán al próximo gobierno de EEUU, cualquiera que fuere, a sacarse de la manga alguna carta de la manga con efectos de distracción.

* El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, John McCain, dio su palabra ayer que, de llegar a la Casa Blanca, su nación dejará de enviar miles de millones de dólares anualmente a los países exportadores de petróleo "que no nos quieren mucho". Y su vicepresidenta ofreció palabras muy claras contra Venezuela.

* En medio de una de las mayores ovaciones de la noche, McCain, aseveró que desarrollará una nueva política energética para que Estados Unidos disminuya su dependencia de los exportadores de crudo. Entre otras medidas dejo colar que perforarían reservas naturales en el ártico, medida considerada desesperada hasta hace relativamente poco. Los aplausos a esta medida algo dicen de una nueva. disposición de los cuidadnos a buscar salidas desesperadas a su creciente crisis económica.


El campo popular bolivariano


Mientras esto sucede en el plano exterior, la casa, por si decirlo, del chavismo presenta una de las situaciones de tensión interna y de dispersión de fuerzas más preocupante en años. Partidos del Polo Patriótico, fracciones partidistas y de los grupos sociales, tribus políticas y sindicales, alas intelectuales foráneas y criollas y hasta periodistas aparecen librando una batalla casi campal por derechos, territorios e intereses muchas veces particulares.

Como si estuviésemos irremisiblemente confrontados.

Como si fuéramos el enemigo.

Recién el intelectual argentino Atilio Borón nos ofrece una suerte brújula para pensar entre todos el delicado momento político que vivimos los socialistas en América Latina, y ofrecer desde ese ventanal, nuevas e imaginativas rotaciones a la diatriba entre partidos, sectores intelectuales y movimientos sociales.

Escribe Boròn:

“En otras palabras: partidos y movimientos representan dos modos de articular los intereses del campo popular, modos que no son contradictorios sino complementarios entre otras cosas porque juegan en distintos escenarios: los partidos en el marco de las instituciones políticas y los movimientos en el seno de la sociedad civil. Si estos demostraron poseer una potencial capacidad para establecer una conexión más estrecha con su propia base y representar de manera más inmediata sus intereses, adolecen en cambio de una enorme dificultad a la hora de sintetizar la multiplicidad de particularismos que ellos encarnan en una fórmula política y en una estrategia unificada que pueda enfrentar con éxito la estrategia unificada de la burguesía”.

“Tanto los partidos como los movimientos parecen ignorar que ésta jamás apuesta todas sus cartas en un solo escenario sino que continuamente combina tácticas y estrategias que utilizan tanto los canales institucionales (las elecciones y todas las instituciones políticas del estado) como los canales extra-institucionales: la calle, las movilizaciones, la propaganda política, los medios de comunicación de masas, los sabotajes, lock-outs patronales, fuga de capitales, huelga de inversiones, chantajes sobre los gobernantes, etcétera”.

“En una palabra, la burguesía no se enfrenta con los falsos problemas que suelen paralizar al campo popular, esterilizado y desmovilizado en improductivas discusiones acerca de si movimientos sí o movimientos no, o partidos sí o partidos no. Profunda conocedora del poder y sus secretos, la burguesía utiliza todas las armas disponibles en su arsenal haciendo caso omiso de sus características, mientras sus opositores se desangran dirimiendo primacías entre unas y otras y quedando por eso mismo a merced de sus enemigos de clase.”


A suerte de cierre


Desde una dialéctica de ajedrecista (a partir de la que debemos pensar y hacer cada jugada en la continuidad de una secuencia de variables y sub-variantes que van orientando la partida hacia posiciones paulatinamente irreversibles), la opción de política inteligente y más aun, de supervivencia de nuestro gobierno bolivariano —y de los ensayos socialistas o proto-socialistas en la Región— demanda en este momento hacer un cierto alto en gran parte de las discusiones (por ahora bizantinas), para hacer filas con el proyecto que emblematizan nuestros candidatos bolivarianos a alcaldes y gobernadores.

Continuar y hasta arreciar algunas diatribas intestinas en este delicado momento de la revolución bolivariana —y de la Patria Grande— puede conducirnos a que se enreden de tal manera las cosas al punto incluso de lograr hacerle un inestimable trabajo al enemigo de clase.

Expreso esto desde mi percepción de intelectual, de académico, de poeta, de activista político, de no ser funcionario público. Y lo digo acaso con esta curiosa “autoridad” de haber sido acusado por algunos de mis hermanos compatriotas de pecar a veces de “demasiado critico” con nuestro complejo, contradictorio, pero preciado, irreemplazable proceso de construcción del socialismo.

Aprender a ventilar y resolver en casa nuestras propias contradicciones y diferencias.

Aprender a convivir socialistamente civiles y militares, líderes y soldados rasos, intelectuales y burócratas, artistas y científicos, filósofos y gente llana de pueblo.

Y aprender a hacerlo con visión estratégica y táctica, con altura y gracia es otro, acaso uno de los más importantes y necesarios aprendizajes que debemos fundar y armar en cada contexto entre todos…y todas.



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Luis Delgado Arria


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