Un sabio revolucionario

Fidel Castro: confía en la mejoría de Chávez

Una nota que da alegría y esperanza a muchos y no tanto a otros es la aparición pública del líder cubano Fidel Castro el pasado domingo 3 de febrero. Y digo alegría y esperanza porque nos da aliento en cuanto que confirma que la verdad tiene patas cortas. Fidel no está muerto como muchos aseguran. No está en coma. No está inhabilitado. Por el contrario, a sus 86 años, aunque muestra las huellas del tiempo, aparece hablando con la prensa con una lucidez envidiable, que ya muchos quisiéramos tener si llegamos a esa edad.

Sí. Es el mismísimo Fidel Castro, quien hizo la sorpresiva aparición para ir a votar, en el marco de las elecciones legislativas de su país, sigue haciendo gala de esa mente prodigiosa y sobre todo de su actitud rebelde. Como el niño que gana una contienda de un juego pueril aparece y derrota la confabulación política y mediática.

Pero es que Fidel es un estratega sin igual, de los más avezados de la historia del siglo XX, quien ha podido soportar el complot del aislamiento y avanzar con un pueblo que en gran mayoría le respalda, un pueblo con conciencia revolucionaria, que vive su propia historia y transitará su camino al futuro según sus convicciones, pero con un gran legado de dignidad.

Siempre me he preguntado ¿qué hubiese logrado Fidel Castro en Cuba sino hubiese tenido un bloqueo comercial de casi 60 años y una campaña de desprestigio a nivel mundial tan enorme?.

Y me lo pregunto porque en ausencia del presidente Chávez, una de las estrategias de oposición es reiterar el tema de la “cubanización” en el país.

Por estos días un pequeño grupo, de supuestos estudiantes, de la oposición venezolana han hechos acciones para protestar contra el gobierno cubano y su inherencia en el país, con acciones grotescas como la quema de la bandera cubana. Un acto de provocación e irrespeto, que creo las autoridades no deben perder de vista, por cuanto es una señal de franca discriminación, provocación, que puede hacer daño.

En nota de prensa del Correo del Orinoco se lee: “Jóvenes de derecha se quitaron las cadenas por un rato para quemar este domingo una bandera de Cuba en lo que afirman que es una representación simbólica de “la dictadura cubana en Venezuela”. Esto fue frente a la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) ubicada en Las Mercedes.

Luis Herrera, miembro del grupo, afirmó que tienen “21 días y 504 horas a la espera, para que un representante de la OEA en Venezuela escuche sus planteamientos”. Este hecho ratifica la tendencia que maneja parte del sector opositor, como es retomar el tema de la cubanización en Venezuela.

Cuando leo este tipo de noticias, no puedo más que sentir tristeza por tanta ignorancia y manipulación de los medios. No obstante, es un alerta. Ya que el asedio a la embajada cubana en el 2002, cuando el Golpe del 11 de abril, no fue una casualidad, seguramente era un hecho fraguado en el plan conspirador.

Pero volviendo a Fidel y su reciente aparición, noticia que da la vuelta al mundo, el hecho expresa la grandeza de este coloso político, demostrando tanto brío y tesón por la vida y continuar en su lucha-haciendo pausa en medio del reposo del guerrero-para hacerse ver y escuchar.

Y es que nunca está ajeno, sabe cuándo y cómo dar un paso al frente. Fidel es un testimonio viviente de los grandes acontecimientos de la historia del siglo XX. Protagonista de muchos hechos contundentes en la política mundial, es ahora más que nunca un libre pensador, aun preocupado por su pueblo, su bienestar, aparta un tiempo para reflexionar y dar luces sobre los daños que el capitalismo desbordante ha hecho a mansalva contra nuestro planeta. Aleccionadoras reflexiones que Fidel hace un legado significativamente valioso.

Es entonces cuando rememoro mi infancia y entiendo a mi abuelo, un libanés rebelde, que por los años 70 escuchaba los discursos de Fidel, desde una radio que le permitía tomar la señal. Con el volumen bajo, mi abuelo, atento a aquella voz, que casi a diario hablaba a su pueblo, cifraba quizás su fervor revolucionario. Es ahora que comprendo aquella su admiración por el vetado Fidel Castro en nuestro país. Su simpatía por Fidel era similar a la que sentía por Gamal Abdel Nasser (militar y estadista, revolucionario, quien fuera presidente de Egipto desde 1956 hasta su muerte en 1970).

De manera que Fidel se fijó en mi memoria como un personaje insigne, quien en su cruzada política antiimperialista no dio tregua a ningún presidente estadounidense, no dio permiso a volver a la Cuba de Batista, rica de casinos y vida malsana. Y al transcurrir el tiempo la vida le daría la razón sobre la realidad de nuestra América. Mientras el levantaba una sociedad revolucionaria, más justa, con plena educación, salud, deporte y solidaridad con pueblos desvalidos, en nuestros países de Latinoamérica, la pobreza y desidia, los gobiernos corruptos, colmaron de hambre y miseria a millones de pobladores de este hermoso continente. Con la pata montada de EEUU y otras potencias. Por eso, para mi es tan admirable este personaje que es Fidel Castro, reconocido en el mundo por su genialidad, inteligencia y sobre todo, por la fortaleza con que ha vivido la guerra a la que ha sido sometido junto a su pueblo, y que en las últimas décadas se produce silente, provocando la antipatía de pueblos hermanos, el desprecio y la subestimación, amasada en un bloqueo económico sin igual.

Muy a pesar de ello, Fidel pudo mantener a raya, nada menos y nada más que a uno de los imperios armamentistas y capitalista más poderoso del mundo, como es Estados Unidos. Sobrevivir los ataques, invasiones, atentados y campañas de terror y difamación durante toda una vida no debe ser nada fácil. Por eso, Fidel es quizás, me atrevo a decir, uno de los últimos revolucionarios con convicción inquebrantable en sus ideales. Es de la especie en extinción, de aquellos políticos que sellaron la historia pasada, de luchas. Este líder cubano es de la época de grandes líderes como Eliécer Gaitán (Colombia), Salvador Allende (Chile), Malcon X (EEUU), Nehru (India), Abdel Nasser (Egipto), Nikita Kruschev (Rusia) y tantos otros.

Estoy segura que esos jóvenes que queman banderas no saben nada de la historia mundial del siglo pasado y menos de la historia cubana.

La Revolución cubana nace del movimiento y lucha revolucionaria de izquierda que provoca la caída de la dictadura del general Fulgencio Batista, el 1 de enero de 1959, con la llegada al poder del líder del Ejército Rebelde: Fidel Castro.

Seis años antes, el 26 de julio de 1953 ya Fidel con 135 compañeros, opositores al dictador Fulgencio Batista había asaltado el cuartel Moncada, para derrocarlo, acción fallida pero que da lugar a la futura lucha revolucionaria que luego emprendería.

Otro hecho notable, una vez que Fidel ya estaba en el gobierno, fue la invasión de Bahía de Cochinos, Cuba, también conocida como Invasión de Playa Girón o la Batalla de Girón. Una operación militar en que tropas de cubanos exiliados, entrenados, financiados y dirigidos por la CIA de los Estados Unidos de América, intentaron invadir Cuba en abril de 1961, para derrocar a Fidel Castro y formar un gobierno provisional, con apoyo de la OEA. La intentona golpista fracasó en menos de 65 horas, cuando Fidel y sus Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) lograron repeler la acción invasora.

Son sólo algunos de los hechos destacados y que en más de cincuenta años de gobierno revolucionario suman posiblemente innumerables acontecimientos desafortunados, en especial en la era de la Guerra Fría.

De manera, que Fidel Castro es parte de la historia política del siglo XX de forma contundente y para entender su proeza hay estudiar los acontecimientos en los que fue protagonista junto a los grandes personajes y hechos de la historia pasada. El fue parte de la dinámica de la política mundial y lo sigue siendo, ya que la tendencia a dos modelos políticos, polarizados, como el capitalismo y el comunismo y ahora emergente el socialismo, tal y como en la época de la Guerra Fría, siguen confrontando aun en forma soslayada, con categorías diferentes; ahora se habla de multipolaridad, no al poder hegemónico. Las rebeliones sociales mundiales de la actualidad, son el resultado de la búsqueda de una vía alterna, que se contrapone a un modelo capitalista opresor.

La habilidad de Fidel es que trazó un rumbo, sin vuelta atrás, desde esa pequeña isla en el Caribe, en donde estuvo a punto de producirse en los años 60, incluso una guerra mundial sin igual. (un intento de ataque nuclear), Nikita Kruschev y Fidel fueron protagonistas de este hecho que marcó la historia mundial de aquellos años.

Por eso, no creo que los estudiantes que queman una bandera de un país hermano, vecino, sepan ni tan poquito de quién es Fidel y el pueblo cubano. No se trata de pueblos pobres y pueblos ricos, se trata de grandes hombres y pueblos grandes en dignidad y respeto. Nunca hemos visto a los cubanos quemar nuestra bandera.

Así que aunque les duela Fidel es de los más colosales políticos que ha dado la humanidad. Eso sin duda.

La revolución cubana no es una improvisación, no está en pañales como la nuestra. La revolución cubana está ahora mismo en transformación y las bases que la sustentan pueden permear un futuro mejor a esa sociedad, que eligió vivir con su modelo político de independencia antiimperialista y eso merece respeto. Pero lógicamente que dirigentes opositores de poca monta no pueden enseñar a su juventud a formarse en política, lo que en la época de Fidel era materia obligada. La formación política pasa por el estudio y eso hace falta, tanto en la oposición como en los jóvenes del gobierno.

Pero el odio a Fidel no amilana su estatura política, es y sigue siendo un estratega tan firme, tenaz y de fiel convicción a su ideal revolucionario, de libertad y soberanía, que demostró al mundo que también el pez chiquito se puede comer al grande.

La noticia es mundial. La reaparición en público de Fidel Castro, dice la información de prensa, “le puso una nota de color a las elecciones parlamentarias de este domingo en Cuba…Encorvado, auxiliándose de un bastón, Castro entró al filo de las 5 de la tarde al colegio electoral No. 1, de la circunscripción 13 de Plaza de la Revolución, adonde siempre votó o envió su voto en los años en que estuvo más enfermo. Como en otras ocasiones, lo acompañaba el doctor Jorge Enrique Martín Cordero, especialista en Medicina Física y Rehabilitación con la responsabilidad del tratamiento al anciano líder, de 86 años”.

Sobre su país dijo…"estoy seguro que el pueblo es un pueblo de verdad revolucionario, y ha hecho enormes sacrificios. No tengo que probarlo, lo probó la historia, 50 años de bloqueo y no han podido ni podrán…”

Refiere la prensa que Fidel dio una "animada charla" por más de una hora, en donde habló aspectos del modelo económico cubano, sobre la creación de la Asociación de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y al empeño del presidente venezolano Hugo Chávez para crear ese bloque regional.

En esta intervención se refirió también a la salud de Chávez. Dijo que sabe de Chávez "todos los días”

Comentó: "está mucho mejor, recuperándose. Ha sido una lucha fuerte, pero ha ido mejorando. Tenemos que curarlo. Chávez es muy importante para su país y para América Latina"…

En cuanto a los actuales cambios en Cuba señaló: "El mayor cambio de todos ha sido la propia Revolución. Pero claro, nada es perfecto, muchas cosas que sabemos hoy no la sabíamos entonces, y es necesario trabajar en seguir perfeccionando el país, es un deber actualizar el modelo socialista cubano, modernizarlo, pero sin cometer errores".

La memoria de Fidel hizo gala, “habló de las guerras de conquista de Alejandro Magno y Napoleón Bonaparte, elogió a Simón Bolívar como el único hombre que se hizo famoso por llevar adelante campañas militares para liberar pueblos y mencionó que José Martí y Chávez han sido importantes para América Latina”.

Habló también de los viajes de exploración a Marte, la antigüedad de la especie humana, los primeros búfalos que compró en Cuba y el uso del celular, del que dijo usar bastante, con un poco de ayuda, porque "las letras son muy pequeñas".

Al pedirle el reportero de Juventud Rebelde un mensaje para los jóvenes, respondió: "Sólo dígales que les tengo mucha envidia".

En estos comicios, ocho millones 631 mil cubanos fueron convocados para elegir por voto directo, secreto, los 612 miembros del Parlamento, entre ellos Fidel y Raúl Castro.

Dice la escritora cubana, Katy Cruz, sobre el libro “Fidel Castro, Biografía a dos voces”, Cien horas con Fidel. “Muchos han tenido la oportunidad de verle de cerca, estrecharle las manos; millones han escuchado sus discursos y parafraseado sus enseñanzas, otros le odian y lanzan revoltijos de mentiras que revelan sus envidias hacia uno de los hombres más famosos del siglo pero el más sencillo y humano entre todos. Sin embargo, muy pocos han tenido el privilegio de esbozar su alma y hazañas en libros que plasmen la historia del Fidel de Cuba, Latinoamérica y el mundo”.

Otros como el periodista Ignacio Ramonet, Luis Báez y Katiuska Blanco, son algunos de los escritores que han podido dialogar con el líder de la revolución cubana, calificado por algunos como “el hombre-genio, un ser risueño y bromista”.

En otra obra, Guerrillero del tiempo, que destaca las memorias de Fidel, su autora, Katiuska Blanco señala sobre Fidel que, “tiene aún en su aljaba personal un arsenal de ideas caudaloso y rico”.

La verdad es que Fidel es un inagotable ser pensante. Hombre que en estos tiempos hace pausa a la acción por razones obvias de la edad, pero que no cesa en el estudio, en el pensamiento, dando vida a la reflexión añeja de saberes, así versa sus actuales escritos; sobre multiplicidad de temas, que además de los político, aborda la vida del planeta, la crisis global, ambiental, se preocupa por mantener un pueblo culto y cavila sobre los problemas mas complejos y sencillos. Fidel es un rebelde, un revolucionario que venció y sigue venciendo las dificultades con valentía, coraje.

Quizás sea el mismo Fidel que la iglesia católica rechazó hace más de 50 años, cuando el Papa Juan XXIII lo excomulgó el 3 de enero de 1962, luego que Castro se declaró marxista-leninista y anunció que llevaría su país al comunismo. O quizás es otro Fidel, el abuelo sabio, pleno de historia mundial, de saberes inescrutables, de sentimientos, de añoranzas quijotescas, que le hacen cabalgar su pensamiento en las épicas hazañas napoleónicas, de Alejandro Magno, de Simón Bolívar y Martí, quizás para comprender su propia hazaña. Más de medio siglo de una revolución que aun lleva a cuestas.


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Periodista

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