Aislar Irán con el efecto contagio

Irán, es ya una potencia regional anti norteamericana que no puede ser desarticulada militarmente sin incendiar el Medio Oriente, Israel no puede bombardear Irán sin afectar las relaciones entre Rusia y EEUU y el Consejo Permanente de Seguridad de la ONU principales vendedores y traficantes de armas del mundo se disputan ese mercado, pero es obvio que Gran Bretaña, Francia y EEUU, desean acaparar esos países por no perder el pretexto de la lucha contra el terrorismo en el área con el apoyo de esos ejércitos.

La CIA trabaja arduamente por conservar su influencia en el Medio Oriente por sus intereses en Yemen, Argelia, Sudan, Bahréin, Jordania, Irak, y por sus opuestos intereses contra Irán, Libia, Siria, mientras se nos vende la idea que Egipto tiene el principal papel en el equilibrio regional y no es así, el rey Hamad de Bahrein es uno de los principales aliados de Washington por ser cede de la quinta flota, lo mismo ocurre con Yemen, y su estratégica ubicación, Irak por las tropas invasoras que en un número importante ejercen una actividad disuasiva como son las bases aéreas en Kuwait, Arabia saudita y en Emiratos Árabes Unidos, y los militares en Egipto, forman el cerco aliado que requiere EEUU, para frenar la creciente influencia chiita iraní.

El efecto contagio o domino extiende las revueltas en estos países provocaría que la transición sea manejada por militares “capacitados” en EEUU, una vez en el poder la ayuda económica, suministro de armas y entrenamiento militar extendería la lucha contra el terrorismo de Al Qaeda y con esa excusa erradicar el fundamentalismo y radicalismo islámico que según Washington, es financiado por Teherán.

La libertad extensiva en países del Norte de África y Medio Oriente, en donde las masas critican los gobiernos eternos tiene mucho de cierto, pero atrás de estas movilizaciones hay cientos de millones de dólares que sostienen las protestas para que la transición democrática sea administrada por generales pro norteamericanos cuya labor será silenciar el radicalismo en esos países.

Muchísima propaganda con Egipto y Túnez, y su efecto domino esconden los verdaderos propósitos que busca aislar Irán, derrocando a los longevos mandatarios que son un estorbo por su inoperancia para frenar al gobierno de Ahmadineyad y su influencia creciente en la región. Son ejemplo de dictadores que ya no sirven a Washington, y utilizan al pueblo para deshacerse de ellos, uniformándolos, pidiendo libertad para mejorar las condiciones sociales, sin darse cuenta que los fusiles los esperan para encerrarlos por terroristas mientras el Departamento de Estado estudia los títeres reemplazos.

Ya los países están en línea para el efecto domino, las masas descalifican a todos, legitiman las elecciones y están de acuerdo que la transición sea manejada por los militares logrando con eso que los operadores de campo de la CIA y los servicios de inteligencia locales identifiquen y desarticulen a los radicales que con el tiempo serán transformados en terroristas colaboradores de Al Qaeda. La gente ni siquiera se da cuenta de lo que ocurre, aplauden su buen juicio cuando los están domesticando por más tiempo.

Principalmente ya no se trata de petróleo se quiere frenar la creciente influencia de la etnia chiita enfrentándolos con los sunitas tal como hicieron en Irak, provocar una división étnica en todos los países amenazando a las poblaciones con una guerra civil si los dictadores se niegan a renunciar para que los militares aliados de EEUU ocupen el poder “transitoriamente” dará tiempo suficiente a Washington, para buscar apoyo internacional previo al ultimátum de la ONU a Irán, por su programa nuclear ya que las innumerables sanciones comerciales contra Teherán no han surtido efecto.

Se trabaja constantemente para desestabilizar mas a esas naciones restringiendo la prensa y que las fuerzas policiales y militares hostiguen a los manifestantes a favor o en contra no importa, porque, lo importante es paralizar esos países, la típica guerra sucia que practica la CIA con el apoyo de ciertos grupos de inteligencia locales ayudan a derrocar esos gobiernos, últimamente lo vemos en Libia e Irán, mandatarios con alta popularidad o los atentados dinamiteros en Irak, son claros trabajos de inteligencia para hacer creer que el efecto domino es en todos los países.

Raúl Crespo.
rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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