La CEV orina fuera del pote

Pareciera o da la ligera impresiónde que los jerarcas de la Iglesia Católica y Apostólica de Venezuela, agrupados en la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) o se hacen los locos o se han divorciado directamente del Vaticano, en el sentido de que la línea directa de la Iglesia de Jesús debe seguir los pasos del sucesor de Pedro; es decir,del Papa Francisco actual obispo de Roma.

Lo más extraño es que en nuestro tiempo, cuando las comunicaciones fluyen a través de los satélites a los celulares, a los PC o a las tablas que abundan por doquiery a los diferentes medios de comunicación, los pastores de la Iglesia de nuestro país pareciera que recibieran los comunicados del Papa, sus homilías y las bulas pontificales por correoo a través de las cartas que emiteEl Vaticano con sello seco y son enviadas por barco a Venezuela.

Queremos dejar claro que nuestra interpretación de la liturgia y el apego a la doctrina cristiana obedece a nuestro vínculo con la Iglesia Católica, desde niños,por la vía del Sacramento del Bautismo el cual nos llenó de luz y sal, en la humilde iglesia de mi pueblo, en el estado Táchira; por allá por el año 1954,cuandorecibimos en la cabeza agua fría de las lagunas del Páramo de la Cimarronera con la cual llenaba la pila bautismal,el entonces cura párroco de la Basílica del Espíritu Santo de La Grita y actual monseñor de la Diócesis del Táchira, Raúl Méndez Moncada.

No queremos ante la actual posición de la jerarquía de la iglesia católica venezolana, la cual cruza la frontera de lo político - cosa que respetamos - confrontar nuestro pensamiento chavista o pretender que la Iglesia y en especial los integrantes de laCEV se conviertan al chavismo, ¡no por Dios!;  incluso,más allá de queen el fondo tuviéramos razón, como lo señalaba el Comandante Chávez al citar la Biblia en su discurso: “Bienaventurados los pobres de la tierra, porque de ellos es el reino de los cielos”.

Pero volviendo al tema que nos ocupa, la CEV nohaquerido abrazar los postulados del Papa Francisco e insiste marchar a sus espaldas. Se niega aestarde lado de más del ochenta por ciento de venezolanos, quienesen un pasado reciente experimentaron la más cruda pobreza y comieron perrarina,hasta que fueron reivindicados por el socialismo con la llegada del Comandante Chávez.

Los jerarcas católicos venezolanos (con raras excepciones) odian todo lo que termina en “ismo” y se han dejado inocular por la soberbia. Están a punto - como lo manifiestan con su ejemplo y sus homilías - de odiar hasta el propio cristianismo,porque es justamente todo lo contrario de lo que ellos practican; es decir, se copian de  la Curia Romanaa la cualha cuestionado el Papa Francisco y a quienes les exigió hacer un “auténtico examen de conciencia” y los instigó a pedir perdón a Dios en época de Navidad.

En Venezuela, a pesar de que su población hoy es humillada conuna estrategia golpista e imperial que busca rendir al pueblo por hambre,a través de una inclemente guerra económica,se quiereemular la década de los setenta vivida por el hermano pueblo chileno, durante el Gobierno del camarada Salvador Allende y hoyvemos como la CEV pacta con la oligarquía y le da la espalda a los pobres.

Estamos a punto de creer que el cogollo de la jerarquía de la iglesia venezolana, liderada por el Opus Dei, recibe directrices no del Papa Francisco, sino del Papa Benedicto XVI y de los “Cuervos del Vaticano”. Es por eso que invitamos al Papa Francisco a realizar una visita a la Patria de Bolívar, durante el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro, para que le hale las orejas a la CEV, como nos decía en La Grita nuestro papá Higinio (q.e.p.d.), cuando nos castigaba: ¡ustedes están orinando fuera del pote!”...¡Amanecerá y veremos!



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Marco Tulio Arellano

Jubilado en Pdvsa

 arellanomt@hotmail.com      @Homugria

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