Misión 13-A: la Revolución bombea a lo profundo

Para extraer el “excremento del diablo” según el decir de Juan Pablo Pérez Alfonso, el taladro petrolero debe horadar lo profundo de las entrañas de la tierra. Debe atravesar duras capas rocosas y en sudorosas faenas llegar al yacimiento para dar a luz el oro negro que otrora presurosa y gratuitamente las “Siete Hermanas” espurias llevaban como trofeo de expoliación a los países ricos, hasta que, como cantaba Carlos Puebla: “…se acabó la diversión, llegó el Comandante y mandó a parar”.

Este trabajo de penetración hasta las entrañas de la tierra ejecutado por la patriota industria petrolera constituye una feliz metáfora del significado de la Misión 13 de Abril recientemente anunciada por el Comandante Chávez: los revolucionarios nos dedicaremos a resolver lo concreto en las masas excluídas, incluso aquellas donde no ha llegado el aliento revolucionario. Bombearemos pa´bajo, pa´lo profundo de las entrañas de la Patria. Penetraremos en los intersticios del cuerpo social vulnerable y llegaremos a donde se encuentran los peores excluidos: aquellos compatriotas que cercados por las barreras de la opresión, el engaño, la ignorancia, la pobreza o la enfermedad no saben que existe un vigoroso Ejército del Amor que arrancará al desvalido de las garras de la miseria.

No requerimos ser iluminados en nuestro proceso político para darnos cuenta que la elevación del ser humano pasa por resolver lo concreto, incluyendo lo biológico, para entrar en una nueva etapa de esplendor intelectual, de avance y humanismo en nuestro tejido social. Tampoco es un secreto que la desigualdad aún mantiene zonas bajo su control, asechada por la Revolución. Pero estos guetos son cotos cerrados de la infamia, que deben ser abatidos.

El florecimiento de las grandes civilizaciones, como la Atenas de Pericles, por ejemplo, contó con una sólida base material. Y en la órbita del Socialismo que hoy construimos, dicha base material debe nacer de un modo de producción solidario. Abraham Maslow, estudioso de la conducta humana, lo ilustró con su archiconocida Pirámide de las Necesidades Humanas. En tal constructo las necesidades de aceptación, autoestima y autorrealización, que se ubican en la punta de la pirámide, ocupan la atención humana sólo una vez que se han satisfecho necesidades que están debajo: las fisiológicas y de protección y seguridad. Dicho claro y raspao´: amor con hambre no dura.

Otro momentum diléctico dentro de la Misión 13 de Abril consiste en la siembra de valores socialistas. Recordemos, como no nos cansaremos de decirlo, que la mejora de condiciones de vida sin una labor de conciencia en torno a su su significado, constituye una oprobiosa dádiva típica de la socialdemocracia o la reacción. Algo así como la palurda “Responsabilidad Social Empresarial” que cacarean los monigotes de la “libre (y neoliberal) empresa privada”.

Vamos pues. A recogé las alpargatas. Viene joropo zapateaó y escobillaó para barrer la basurita de la exclusión, la desigualdad y la pobreza que todavía nos trasnocha. A bombear para lo profundo. Para el pueblo.

pegenie@hotmail.com


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Pedro Gerardo Nieves

Autodidacta. Comunicador popular, coordinador de la Brigada de Agitación, Propaganda y Comunicación Florentino del PSUV Barinas, vocero de la Guerrilla Comunicacional Florentino, delegado de formación de la Escuela Nacional de Formación Socialista "Hugo Chávez" del PSUV.

 pegenie@hotmail.com

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