Indignados y Dignificados

El Manifiesto Comunista, la Unión del Proletariado Mundial y algunas inferencias sobre Conciencia y Defensa Sociales

El ensayo socialista soviético (URSS) arrancó en el año 1922 con 4 países para luego perfeccionarse a 15 o más sovietizados, mediante un proceso de unión progresiva de los trabajadores de avanzada (obreros y campesinos) pertenecientes a algunos países euroasiáticos desenganchados de las garras del idealismo feudal y burguesista, una unión rural y proletaria que evadió la Europa Occidental la cual se mantuvo en sus trece  y continúa haciéndolo hasta el presente cuando la tasa de ganancia empieza su caída mundial en picado y ya la alternativa capitalista para ampliar el mercado mundial no es ni puede ser otra que la pauperación de la clase media que se ha arrogado excluyentemente una mejor parte de la plusvalía arrancada a todo el proletariado mundial2, con cargo a las ingentes masas de miserables proletarios,   ex proletarios, conocidos en bloque como  lumpen, y a los lumpemproletario a quienes despectiva y acientíficamente la literatura burguesa y la falsa l. marxista  les atribuyen una mendaz conciencia social y hasta su carencia de ella. 

Digamos que la URRS saltó desde dos (2) modos de producción: del burgués ruso y del feudal de vieja raigambre, al novísimo socialismo científico.  Logró unir al campesinado con los proletarios fabriles, suerte de uniformación de trabajadores de los modos salientes. Esa unión popular de los trabajadores del campo y la ciudad, simbolizada respectivamente con la hoz y el martillo de campesinos y “obreros”, no contó con la uniformidad de criterios, de conciencia ni visión, de parte del proletariado euroccidental frente a su clase burguesa porque esta, en su “defensa social” ,  ha fomentado una “falsa conciencia”, gracias a la cual se induce el falaz criterio de una dicotomía maniqueísta, y ha hecho ver al mundo que es factible un “capitalismo bueno” al lado de uno malo, como si se tratara de dos (2) voluntades empresariales. 

Cuando la Literatura Occidental-la que leo y aquí llega_ afirma que el lumpemproletario carece de conciencia social, se trata de una mentira; ella niega la capacidad potencial de cualquier persona para desarrollarse alguna vez. No existen conciencias adquiridas ni carencia de ellas. Su tenencia responde a un proceso histórico cultural que va cubriendo sus fases a través de maduraciones en el fragor de la lucha laboral, del trabajo mismo. Obviamente, quien no ha luchado o trabajado jamás, mal puede conocer nada ni tener nada en su cónica cabecita “donfulgenciana”.

Curiosamente, el adjetivo “científico” debe acompañar inseparablemente al “socialismo marxista y leninista” porque las literaturas política y económica burguesas suelen omitirlo   cuando pretenden “vender” su gato por liebre, y se limitan a confundirlo con el socialismo vulgar de los tiempos premarxistas.

Por lo demás, la pretendida conciencia social uniforme lucha contra la tremenda desigualdad social que caracteriza el “desarrollo desigual y combinado” de todos los mercados del mundo, según la   genial ley filosófica descubierta por Lenin. Esa desigualdad del capitalismo es histórica y virtualmente ineluctable dentro del burguesismo por cuanto en este coexisten capitalistas con diferentes grados de tecnología o composición orgánica del capital. Cónfer:

http://www.aporrea.org/ideologia/a120875.html 

Ocurre que la fracción del proletariado técnicamente más desarrollado y mejor remunerado es sencillamente usada por la burguesía de la Cercana Europa para mantener dividida la opinión del bloque proletario de cada país y en los demás continentes. Esta es una razonable explicación de porqué Marx y Engels, lejos de invitar a revoluciones prematuras contra la burguesía, abogó por una resistencia laboral contra las pésimas y hambreadoras condiciones capitalistas, como única forma de precipitar, paradójicamente, la revolución socialista a través de la unión de los proletarios del mundo, y cuya cristalización parece estar actualmente presentando sus necesarios prolegómenos mundiales. Ahí están los indignados en franco proceso de depauperación por millones, condición necesaria para   adquirir una conciencia social verdaderamente revolucionaria en su correcto sentido marxista, a cambio de su actual “defensa social”, a todas luces anticientífica.

Es así cómo Marx maneja la tesis de un proletariado que podría “acortar el período de gestación y atenuar los dolores del parto”. Cónfer: Carlos Marx, El Capital, Prefacio de la Primera Edición Alemana. Cartago. Contra de esa sugerencia, Lenin se esforzó por dar el salto al Socialismo, y ya conocemos sus resultados para el año 1991, a pesar de estar él mismo consciente, contradictoriamente,  de que las condiciones mundiales estaban para ese entonces más desiguales que ahora en materia de conciencia social. Digresión epilogar: Obsérvese que atribuyo una presencia permanente para Carlos Marx puesto que sus aportes científicos siguen tan vivos actualmente como si física y biológicamente él así lo estuviera.


1 http://www.sadelas-sadelas.blogspot.com     marmac@cantv.net


2 http://www.aporrea.org/ideologia/a120875.html



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Manuel C. Martínez M.


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