"Insólito, ¿para qué servirán las Facultades de Economía en Venezuela?"

  1. En Venezuela tienden a poner a las universidades como algo más sagrado que la Biblia y tan profundo que sólo un puñado de seres elegidos, sublimes y geniales están en capacidad de ingresar o pertenecer a ella. En consecuencia, ese templo exquisito del saber debe ser intocado por perfecto e inmarcesible, un reino cuya autonomía debe ser inviolada e inviolable ni siquiera por Cristo, por lo cual pues, allí, la embajada norteamericana ha encontrado el mejor Caballo de Troya para intentar dislocarnos y hundirnos.

  2. Y la verdad, es que pocos centros de perdición pueden compararse a lo que es hoy la universidad "autónoma" venezolana, refugio de mafias, tracaleros, guarimberos, farsantes impresionantes y petulantes, cuyos geniales y pomposos títulos superan a los de la antigua nobleza; algunos por haber obtenido un soberbio doctorado en el exterior, por naturaleza, les da por odiar y despreciar a su propia tierra.

  3. Así ha sucedido, en cuanto las cosas se nos han puesto feas y como ellos con sus genialidades jamás han sido capaces de aportar un sólo granito de arena para arreglarlas, entonces optan por huir despavoridos a prestar sus servicios a tierras ajenas y opuestas a la nuestra.

Bueno, el profesor e investigador Juan Carlos Villegas no pertenece a esta categoría de seres, una rareza, pues. Por el contrario, amante de su patria y en las terribles circunstancias que estamos viviendo, el Profesor Juan Carlos Villegas Febres ha fundado un Centro de Investigaciones en Sistemas Socioeconómicos en una Facultad de Ciencias que los sesudos académicos (hasta de un sector del mismo chavismo) han percibido, cosa nada rara, como un sinsentido.

  1. Uno va haciendo su familia al calor de los combates y de las ideas, con aquellos seres que han sabido resistir y que jamás se entregan ni tiran la toalla. Yo conocí a Juan Carlos Villegas siendo yo profesor en la Facultad de Ciencias y él un estudiante de Química. Nos veíamos ocasionalmente por el patio, en los eventos culturales pero nunca en actividades políticas. Juan Carlos era un brillante estudiante que pasaba por una pobreza dura y terrible en Mérida, un poco adusto, solitario y callado pero siempre comprometido con alguna de esas tareas llamadas extra-curriculares. Recuerdo que para ganarse un poco la vida pintaba cuadros y alguna vez vi sus obras en exposiciones en salones de la Facultad.

  2. A partir del golpe del 11 de abril de 2002, descubrí una nueva faceta en este joven: Juan Carlos se hizo político o incursionó en la política y se internó en los laberintos de las ideas revolucionarias (una combinación en sus trabajos de laboratorio que podía resultar bien explosiva). Ya era él profesor en la Facultad esos días de 2002, y recuerdo a un colega que me decía: "Quién podía imaginar a Juan Carlos en el bando chavista teniendo ese aspecto estético tan proclive a la escualidez. Su fenotipo pareciera no calar en el chavismo…".

  3. Ahora estamos en julio del 2018: Tuve un tiempo ausente de Venezuela y hace unos días he vuelvo a la Facultad de Ciencias a reencontrarme con los jirones del pasado en un lugar donde trabajé casi treinta años (llevo unos trece años jubilado). Me había citado con el doctor Juan Carlos Villegas en su oficina, allí, libros por doquier, enjambre de sillas y papeles por todos lados, su computadora y maquetas de motores copando su entorno.

Le pregunto: "-Tú sueles analizar casi todo a través de la química, eres un investigador extraordinariamente analítico…", y me aclara: "Realmente soy Fisicoquímico".

  1. JCV ha formado profesionales a nivel de licenciatura, maestría y doctorado. Hace unos 10 años abandonó los fenómenos interfaciales y se embarcó en el estudio de los sistemas sociales. Sabía que iba a tragar arenas en esas inmensidades de los desiertos agónicos...

  2. Aquel severo personaje (porque tiene su severidad implacable en lo que hace) se convirtió realmente en un dedicado y estudioso revolucionario chavista, pero tan chavista, que dejando de lado un poco sus laboratorios de matraces y tubos de ensayo, tomó el timón de una institución del Estado. Aún así, en todo aplicaba sus métodos científicos, obteniendo con paciencia y perseverancia reveladores y complejos resultados. JCV: "Luego de casi cuatro años de unas duras pasantías en el gobierno regional de Mérida, pude vivir en carne propia lo que es estar en el poder, una cosa que muy poco saben los criticones de todo. Finalizada aquella pasantía me he hundido en mi laboratorios de siempre con el propósito de continuar investigaciones sobre los sistemas económicos".

  3. Una soledad aún mayor lo esperaba. Era el único en la Universidad de Los Andes, incluyendo toda la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (él paradójicamente como profesor de la Facultad de Ciencias) intentando desentrañar, de primeros principios, esa serie de fenómenos, de balance entre materia y energía, que se llama economía; como un subproducto de un mundo dominado por los seres humanos.

  4. SR ¿No es demasiado pretender entender los procesos socioeconómicos, desde la raíz, sin ser economista, psicólogo social, antropólogo, filósofo o politólogo? le pregunto.

  5. -JCV: El universo físico es uno solo. Debo partir de algo. Que no se conozcan las leyes, los principios, los axiomas de este proceso humano que llamamos economía, para nada implica que no existan. Hay que ser ambicioso y a la vez perseverante, siempre, para lograr algo en el terreno de la investigación, aun cuando tenga por supuesto mis limitaciones intrínsicas, pero quién no las tiene. Ahora más que nunca necesitamos comprender las causas ulteriores y consecuencias de estos fenómenos sociales humanos.

  6. SR: Me decías que parte del problema era la "aridez" de estos efectos...

  7. JCV: Cuando uno intenta comprender estos fenómenos humanos usando el método científico, se encuentra con cosas desagradables: son amorfos, pobremente descritos, ambiguos, meramente descriptivos, inconexos, arbitrarios, y un largo etcétera. Dependen fuertemente de quién los estudia, sus intereses en el asunto y las herramientas que utiliza. Para nosotros, que intentamos hacer ciencia básica, es uno de los peores sistemas; y no me extraña ahora que sea un mínimo de científicos que hayan intentado, en serio, desenmarañar este mundo, muy rico, exuberante, pero árido al método científico.

  8. SR: En Venezuela, con este proceso hiperinflacionario, con esta "guerra económica" a cuestas, sorprende que ni aún las Facultades de Economía del país, sus investigadores, hayan tratado de dar respuesta a esto que es inédito. Una inflación de 1 millón por ciento que dice el FMI se va a dar este año.

  9. JCV: Hay una intencionalidad por los que apoyan al gobierno en tratar de ayudar a aclarar las cosas, de meter el hombro intentando desentrañar esta dura coyuntura, encontrar caminos, bajar la tensión social mostrando una luz al final de camino. Pero hay otros, que apuestan al fracaso del gobierno venezolano, a la destrucción del Estado-Nación, que sencillamente mantienen un silencio atroz, sea por profundo desconcierto y desconocimiento de cómo arreglar esto, o porque están en la jugada del imperialismo. Porque todo el mundo debe tener presente que el bloqueo financiero aplicado a nuestra patria es real, tangible, medible. Tenemos los recursos para comprar medicinas, alimentos, repuestos, pero los grandes bancos dominados por EEUU y Europa sencillamente no quiere recibir nuestras divisas. Tenemos entonces que triangular nuestras compras y nuestros pagos a través de terceros países. Pero volviendo a las universidades en Venezuela, hay un enorme desinterés y abulia. No se pronuncian, no hablan, no dicen, no opinan, y conociendo cómo piensan y funcionan mis colegas universitarios, creen infantilmente que por no nombrar algo ese algo no existe. Es la misma tragedia de toda la oposición al chavismo. La vivencia continua del fracaso produce frustración.

  10. SR: Hace un rato me hablaba de una "traducción" necesaria entre las llamadas "ciencias duras" y las "humanidades". Que la gente como usted se veía como un "puente".

  11. JCV: Cuando uno trata de abordar los fenómenos económicos y sociales vía ciencia, rápidamente llega al convencimiento que la vía natural es la termodinámica. Pero es una termodinámica de no equilibrio, de sistemas complejos, con fenómenos emergentes, de carácter no lineal lo que tú consigues. Allí entra en juego la segunda ley de la termodinámica. Una ley poco conocida, poco comprendida, pero con amplias repercusiones en el funcionamiento de este mundo real, físico. Si tú te convences de estudiar entrópicamente los procesos, y no solamente los aspectos energéticos, te encuentras con enormes posibilidades; precisamente porque es una propiedad no mecánica. Una de las críticas que yo le hago a quienes hacen economía o sociología (al igual a quienes hacen ciencias duras) es una incapacidad manifiesta y generalizada de explicar estos fenómenos en términos entendibles para todos. Allí es donde hablo de "traducir" los conceptos en un campo concreto del conocimiento, consiguiendo la equivalencia correcta en el otro campo. Es un reto. Es un enorme reto, especialmente si se quiere ser riguroso.

  12. SR: Pero eso suena muy académico y ahora nosotros necesitamos tomar medidas concretas y urgentes. El país se enfrenta a una enorme crisis económica y el tiempo lo tenemos en contra. Con ese conocimiento no veo cómo puede traducirse en medidas que ayuden a resolver este enorme problema.

  13. JCV: Quienes me conocen saben que me muevo en varias aguas. Soy fisicoquímico teórico, pero jamás encerrado en la famosa torre de marfil del profesorado universitario. He tenido que batallar en situaciones prácticas muy duras, y en general he podido sortearlas porque una dosis de pragmatismo es siempre necesaria para entender la realidad. Especialmente si esta realidad es humana. He tenido la oportunidad de estudiar a Maquiavelo, a Clausewitz, Sun Tzu, y a Liddell Hart; todos ellos encarados a enfrentar retos reales. Apenas hace unos meses fundamos el Centro de investigaciones en Procesos Económicos Entrópicos (CIPEE) en la Facultad de Ciencias. Puede parecer muy pretencioso, pero creo que podemos -y hemos podido- ir desentrañando los intríngulis de la economía venezolana, haciéndola un campo mucho más entendible, al alcance del ciudadano común, traducido en un lenguaje de todos los días, desvelando sus mecanismos y bajándola de los pedestales de los "expertos", los cuales usan términos vacíos de contenido para las mayorías, en una jerga hermética, misteriosa, y a veces artificialmente rebuscada. Por eso, porque no somos economistas, pero con gran respeto por la economía, hemos dado este paso.

  14. SR: Ahora bien, este Centro de Investigaciones que ustedes fundaron, ha publicado en las redes sociales (ensartaos.com.ve y aporrea.org) varias propuestas viables, concretas, yo diría que operativas, en cuanto a la recuperación económica de la salud de la República. Ya el gobierno del Presidente Maduro este 25 de julio trazó un camino. Denos su opinión.

 

Continuará...

 



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José Sant Roz

Director de Ensartaos.com.ve. Profesor de matemáticas en la Universidad de Los Andes (ULA). autor de más de veinte libros sobre política e historia.

 jsantroz@gmail.com      @jsantroz

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