Nicolás Maduro y la Academia

La oposición desde su postura elitista y excluyente, hace gala permanente de una doble moral acomodaticia a sus visceralidades. Así descalifica al Presidente (Encargado y por encargarse) Nicolás Maduro, por haber sido: chófer de metrobús, ¡infando antecedente! que a su juicio cercena sus condiciones de liderazgo intelectual.

Habría que recordarles a personajes como: Carlos Andrés Pérez, Rómulo Betancourt, Lech Walesa y miles más que nunca pasaron por la universidad y que han sido tradicionalmente prestigiados por ellos.

Más interesante resulta en la actualidad informarles que personajes como Evo Morales, campesino humilde de la tierra consentida de Bolívar, haya recibido ¡20 títulos! de Doctor Honoris Causa por universidades internacionales. Doctorados de casas de estudio que valoraron a plenitud sus ideas y acciones en pro de la igualdad y la justicia social adelantadas para el pueblo boliviano. Conducta que revela de las universidades otorgantes, compromiso con la verdad, con los derechos del hombre y con la unidad latinoamericana.

Otro caso emblemático es el de un limpiabotas, mozo de tintorería y recadero; que fue notable Presidente del gigante del sur, nuestro vecino Brasil. Luiz Inacio Lula Da Silva, considerado en 2008, por la revista estadounidense Newsweek como una de las personas más influyentes en el escenario mundial. A quien Le Monde y El País, (la inefable prensa que leen) le distinguieron como “personalidad del año 2009”. “Protagonista de la década” en la posición número 11 por el Financial Times británico, y el líder más influyente del mundo en 2010 según la revista Time.

Pareciera pues, que ni la academia formal ni los dimes y diretes de la opinión pública determinan las posibilidades de que alguien llegue a ser un destacado dirigente de los destinos de un país.

Ahora bien si tuviéramos que hacer una acreditación de experiencias y saberes acumulados al Presidente (Encargado y por encargarse) Nicolás Maduro, adoptando las nuevas tendencias aceptadas por la teoría curricular; deberíamos considerar aspectos esenciales:

Trayectoria en el movimiento sindical venezolano en el que conoció a cabalidad sus problemas, debates, derrotas, transformaciones y fomentó nuevas esperanzas para un contexto nacional inédito.

Desempeño en el gobierno nacional con un intenso trabajo como constituyente y luego como Presidente de la Asamblea Legislativa lo que implicó una preparación profunda en el estudio de las normas jurídicas con rango de ley dictadas sobre determinadas materias, amén de la elaboración de decretos de ley y manejo de la dinámica de las discusiones parlamentarias.

Actividad como Canciller de la República desde el 2006 hasta el 2012 en la que desarrolló ineludiblemente capacidad de comprender y analizar con rigor técnico y responsabilidad social las implicaciones de las relaciones internacionales, destreza para contribuir en la formulación de políticas y estrategias que obtuvieran beneficios en los ámbitos internacionales, visión para negociaciones comerciales, promoción de la cultura y desarrollo sustentable. Amén de la construcción de una ética multidisciplinaria, conocimiento especializado de las relaciones internacionales, estudio de cada una de las regiones y países visitados y su vinculación con nuestro país y el resto del mundo con un énfasis particular en la justicia social.

Desarrollo, bajo la tutela del Comandante Chávez, de la capacidad de propiciar procesos de integración global y regional con una visión crítica y propositiva sobre el impacto del desarrollo en el medio ambiente. Pero sin duda a mi juicio, habría que validarle como un contenido curricular, su lucha permanente por el aprecio del valor de la justicia y la paz internacional para el desarrollo de los pueblos.

Si tuviéramos que juzgar sus competencias académicas sin duda tendríamos que considerar : el ser un lector asiduo desde su formación juvenil en la izquierda, el mostrar habilidades para la expresión oral y escrita, así como para el trabajo en equipo, la capacidad de síntesis, análisis y argumentación y el razonamiento aplicado desde una perspectiva multidisciplinar, el ejercicio de las funciones administrativas y económicas inherentes al cargo de la vicepresidencia y su funcionamiento en relación con cada estado de la geografía venezolana, a partir del conocimiento no sólo de la historia de los hechos políticos sino de las ideas políticas. ¡Eso es lo mínimo que innegablemente tiene que haber aprendido Nicolás Maduro hasta ahora! Y yo me pregunto ¿en qué universidad se aprende eso?

En su universo paralelo, nuestras universidades están plagadas de falsas titulaciones desde la licenciatura hasta el doctorado, negociadas a cambio de favores y convenios con instituciones privadas de poco o ningún reconocimiento, o de títulos y grados obtenidos oficialmente en universidades reconocidas pero que en la práctica no le han garantizado a quienes los ostentan un dominio suficiente del discurso académico, la producción de textos sin errores gramaticales u ortográficos, o lo que es peor, el mostrar capacidad de argumentar con un mínimo de coherencia mental o juicio crítico y creativo.

En conclusión, el verdadero desarrollo intelectual de los seres pensantes sólo es comprobable a través de las evidencias tangibles que dan fe de su potencial creador para el bien de la humanidad a partir de una vida de entrega. No hay mejor currículum vitae que ese y la academia debería estar llamada a reconocerlo.

No lo hace…es que anda ocupada en otras cosas raras…pero me parece que no tienen nada que ver con la búsqueda de verdad.

anzolamyriam08@gmail.com

Profesora Titular ULA

Rectora de la Universidad Politécnica Territorial de Mérida “Kléber Ramírez”


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Myriam Anzola

Rectora UPTM ?Kléber Ramírez!

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