Hugo Chávez: pudo ser envenenado como Yasser Arafat

Ante el silencio sin duda inquietante, espectral y hermético que ha rodeado y persiste en los círculos allegados a nuestro presidente y comandante Hugo Chávez, relacionados con su estado de salud, y la enfermedad que lo aqueja a más de la posterior intervención de urgencia a su llegada a la Habana Cuba. Repito, frente a este silencio inquietante para amigos, y enemigos del presidente, el pueblo ha tejido las teorías más diversas, algunas novelescas tipo agente 007, pero no con mala intención, todo lo contrario son hipótesis formuladas por el propio pueblo al paso de los días, las semanas y el tiempo que transcurre sin saber ni conocer nada convincente y firme en que despejen a ciencia cierta las dudas sobre su actual estado de salud –el de nuestro presidente-.

Ahora esperamos verlo nuevamente entre nosotros para el cinco de julio en los actos de la celebración patria. Consideramos nosotros, que la salud de un presidente -de ninguno presidente- debe ser “Secreto de Estado” ya que el pueblo que lo eligió, está intranquilo e impaciente, como es lógico ante esta incertidumbre hasta tanto no lo informen en forma diáfana, transparente y convincente. –Como un GlassNow-

Tenemos un caso en la historia reciente, el del presidente de Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt (1842-1945). Su carrera política se vio interrumpida por su padecimiento de polio que le ocasionó quedar parcialmente paralítico. La creencia de que retornaría a la política, se vio desmentida cuando un renovado (aunque aún afectado por la polio) Roosevelt, salió de su retiro para postularse al cargo de Gobernador de New York ganando su elección con impresionante éxito. Miembro del partido demócrata, busca el apoyo de su partido en 1933, para denominarse –ya afectado por la polio- que lo deja en silla de ruedas, para la Presidencia de los Estados Unidos, lanzando así su candidatura.

Rooselvelt fue electo Presidente , cargo para el cual se postularía nuevamente en 1941 y 1945, ganando en todas ellas, y ejerciendo así la presidencia durante un período seguido de más de 12 años, que habrían sido 16, si no fuese por su repentina muerte, en 1945 durante el primer año de su mandato, falleciendo sobre su escritorio, mientras trabajaba.

Pensamos que la salud de un presidente, -no debe ser repito, un secreto del Estado, pues es un hombre público y se debe al pueblo que lo eligió y que quieras o no, está pendiente de él.

Entre los numerosos rumores, unos más especulativos que otros y algunos sin duda mal intencionados o que se apartan de la verdad real –que no se conoce aún- escuchamos este, que ha empezado a tomar fuerza en los corrillos de las plazas caraqueñas tal como en la famosa esquina caliente de nuestra Plaza Bolívar caraqueña.

-Que tal Aurelio, me dice el amigo al pasar.

¿Cómo estas Rogelio?,

En esta esquina, y en el umbral de la intranquilidad y de la incertidumbre

-¡Explícate Rogelio!

Se ha esparcido el rumor de que al comandante presidente Chávez, le hicieron lo de a Yasser Arafat. Que lo envenenó el Mossad, con un veneno de esos biológicos de última invención.

¡Aclara eso Rogelio!

Bien, en uno de sus últimos viajes pudo haber sucedido.

¿Sucedido que Rogelio?

Que lo envenenó un agente de esas agencias secretas.

¿Como es eso Rogelio?

Quien sabe como lo harían , de ser cierto esto. Si sería un doble agente o alguien infiltrado.

Lo cierto Aurelio, es que de un corto tiempo a esta parte, la salud del presidente se ha visto deteriorada.

-¡Cierto Rogelio!. La rodilla, las gripes, la tos y la ronquera, ahora el absceso en Cuba.

Esos agentes de esas agencias imperiales son muy asesinos comenta Rogelio, y añado sí, todo es posible tal como le hicieron al líder palestino e ingeniero comandante Yasser Arafat.

Pero escucha Aurelio, si está en cuba, hay una sólida esperanza, está en las mejores manos de la ciencia, los cubanos tienen un gran adelanto en todas las ramas médicas y biológicas. Nuestro presidente está en las mejores manos amigas, si hay alguien que lo puede curar y salvar son los cubanos y su ciencia.

-Bien Rogelio, esperemos que este no sea más que otro de esos rumores y bolas que echamos a rodar sin ton ni son de la razón, ni de la verdad verdadera por estas calles.

-Esperemos tener aquí a nuestro presidente expresa Aurelio para celebrar con el todos unidos el cinco de julio día de nuestra primera independencia.

Dios guarde a nuestro presidente Hugo Chávez, y así sea dice Rogelio.

Y, sigo caminando pensativo cavilando y mis pasos quedan marcados como los de un compañero fantasma, en los mosaicos de la plaza, húmeda todavía por la fina lluvia de esta tarde, metido como estoy ahora más que nunca, en mi umbral de incertidumbre. Pensando y meditando sobre esta hipótesis, esta teoría que recién me contó Rogelio, el de la esquina caliente. Este relato me transporta al borde de lo novelesco, de los decires y diretes del pueblo, -de nuestro pueblo. Como ustedes emprenderán, ahora yo me encuentro rodeado por una nube gris de misterio, ocasionada por esta bola de Rogelio y por el silencio de estado, sobre la salud de nuestro presidente.


Requenave1@gmail.com






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José Juan Requena

Soñador, escritor y poeta.

 requenave1@gmail.com      @Ripidio

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