Un lugar inseguro en tierra y mar

(Obra de teatro en un acto)

Sube el telón y se observan a dos pescadores margariteños que conversan al caer la tarde en la cercanía de la playa de Tacuantar en la puerta de una hermosa vivienda entregada por la revolución a los hombres del mar en dicha bahía.

Pescador I: Compay en verdad aquí ya no se puede con tantos malandros, pues el ejemplo más claro es que a nosotros nos robaron los motores del bote.

Pescador II: Si, compay, y lo más terrible es que tanto en el mar como en la tierra no hay seguridad ninguna, puesto que aquí mismito le robaron al compay Ramón el televisor y el equipo de sonido.

Pescador I: Y decir, compay, que no hay ningún policía cerca para evitar esto y mucho menos gobierno que pare tanta sinvergüenzura.

Pescador II: Si vamos a confiar en el gobernador que tenemos ahorita; ay, compay, que Dios nos agarre confesaos.

Pescador I: Y ¿habrá esperanza, compay, con tantos malandros, drogadictos y tantos ladrones y criminales que son como cardúmenes de pescados?

Pescador II: Claro, compay, tú no viste a ese hombre que vino poray a entregarnos estas casas y que nos habló con tanta confianza, respeto y consideración. Ese hombre llamado Calos Mata Figueroa, es la persona que va a acabar con esto, pues prometió crear una policía marítima para que cuide de nosotros, de los ladrones de motores y de los piratas. Y aparte de eso dijo que va a mejorar los sueldos de la policía  del Estado y traer más efectivos de la policía Nacional y eso, compay, va a acabar con ese malandraje que quiere destruir a la isla.

Pescador I: Usted de verdad tiene razón, compay, y además a través del gobierno nacional que lidera el Presidente Chávez, nos va a seguir ayudando, puesto que el Comandante  eliminó la pesca de arrastre y eso nos ha beneficiado bastante.

Pescador II. Pero, compay, es mejor recogernos temprano, no vaya a ser cosa que nos agarre esa malandrá que anda poray.

  Los dos pescadores se despiden hasta mañana y el telón va bajando y aparece un letrero que dice: "Cualquier coincidencia con la realidad no es pura casualidad".

[email protected] / @Malavermillo


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