Méritocratas de PDVSA y sus sueños medidos en dólares

Estando en el liceo en el año 2001 justo antes de presentar la prueba de aptitud académica el gobierno envió a varios consejeros a dar charlas de las carreras que podríamos estudiar, enfocándose la charla en la ingeniería petrolera y en la maravilla tecnología de la orimulsión; nos dijeron que era la carrera más prestigiosa porque se ganaba mucho dinero y se trabajaría en PDVSA, la mejor empresa del país porque allí se aplicaba "la méritocracia", significaba que para entrar a trabajar o subir en la pirámide de cargos lo más importante eran los méritos y no las conexiones familiares o políticas, una idea buena que motiva a estudiar pero que tengo mis dudas se aplique en cualquier país porque las conexiones siempre lo son todo.

Luego de la charla un amigo comenzó a hablar constantemente de que él trabajaría en PDVSA porque "toda su familia trabajaba allí, hasta mi abuela es secretaria de los baños" y que tenía garantizado un puesto de trabajo, discutíamos mucho sobre esto, pero me insistía que lo que habían dicho en la charla era verdad pero no tan verdad. Luego vendría mi enorme desilusión cuando ese mismo año conocí a una mujer hija de un líder sindical de PDVSA, la persona más pedante, ignorante y mediocre que jamás he conocido; ella era "contratista" esto explicaba ella era por sus conexiones familiares, le alquilaba carros a los altos ejecutivos muy por encima del precio normal y así había hecho su fortuna, mientras la despilfarraba solía decir "yo soy la crema de la nata" vaso de whisky tras vaso de whisky, mientras todos la admiraba por tener mucho dinero y vivir "la buena vida". Me costaba entender que una empresa tan eficiente no se diera cuenta que el alquiler de los carros era mucho más costoso que en cualquier agencia, pensaba que ella los engañaba pero nunca me paso por la cabeza que los ejecutivos conocían muy bien esto, tenían que conocerlo porque recibían su parte.

Ocurre el golpe de Estado del 2002, donde fue clave la participación de los méritocratas de PDVSA agrupados en el movimiento político burgués y reaccionario Gente del Petróleo, se convocó gente a la sede de la empresa en Chuao y muchos fueron. Por primera vez pude ver sus rostros, recuerdo sobre todo a Guaicaipuro Lameda un supuesto genio entrevistado constantemente en los medios, que a cada rato insultaba al pueblo con el lenguaje más vulgar; y a Toro Hardy que en esos días apareció en un corto documental de televisión hablando de la prosperidad que teníamos con el barril a 4$ en la dictadura de Juan Vicente Gómez, insistiendo de que lo importante era aumentar mucho el volumen y vendérselo a "nuestros socios naturales" que por la distancia hacia más fácil el envió, es decir a los Estados Unidos, jamás a Haití, Cuba o Trinidad.

Después del golpe de Estado el gobierno legítimo restituido hizo cambios en PDVSA, dejo de ser el estado dentro del estado que solía ser, algo que en su momento se decía con orgullo de que fuese así porque la supuesta autonomía "hacía" que fuera eficiente como las empresas privadas y que eso la convirtió en la mejor empresa del país, supuestamente eso y no por la enorme inversión que hacía/hace el gobierno con los recursos de todos. Sus burócratas dejaron de ser personas claves en la política nacional como solían serlo Gente del Petróleo con sus declaraciones y convocatorias.

Me pregunto desde un punto de vista psicológico ¿qué estaba en las mentes de los méritocratas? (Aristocracia: gobierno de unos pocos que tienen vínculos familiares y están convencidos de que son una raza superior), ¿qué es lo que pensaban hacer? La respuesta debe comenzar observando el entorno de un méritocrata porque el ser humano es el resultado de su entorno; el méritocrata promedio, me refiero a los de Gente del Petróleo, altos gerentes, etc, es una persona que vive encerrada entre 4 paredes, del apartamento a la oficina al apartamento, luego al restaurante del Sambil los fines de semana, aspira vivir en el Country Club y cada vez que se levanta en la mañana por cualquier ventana que se asome ve enormes barrios llenos de miseria pero esto nunca le pareció un problema, porque no es "su problema". Algunos estudiaron en Estados Unidos o Europa y anhelan que su país sea como esos países, siempre dicen "¿Por qué no podemos ser como Estados Unidos o Europa?", "¿Por qué el metro de Caracas no es como el de Tokio?" confundiendo esto con vivir ellos como si vivieran en esos países, desea trabajar en una empresa privada que le pague en dólares por sus conocimientos, suficientes dólares para vivir el lujo que vio en esos países para luego adquirir acciones de la empresa y retirarse a los cuarenta.

Y esta fue la mentalidad que empujaba PDVSA a la privatización porque se quería una empresa privada petrolera de los venezolanos, y si ellos eran "la gente del petróleo" les pertenecería a ellos, nunca entenderían el daño que eso le haría al país porque de haber sido privatizada hubiese hecho aún más difícil distribuir equitativamente los ingresos del petróleo, pero hubiesen cumplido sus sueños de cobrar sus salarios en dólares porque la empresa hubiese sido supuestamente "internacional".

Esta mentalidad como cualquier otra es contagiosa, en especial cuando algo como estudiar en otro país es culturalmente muy respetado, y el lujo de los países primer mundistas lo puede ver cualquiera en la televisión. Lo que se debe entender es que ese lujo en gran parte se lo proporcionamos nosotros los según ellos "atrasados por nuestra mentalidad" países del tercer mundo cuando se continua vendiendo materia prima a precios indignantes (petróleo a $9 por ejemplo); y con el sudor de la prácticamente esclavitud de nuestros ciudadanos que producen bienes de gran riqueza por un salario también indignante. Esto es así, el famoso teléfono Black Berry no es más caro porque los trabajadores mexicanos que los fabrican no ganan menos; y porque la materia prima se sigue vendiendo barata que en el caso del plástico y otros componentes provienen del petróleo. Porque ocurre esto, en el caso de Venezuela es muy simple, cada gobierno que intentó obtener más del petróleo le dieron un golpe de Estado organizados y apoyados varios de aquí, entre ellos obviamente los méritocratas, por ese famoso país primer mundista que tiene una estatua de la libertad que no hicieron ellos.

Los méritocratas hoy en día se dedican a aparecer como intelectuales-expertos en los medios de comunicación derechistas y no como funcionarios del gobierno y líderes de la sociedad como solían ser, ciertamente sus mejores días quedaron atrás, curiosamente no son expertos "en un área" como lo certifican sus títulos universitarios sino que son expertos en todo, siempre pronosticando desastres y comienzan su monólogo ante la cámara con "antes todo se planificaba mejor", "antes también había problemas pero no como ahorita", "antes solo trabajaba en el gobierno la gente más capaz y eficiente, ¡es decir nosotros!". Pienso que la mentalidad extremadamente egoísta que tienen algunos no es bueno ni para la sociedad que puede terminar empobrecida por la mala distribución de la riqueza, ni para ellos mismos, que luego después de viejos muchos se dan cuenta que lo único que hicieron fue puro trabajar para acumular mucho dinero que no pueden ni gastar, entonces las cosas materiales te terminan poseyendo.


[email protected]


Esta nota ha sido leída aproximadamente 1595 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




US Y /oposicion/a152896.htmlCUS