Bolivia -
Hasta que apareció la madre
del cordero, y ¡sorpresa! la madre resultó la santa y venerada iglesia,
la católica pues. No podía haber escogido mejor el momento, día y hora,
para su pública aparición mediante un documento de “reflexión”
Fiel
a su estrategia, que le ha permitido superar todos sus cismas, la
iglesia boliviana durante más de dos años guardó un prudente silencio,
aunque eventualmente algunos domingos se escuchaban sermones muy afines
a la corriente conservadora. Pero volvamos al documento, de este,
comentaremos algunos puntos.
Uno de los “puntos de reflexión”
que más nos llamó la tención fue el cuestionamiento a la concentración
del poder, claro que en buen romance, lo que hace el documento es
señalar que Evo Morales está camino a convertirse en dictador” lo
mismito que el discurso de la nación camba ¿no ve?. Claro que es bueno
preguntar a los autores de tan noble documento, ¿porqué no
reflexionaron a don Goni, con la misma precisión que la sutil pluma de
la fe utiliza hoy? ¿porqué dejaron que la “concentración del poder” en
pocas manos destruya la economía del país, y aumente el rebaño de
pobreza? Por otra parte cómo hablar de “concentración del poder” cuando
el mejor ejemplo de este fenómeno se encuentra en la plaza de San
Pedro?. En fín, digo yo serán los signos de los tiempos.
Otra
perla del documento es la propuesta de una economía social de mercado
para el país, nada nuevo, ya los pontífices del ajuste estructural nos
vendieron la misma receta, es verdad que tenemos poca memoria, pero no
todos somos asiduos clientes de UNITEL para
tener la memoria en blanco. Y no es que la iglesia no conozca de
mercado, no señor, más bien si saben de lo que hablan, solo baste
señalar las millonarias inversiones en la Educación. ¿Cambiará el
capitalismo por el solo hecho de ser rociado con agua bendita?
Se
sugiere, en el documento, entre otras cosas que en la nueva
Constitución Política del Estado, se expliqué el rol que ha jugado, en
nuestra historia, la iglesia católica, y se añade: “y de otras iglesias
cristianas”. Semejante pedido debería ser tomado en cuenta sin pérdida
de tiempo, porque a la Sombra de Bartolomé de las Casas, encontraremos
a miles de obispos y párrocos de brazos con el sistema colonial, en su
cotidiana tarea de extirpar idolatrías y ramas anexas. Las masacres en
las comunidades andinas siempre contaron con la bendición de la santa
iglesia. Y respecto a las “iglesias cristianas” recordemos el invento
de las manifestaciones de los “pañuelos blancos” con el señor Salcedo a
la cabeza. Que las iglesias, tuvieron y tienen un rol importante, por
supuesto, ni dudarlo. No olvidemos que la guerra por la capital, en la
ciudad de Sucre, tuvo a entusiastas cofradías entre sus promotoras (a
propósito harán acto de contrición en estos santos días?).
Para
terminar, volvamos al principio y pensemos que la estrategia de la
iglesia ha echado mano de la paciencia andina, el pragmatismo de Goni y
la lucidez de Maquiavelo, pero no contó con mi astucia, de leer entre
líneas.
Fuente: http://www.ubnoticias.org/es