¿Hacer leña del PCV caído?



Como pueblo que ha asumido la historia como presente y futuro, hemos vivido una encrucijada política para cuyo análisis no podemos desperdiciar nada de lo ocurrido, embarcados como estamos en la construcción de una Historia que se ha venido diseñando con la historia recóndita, la mediata y la que se escurre entre nuestros dedos.



La experiencia vivida fue feliz y cuasi perfecta, y cumplirá el rol que tenía asignado en la propulsión del Proceso. Pudo haber goteras, nunca grandes fallas, en la conducción del objetivo político que acabamos de vivir. La derecha actuó como se esperaba, dentro de los parámetros históricos de otras experiencias revolucionarias, matizado aquí por la irracionalidad política que viene ejerciendo años ha.



Muy grave, el comportamiento de aliados tácticos, distinto de la normal y sana decantación producida por quienes vienen abandonando el proceso por haberse embarcado en él persiguiendo objetivos personales, para sabotearlo desde dentro o por cobardía ante coyunturas críticas que se han producido. En este caso se dieron casos de inconsecuencia graves, mantenidas o no, que evidenciaron fallas patentes en la conducción de movimientos y partidos. En el caso del intento de REDES, puede explicarse por la ausencia de una verdadera conducción nacional, lo heterogéneo de su composición, pues alberga sectores con doctrina de rompecabezas y prácticas políticas de librito, que han perturbado históricamente las experiencias históricas de procesos revolucionarios en América Latina y en otras latitudes del mundo. Sin embargo, hubo rectificación a tiempo y quienes no acataron la línea política no sobresalieron ni resquebrajaron la unión singular que los articula.



En el caso del PCV hay que tratarlo más detenidamente. En primer lugar, veamos los resultados:



En los cuatro estados donde cometieron la defección, el PCV aumentó de 66.671 votos (4,52% de la votación de esos estados) el 7-O, a 92.985 votos (un 8,22% de la misma) el 16-D. Es decir, un incremento de 26.314 votos, de los cuales 18.682 se produjeron en Mérida, quedando 11.666 para Bolívar y Portuguesa, porque en Amazonas disminuyeron 4.034. ¡Un incremento de 3,7 puntos en la votación en los cuatro premiados! Análisis de todo esto: se trata de una victoria pírrica, pues el 71% del incremento lo obtuvieron en Mérida, estado donde el candidato Porras no tenía tarjeta propia y todos sus partidarios debieron votar por la empeñada por el PCV, es decir el incremento se debió a los votos propios de Porras, en buena parte renegados de la Revolución, enriquecidos a la sombra de su gestión, y una derecha artera que sacó provecho de los 8 años de permanencia en el gobierno del estado y quería retomar la teta del presupuesto regional. Esto ya lo habíamos informado en diferentes artículos de esta serie, pero, recuerden amigos, en http://www.aporrea.org/poderpopular/a155813.html calculé para el PCV un 9,88% de la votación del estado, errando en sólo 0,30%, pues obtuvieron el 10,18%. ¡Nada mal! (jejeje)



En los 23 estados donde decidieron que el dedo de Chávez sí era bueno, obtuvieron el 16-D 154.227 votos, contra los 383.701 el 8-O. Disminuyeron de 3,24% a 2,07% de la votación en esos estados. La disminución porcentual se produjo en 18 de los estados; sólo en Táchira la incrementaron en un 0,22%.



En todas las circunscripciones donde se dieron elecciones para gobernador, el PCV disminuyó 127.970, y si se alega que la abstención también los golpeó, la disminución relativa fue de 6,14% el 7-O a 5,15% el 16-D, contando el porcentaje correspondiente a los más de 30.000 votos que se puede demostrar provinieron de la derecha en los cuatro estados agraciados con la morisqueta política del partido de los trabajadores.



En resumen, las tablas en la cabeza, un considerable rechazo en los 19 estados agraciados por la traición en los 4 escarnecidos, y una ganancia pírrica en estos. La pérdida de confianza, los trapos que salieron y saldrán al sol, la vergüenza de militantes decentes y la desvergüenza de los comunistas de oficio.



¿Qué tendría que hacer el PCV en futuro inmediato, de cara a la Revolución Bolivariana, so riesgo de su minimización como agente político de cierta relevancia en la vida política nacional?



Reconocer ante el colectivo revolucionario nacional, con la humildad política del caso, el error cometido y el fracaso obtenido alrededor de la posición tomada y los argumentos esgrimidos ante cuatro de las candidaturas de Chávez.


Convocar la militancia del partido, para permitirle cambiar radicalmente la dirección actual, dado los graves y frecuentes errores de conducción en los 16 años de ejercicio del secretario general y de otros miembros de larga data en cargos directivos.


Definir doctrinariamente el papel del PCV en la revolución Bolivariana, en suyos orígenes no tuvo participación, encontrándola como plato servido para continuar aplicando una teoría política de inutilidad patente durante más de 80 años de existencia.


Reconocer que en este Proceso el Partido de la Revolución es el PSUV y no el PCV, y que acuerdos políticos, formación de bloques, objetivos comunes, trabajo en equipo, etc., no dan derecho a trastocar los términos de esa ecuación. Más vale un PCV trabajando en paralelo por la Revolución, con su doctrina, métodos y estrategia, junto a “las masas” y “los trabajadores”, que un aliado que amenaza tomar en cualquier momento “iniciativas propias” saboteadoras de tácticas relevantes de la Revolución. Desde luego, estoy expresando sólo MI opinión.


Y ya en los camerinos del estadio, Léster, derrotado, fraguando cómo no permitir que este fracaso termine con su carrera política; Porras, después de algunas declaraciones de compromiso, hará mutis y quizá lo volvamos a ver en unos cuatro años; el batallón de funcionarios, lo mismo que su sargento, a gozar de lo que estaban gozando antes del toque a reagruparse; los escasos fugitivos del PSUV, pre inscribiéndose para candidatos en las elecciones de abril, pues no escarmentarán hasta que el lodo les llegue a las narices; el PCV, derrotado, tratando de demostrar que “aquí no ha pasado nada”, “seguimos siendo de los buenos”, “eso fue sin querer queriendo”, “déjenos nomas que se lo demostramos”, esperando el perdón y la memoria corta, que no es la característica de la de los gochos.



No hicimos leña del PCV caído, esperando que algún emergente lo convierta en madera para seguir construyendo. (171212/23:35)





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