Retomemos el lema: ‘’Es nuestro momento’’ (Parte I) Educación

Carta abierta a la juventud revolucionaria de Venezuela

     En estos tiempos donde el mismo tiempo no puede ser material de desperdicio porque sin ser malévolo, nos come la vida al pasar cada segundo, la juventud venezolana debe entrar en un proceso de catarsis histórica, económica y social, por el camino en que transita nuestra Venezuela en estos momentos. Catarsis, porque debemos avalar o cuestionar todas las políticas públicas aplicadas hacia nuestro sector, pasando por la educación, el deporte, la cultura, la ciencia y la vena social, que en un punto que aun no logro determinar,  permitió por desgracia, perder completamente el rumbo de nuestra dirigencia activa, además de los liderazgos en los espacios propiamente políticos.

  Este fenómeno se presenta en una coyuntura donde la zamurera política de derecha, aplicando el populismo ‘’no populista’’ que promulga la politóloga Guatemalteca Gloria Álvarez y es reproducido por la generación chic venezolana actual, a través de análisis con elaborados esquemas youtuberos, han logrado socavar y colocar una bomba de minuteros con una carga de indiferencia total y sálvese quien pueda, llevando a jóvenes ( no todos, y de lado y lado) a cometer actos de corrupción (ya sea en la administración pública, o simplemente comprando y raspando un cupo en el exterior o vendiendo sus tablets Canaima, utilizando sus influencias con sus principales líderes de tendencia para hacer daño y guarimba), a no participar en los motores y despreciar el socialismo bolivariano.

   Ante esto, nos queda nuevamente la pregunta ¿Qué hacer?; la misma no sólo se engloba a que el cambio que pueda lograr la juventud revolucionaria se deba hacer mediante cuotas altas de participación política, a realazo parejo para fiestas, actividades momentáneas sin trascendencia o ‘’reivindicaciones’’ (como tablets y becas), por supuesto que no. Principalmente los jóvenes por sector y en esta primera entrega en el ámbito de educación, se presentan las quejas y se exigen soluciones a las siguientes condiciones:

1.- Ámbito educativo: el máximo compromiso de inversión desde los niveles básicos hasta el universitario, de nuestras alma mater. No puede ser que en la actualidad, no existan las comodidades en su totalidad de nuestros espacios académicos, ni actualización tecnológica, amén de las canaimitas y canaimas entregadas a los alumnos. Me disculpará en compañero Héctor Rodríguez, camarada, quien fue ministro de Educación, que seguramente dirá la loable labor cumplida en su gestión, la de sus antecesores y sucesores, pero desde el pulso político, si habría una simpatía amplia no tuviéramos una mayoría de jóvenes indiferentes y opositores, sabiendo él, el amplio riesgo que representa esta actitud cuando prácticamente esta generación venezolana, es mayoritariamente joven o entran dentro de la regla y esquemas para encasillarlas como juvenil.

   Esta falta de atención en una gran cantidad de escuelas, colegios y universidades, fue palpada por la mayoría de los equipos políticos en estas últimas elecciones legislativas a nivel nacional, donde esto permite realizar sondeos de cómo está la situación, que nos falta, en que nos estamos excediendo y en que debemos mejorar. Escuelas sin bombillos, electricidad por periodos largos de tiempo (hasta 6 y 8 meses, el colmo muchos de estos megacentros electorales), laboratorios desmantelados, corrupción del personal administrativo con el PAE y por ende, la falta de desayunos o almuerzos a nuestros chamitos; la falta de evaluación incluso del personal docente que elabora en las áreas académicas, ya que vemos un déficit de prácticas y aplicaciones pedagógicas producto de los institutos de titulo instantáneo universitarios privados (piratería), desmantelamiento de canchas y baños, entre otros. Paseándome por el tema universitario, vamos peor; nunca estimulamos la presión a través de los centros de estudiantes ganados a duras penas o con mayoría amplia (2008-2010), a que sean renovadas las autoridades universitarias, dejamos a un lado el proyecto de la transformación y los consejos estudiantiles por auspiciar desde el poder nacional, estadal y local, las pugnas por las cúpulas ENTRE CHAVIZTAS, realizamos programas de becas que a medida que se fue acentuando la guerra económica quedaron diluidas e incluso, en ciudades caras como Maturín o Puerto Ordaz, que si te vas en taxi a buscarla, se te va la beca y quedas endeudado con el taxista;  insistimos desde los gobiernos regionales y locales a no invertir recursos y recibir los proyectos de desarrollo que muchos centros de investigación educativa universitaria tienen para realizar mejoras tanto en nuestras municipalidades y regiones en el convivir, en el mejoramiento de la producción y conversión de los recursos que poseemos, entre muchas cosas que se pueden hacer a partir de allí y así evitar llenarle el bolsillo a empresarios de maletín, permitiendo que los jóvenes con todo orgullo puedan decir ‘’esto lo hice para impulsar la revolución y la calidad de vida de los venezolanos’’; nos cuesta confrontar por represalia política, a los directores de los ministerios de educación universitaria y esto pasa producto del centralismo y auto ostracismo (de los burócratas) que se sigue incrementando mientras se mantengan pensando que la preocupación sólo debe ser bajada en Caracas, Maracay y Vargas pero en el resto del país no. Creo que la moral autentica en el sector educación a resumidas cuentas subiría dándole un verdadero SACUDÓN a esta problemática expresada y no exigir mayor compromiso, porque el mismo siempre ha estado en todos los jóvenes, sólo falta estimularlo con más hechos y menos indicadores estadísticos.

    Ahora, no todo es malo o no todo está descuidado.  Se entiende que muchos de las autoridades rectorales en Venezuela, son opositores, promulgan la guarimba a sus anchas y no ejecutan los presupuestos de la manera más correcta; también sabemos que en estos momentos universidades experimentales se han visto en la necesidad ya sea por saboteo de las autoridades e incluso apatía estudiantil, la perdida de semestres por muchas precariedades universitarias; si allí está la debilidad, ¿por qué no le aplicamos la solución concreta?, ¿por qué permitimos que esto suceda, con una indiferencia escalofriante y permitir la desmovilización, incrementándose por supuesto la apatía estudiantil?

    Me preocupa enormemente el destino de la Misión Sucre y la UNEFA, donde empresas privadas y públicas se niegan a recibir estudiantes egresados de estas instituciones, no sólo por el rechazo al proyecto bolivariano, o el gerente de RRHH(de empresa pública) sea opositor, sino porque en su mayoría, así como en las instituciones piratas que mencioné arriba en el texto, también en nuestras universidades revolucionarias se les está pirateando al estudiante y no se aplican las exigencias que requiere para el perfil de un profesional de carrera. Debo acotar, que también se presentan problemas con lo que son los egresados anuales, por tecnicismos burocráticos y los ‘’horarios académicos anuales’’, lo que conlleva al descontento del graduando.

   Hector Rodriguez, Victor Clark, Mervin Maldonado, Jheyson Guzman, dirigentes que en el 2004-2010 le dieron la pelea a muchos malandros que hoy por hoy están en la asamblea o en espacios de poder político que se han ido ganando de la forma más vil, a ese pueblo joven decepcionado, golpeado y algunas veces utilizado por nuestra dirigencia, es hora de sincerar los liderazgos y no simplemente a través de la muy necesaria siembra de árboles y el impulso de la cultura agrourbana necesaria en esta coyuntura, o rotando y renovando los liderazgos de las estructuras de la JPSUV, no; es necesario dejar la retorica del discurso e ir a la acción renovadora y autentica de la verdadera universidad y verdaderos colegios que necesitamos en pro a los intereses de la nación, como lo lograron los rusos (soviéticos) y que en una anécdota que colocaré a continuación, sentí una amplia fe por la humanidad y el proceso socialista:

   En la crisis del 2008, la Fabrica Lada (automóviles) ubicada en la Toglatti, fue afectada por la caída de las bolsas, la desinversión, entre otras cosas. Anteriormente, ante la caída de la unión soviética, la crisis del 95 y el proceso de transición del 2000, pasaron por momentos similares. Pero en la del 2008 especialmente, los directivos de la fábrica, se vieron en la necesidad de plantearse el despido masivo de trabajadores (lógica capitalista), para poder mantener un poco a flote la industria. Se le planteo al sindicato y consejo de trabajadores este caso y los trabajadores decidieron seguir trabajando sin cobrar ni un céntimo por un periodo no máximo de 6 meses, por supuesto, existen dentro de las reivindicaciones, algunas medidas proteccionistas que el sindicato y el consejo de trabajadores, les permitían tomarse esta osada y altruista acción, en pro de la planta. Ante esto, el entrevistador en un comedor de esta empresa, le pregunta a un trabajador, a que se debe este fenómeno de lealtad, respondiéndole este: ‘’Porque yo soy patriota’’. Y es ese, el fenómeno, que después de tanta entrega que ha hecho la revolución bolivariana, debemos fomentarle a nuestros jóvenes a través de la educación, pero una que le garantice un presente y futuro de avance y no estancamiento, un futuro de esperanza, como viven ahorita los rusos, en un país donde se tuvieron que adaptar a la actividad del mercado mundial, sin abandonar el nacionalismo propositivo de la era soviética que en sus aulas estimulaban, a pesar de la traición dada por dirigentes del PCUS al fracasar sus formulas neoliberales para el rescate de esta gran nación a finales de los 80.

       Por último, me preocupa enormemente la generación que nos sigue, que tiene una furia a nuestro proceso, lamentablemente, pero tampoco simpatiza con las ideas de la oposición, por lo tanto es sin duda alguna una ambigüedad que traerá como consecuencia un desinterés hacia lo social y colectivo, y si una cultura de aprecio, ambición entre otras cosas, a su mezquino carácter individual. Estamos, insisto, parados en una bomba de tiempo que en un futuro próximo nos puede traer consecuencias nefastas, como el de poner a una vaca enzapatada tal como Peña Nieto o un Sánchez de Lossada, en la presidencia de Venezuela.

   ¡Demos el paso sin retórica, es nuestro momento y recuperemos rumbo!

 

El autor es: Comisionado de Asuntos Internacionales de la JPSUV Caroní, Estado Bolívar

danielramirez@psuv.org.ve

 


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Daniel Jesús Ramírez González

Comisionado de Asuntos Internacionales de la JPSUV Caroní, Estado Bolívar.

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