Carta del EPA al camarada Chávez

Camarada Chávez:

En primer lugar, queremos felicitarlo por el triunfo obtenido en el proceso electoral del 7 de octubre donde usted fue reelegido para el período presidencial 2013-2019. Igualmente, lo hacemos a ese 55% del pueblo venezolano que ratificó su confianza en usted para que esté al frente del Gobierno y siga siendo el líder del proceso bolivariano. También, felicitamos a todas las organizaciones políticas que asumieron el compromiso de participar y movilizar gente de nuestro pueblo para cumplir con su deber de votar y ratificarlo a usted en la Presidencia de la República; y, por último, nos felicitamos nosotros, como organización política (EPA), por haber cumplido con nuestro compromiso en el marco de las posibilidades que fueron reales para nuestra participación en el proceso electoral.

Permítanos, camarada Chávez, que le expresemos algunos criterios políticos que consideramos, en el contexto de nuestros humildes conocimientos de las realidades objetivas en que se desenvuelve el mundo actual y –especialmente- nuestra querida Venezuela, deben ser tenidos en cuenta para el próximo período de su mandato presidencial. No estamos haciendo uso del arma de la crítica. Simplemente, es una reflexión porque no sólo estamos de su lado sino, importante también, somos creyentes del socialismo.

Nosotros, como organización política, siempre hemos intentado hacer posible un contacto con usted, pero jamás lo hemos logrado. Nos hemos válido de algunas vías y le hemos enviado algunos documentos políticos, producto de nuestras reflexiones, que pensamos la mayoría nunca ha llegado a sus manos. Todos nuestros esfuerzos, en el sentido de establecer una relación con usted, han sido en vano. Jamás nos hemos propuesto andar de críticos creyéndonos que siempre tenemos la verdad de nuestro lado y amarrada la razón abriéndonos caminos para que otros crean como inequívocas nuestras opiniones. Erramos, por un lado, como cualquier organización política en este planeta y, por otro, como seres humanos que concebimos este mundo como expresión de la lucha de clases donde sólo la revolución socialista podrá ponerle punto final a las múltiples desigualdades e injusticias que hace predominar -sobre los muchos y en favor de la minoría- el capitalismo salvaje. Pero estamos conscientes, y usted principalmente en la sociedad venezolana, que una cosa es el dicho y otra el hecho. Usted lo ha expresado en varias oportunidades, y el marxismo con toda su experiencia lo ha demostrado mil y más veces, la marcha de la historia humana no depende de las voluntades ni de los pueblos ni de sus líderes, aunque éstos jueguen un rol importante en la dirección política de las naciones, los partidos políticos y las luchas políticas. Son los factores económicos, por lo menos en última instancia, quienes determinan el curso de la historia del género humano –en general- y de los países -en particular-. Por eso, el socialismo es la única alternativa que tienen los pueblos para salir del abismo y las tinieblas en que los sume el capitalismo salvaje. Pero la construcción del socialismo, usted lo sabe más que nosotros, depende, por un lado, de las condiciones internacionales y, por el otro, de las nacionales y son las fuerzas productivas, la organización social del trabajo y la clase trabajadora quienes conforman la piedra angular de su edificación.

Nosotros, somos convencidos que la percepción no es científica. Sin embargo, ésta tiene su importancia como fuente del conocimiento. El estudio de las realidades, desde abajo hacia arriba, es –usted lo sabe más que nosotros- el método fundamental para determinar de manera correcta las políticas económicas que cobran la vigencia para dar solución a las esenciales necesidades de la sociedad –en general- y de las clases y sectores más empobrecidos o necesitados –en lo particular-.

Nosotros pensamos, camarada Chávez y con todo el respeto y toda la admiración que sentimos por usted y por el reconocimiento que le tenemos de su capacidad de liderazgo, que el éxito de un proceso revolucionario no se mide por los votos que obtiene el líder fundamental del mismo en un evento electoral. Es mucho más importante, para el método de medición del mismo, la disminución constante de los votos de la Oposición en una contienda electoral. Pareciera una contradicción, pero no lo es, porque esto último es lo que determina –en primera instancia- la aceptación o rechazo de las políticas revolucionarias. Nosotros creemos, camarada Chávez y desearíamos usted lo comparta, que un proceso revolucionario avanza, fortaleciéndose y consolidándose, en la medida en que disminuye el campo de sus adversarios, porque eso refleja que las políticas revolucionarias han calado en la profundidad de sus sentimientos y que por ello han cambiado de opinión y de posición política para venirse a los brazos del proceso revolucionario. Por eso hay que indagar, hasta donde sea posible, el por qué aplicándose políticas de verdadero beneficio social para las mayorías del país, sean los opositores quienes han crecido desde el 2006 hasta el 2013. Si estamos errados, esperamos nos disculpe pero queremos ser lo más sinceros posibles con usted, quien no merece que nadie de la izquierda le mienta, entre otros elementos, por respeto a su ferviente pasión de servirle a las clases y sectores más necesitados del país.

Cierto es que entre un proceso electoral y otro, luego de seis años de gobierno, se incrementa la población votante. Eso, en primer lugar. Lo ideal es que la aplastante mayoría de los nuevos inscritos en el Registro Electoral sufraguen su voto por el candidato del proceso revolucionario y no por los opositores. Por ello es imprescindible que le echemos una mirada, para poder realizar una comparación objetiva de lo que venimos tratando, al proceso electoral del año 2006, donde usted salió triunfador. En esa oportunidad había un Registro Electoral de 15.784.777 , de los cuales usted obtuvo un poco más de 7 millones 300 mil votos para un 63% de los que sufragaron. El Opositor obtuvo casi 4 millones 300 mil votos para un casi 37% de los votos activos y donde hubo una abstención de casi 4 millones de electores para un casi 26%. Hasta allí 2006. Tal vez, esa comparación no tenga importancia para la Oposición pero sí para el proceso revolucionario.

Luego de 6 años de Gobierno revolucionario asistimos a un proceso electoral donde casi 19 millones de venezolanos y venezolanas disfrutaron del derecho a votar para elegir al Presidente de la República. Un poco más de 3 millones de nuevos votantes diferencian al proceso electoral de 2012 del proceso electoral de 2006. Usted, camarada Chávez, obtiene, redondeando números, un 55% de los votos activos, lo cual se traduce en un alrededor (más o menos) de 8 millones de votos mientras que el candidato de la Oposición obtuvo un casi 45%, lo que significa alrededor de 6 millones 400 mil votos, siendo la diferencia de 1 millón 600 mil votos, lo que determina un 10% de ventaja de usted sobre el opositor. Por lo demás, también un dato digno de tomar en consideración, es que la abstención en 2006 fue de un 25.3% y en 2012 de un casi 20%, lo que se traduce que disminuyendo la abstención es la Oposición quien más incrementa su votación de manera evidente y bastante diferenciable.

Sin embargo, haciendo una analogía entre el proceso electoral de 2006 con el de 2012, se llega a la siguiente conclusión: usted, camarada Chávez, incrementó en 800 mil y un poco más el número de votantes a su favor mientras que la Oposición incrementó a su favor la cantidad de 2 millones 100 mil votos. Esa realidad hizo que usted bajara de 63% en 2006 a 55% en 2012 mientras que el opositor hizo que aumentara de 37% en 2006 a 45% en 2012. Si aplicamos la determinación de porcentajes de los nuevos inscritos en el Registro Electoral para la elección del 7 de octubre de 2012, tendríamos que usted obtuvo el 25% mientras que la Oposición se llevó un 65%. Eso no es rigurosamente científico, pero todo indica que la mayoría de los nuevos inscritos asistieron a votar y su consigna era salir de Chávez. No tomamos en cuenta para nada, para hacer analogías, el resultado electoral de 2010 donde se eligieron diputados a la Asamblea Nacional, porque allí no era usted, camarada Chávez, el candidato al parlamento.

Ciertamente, camarada Chávez, ganamos la elección el 7 de octubre y eso nos alegra y lo festejamos. Pero posterior a la alegría vivida, la realidad objetiva y, especialmente, la correlación de fuerzas sociales y políticas en el país, nos ha llamado a una profunda reflexión que queremos poner en su conocimiento sin que se entienda que nosotros seamos poseedores de la verdad o que seamos los expertos de la política venezolana. Más bien, por lo mucho que le deseamos éxitos y progreso para el proceso bolivariano, es que nos ocupamos de reflexionar tal como lo estamos haciendo. Si nuestra reflexión significa un modesto aporte al proceso revolucionario, estaremos cumpliendo con el deber de hacer realidad el diálogo y el debate a que usted ha llamado para fortalecer las políticas revolucionarias que se ejecutarán en el venidero período presidencial, donde usted ocupa el primordial lugar de ser el líder del sueño de justicia, libertad y paz que clama la mayoría de la sociedad venezolana.

Permítanos, camarada Chávez, que describamos –para su conocimiento- la lectura que hemos hecho en nuestra reflexión sobre la victoria electoral que obtuvimos el 7 de octubre donde usted ha sido reelegido Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Le confesamos que nos hemos puesto la mano en el corazón ardiente pero hemos reflexionado con la cabeza fría como lo requiere este momento de la historia venezolana y con la esperanza de contribuir al progreso del proceso revolucionario que, a nuestro juicio, entra en el nuevo período presidencial en un combate definitivo en el campo de las ideas y nadie, como usted, está llamado a cumplir el principal papel de guía y de luz en la creación de más y más conciencia revolucionaria en la sociedad venezolana.

Nosotros, y esperamos nos disculpe camarada Chávez si estamos errados, creemos que la victoria del 7 de Octubre es mucho más de su persona que colectiva, es mucho más Chávez que proceso bolivariano o socialismo. El pueblo que votó por su candidatura lo hizo por ser chavista más que creer conscientemente en un proyecto socialista. Si cualquier otro hubiese sido el candidato del proceso bolivariano (utilizando sus mismas palabras y sus mismos argumentos en la campaña) y no usted camarada Chávez, así lo creemos y así lo decimos, la derrota o paliza que hubiésemos tenido se hubiera manifestado de manera extremadamente abultada. No es que usted sea el único imprescindible sino que, por lo menos en esta etapa de la historia de Venezuela y hay que reconocerlo, sin usted no existe garantía de éxito en nada para el proceso revolucionario y eso no significa que estemos desvalorando el papel de la dirigencia revolucionaria como tampoco del pueblo que lo apoya. Es la mayoría del pueblo votante quien así lo testimonia en el hecho aunque no lo explique en el dicho. Nosotros hemos quedado sorprendidos con el caso del Táchira donde el Gobierno nacional realizó muchas obras, ha creado bienestar en la mayoría de la población, el gobierno regional fue muy criticado por muchos sectores populares y el candidato de la Oposición resultó victorioso con un elevado porcentaje de los votantes. Por ello, es que consideramos ha llegado la hora de la imperiosa necesidad de expandir, de forma sencilla pero clara y objetiva, conciencia revolucionaria en las clases y sectores más necesitados y explotados de la sociedad. Se tiene el poder, lo cual facilita la aplicación de muchísimos mecanismos para el cumplimiento de esa tarea imprescindible en el momento histórico que vivimos.

Pensamos, camarada Chávez, que los números reales del proceso electoral del 7 de Octubre (2012) y en comparación con el proceso de 2006 nos ilustran en que no sólo la Oposición crece sino, es lo que estamos obligados a analizar con lujo de detalles, que las políticas revolucionarias no han calado en los sentimientos y la conciencia de más de un 45% de la población votante, lo que es un porcentaje opositor demasiado elevado para un proceso revolucionario que lleva gobernando 14 años aplicando políticas de beneficio social a las clases y sectores más empobrecidos y necesitados de la sociedad. Algo está pasando, camarada Chávez, que debemos descubrir para poder colocar piedras que sean indestructibles en el avance del proceso revolucionario en medio de las condiciones objetivas (tanto internacional como nacional) en un mundo donde el capitalismo imperialista y salvaje continúa dominando la economía de mercado y, especialmente, la tecnología más avanzada. Nunca la respuesta a esa realidad podría ser que existe mucha gente malagradecida. Debe haber algo más allá de eso que es necesario descubrir para corregir donde estén establecido obstáculos sociales que se interponen entre las políticas del proceso revolucionario y la conciencia de un porcentaje importante del pueblo venezolano que a casi todo reacciona negativamente aunque disfrute de los beneficios que le otorga el Gobierno que usted preside. En ese porcentaje se incluye ese casi 20% o casi 4 millones que se abstuvieron siendo indiferentes al destino de su patria. Por supuesto, hay que aclarar que tampoco se colocaron al lado de la Oposición, lo cual nos favoreció.

Nosotros, camarada Chávez, tenemos una compilación de casos o reflexiones que queremos poner en su conocimiento de manera directa. Estamos seguros que usted sabría escucharlas y valorarlas. Desde hace pocos años hemos tratado de hacerlas de su conocimiento pero no lo hemos podido lograr. Nosotros hemos estado conscientes que no debieron hacerse públicas y eso lo hemos cumplido al pie de la letra. Sin embargo, por ahora, le describimos la siguiente idea, para que usted, si llega esta correspondencia a sus manos, se haga de su conocimiento y decida tenerla en consideración o desecharla por no ser cierta. A nosotros nos preocupa, especialmente, que en aquellos estados donde existe y se produce la mayor riqueza natural del país, y donde existe un número importantísimo y mayoritario de la clase trabajadora venezolana, la Oposición es muy numerosa y cuenta casi con tanta fuerza que el proceso bolivariano. Pongamos por ejemplo, el resultado electoral del 7 de octubre en los siguientes estados y en el Distrito Capital: en Anzoátegui usted ganó con de 397.491 votos mientras que la Oposición obtuvo 370.578 votos: en Bolívar, usted ganó con 363.719 votos mientras que la Oposición Obtuvo 370.578 votos; en Carabobo, usted ganó con 640.170 votos mientras que la Oposición obtuvo 533.383 votos; en Lara, usted ganó con 455.208 votos mientras que la Oposición obtuvo 447.228 votos; en Miranda, usted ganó con 758.750 votos mientras que la Oposición obtuvo 758.007 votos; en Zulia, usted ganó con 962.016 votos mientras que la Oposición obtuvo 837.428 votos; y en Distrito Capital, usted ganó con 690.491 votos mientras que la Oposición obtuvo 562.642 votos, aclarando que al final del conteo de todas las actas usted seguro sube un poco más pero, tal vez, la Oposición también.. Las diferencias son muy pequeñas y eso, creemos que usted está consciente de ello camarada Chávez, es por demás preocupante, porque la transición del capitalismo al socialismo tiene que ver, principio elemental, con la organización, participación y dirección no sólo de un Partido Político Revolucionario sino, especialmente, de la clase trabajadora. Usted muchas veces lo ha dicho y nosotros lo compartimos. Simplemente, camarada Chávez y lo repetimos, son reflexiones que queremos poner en su conocimiento. No nos abrogamos la potestad de decir: tenemos la razón y quien nos refute carece de ella. No, no pensamos así.

Nosotros creemos, camarada Chávez, tener algunas ideas para el tratamiento de algunas labores que se realizan y que no debieran ejecutarse como de otras que deberían materializarse en la realidad y no se establecen. Le repetimos, camarada Chávez, nada de lo que decimos es crítica ni contra usted, ni contra el Gobierno ni contra el Proceso Revolucionario. Sólo queremos aportar un granito de arena para que contribuya en el bienestar de un Proceso Revolucionario que hemos asumido como de todos los seres humanos en Venezuela que anhelan un régimen de vida con verdaderas características de humanismo y de solidaridad, como el que usted representa.

Nosotros, nos hemos atrevido a hacer pública esta carta, camarada Chávez, porque respaldamos su proyecto, hicimos campaña por usted, votamos por usted, nunca hemos ido a ninguna parte a solicitar prebendas ni para militantes ni para la organización y podemos decir orgullosos, que lo hicimos en precarias condiciones socioeconómicas sin que ninguna dirigencia ni ninguna institución del país nos haya tendido una mano solidaria para haber podido cumplir tareas que nos resultaron imposibles, precisamente, por carecer de los recursos necesarios para materializarlas en la realidad. Hace pocos años, por ejemplo, le enviamos un documento donde le proponíamos la creación del Ministerio de Inspección y Control con potestad para intervenir sobre los demás ministerios como garante de la aplicación de las políticas revolucionarias del Gobierno Bolivariano presidido por usted, Nosotros no sabemos si esa carta o documento le llegó aun cuando sabemos a quién se la entregamos en esa oportunidad, pero hoy nos alegra la decisión que usted ha tomado para convertir la Secretaría de la Presidencia en un Ministerio con esas características. Estamos con usted.

Nosotros, como organización política –creemos- revolucionaria, ponemos a su disposición todos nuestros modestos esfuerzos y todo nuestro humilde nivel de conocimientos para lo que determine en qué debamos activar en función del proyecto revolucionario que usted lidera.

Con fraternal abrazo y reiterándole nuestra solidaridad y admiración: El Pueblo Avanza (EPA)


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