El fenómeno Chávez

 

Realmente Hugo Chávez es un verdadero fenómeno político que no necesita de atuendos para despertar la emoción de las masas populares que hoy en día, más que eso, son un verdadero poder instalado en el alma y el corazón del gobierno bolivariano. Ante esa fuerza arrolladora del movimiento revolucionario no hay espacios ni para los atajos ni para los falsos caminos, sino para el horizonte esplendoroso de una nueva era para la patria, reivindicando de esa manera el legado histórico de nuestros libertadores que lucharon con coraje y hasta el cansancio del suspiro por dejar sembrada la libertad en los surcos del alma de la nación.

Precisamente, en el marco de este escenario que estoy planteando, donde se configuran y se juntan situaciones propias de un momento estelar, el comandante Hugo Chávez se mantiene a través del tiempo como el gran líder de la nueva política que se quiere vivir en la Venezuela del Siglo XXI. Si bien es cierto que figura de este soldado de la patria se hizo presente en la conciencia nacional del país aquella madrugada del 4 de Febrero de 1992, hoy como líder y conductor del Estado venezolano luce consolidado en todos sus aspectos: una excelente gestión de gobierno, el manejo de la economía con estrategias acertadas y una visionaria gestión política, que rescató la esencia de la misma política y profundizó el poder en las organizaciones comunales.

Todas estas son cuestiones que se amalgaman en lo que es el mandato popular, incidiendo de manera contundente en la dinámica del Estado, la política y la actual campaña electoral, donde el comandante Hugo Chávez se postula como candidato para optar a un nuevo periodo presidencial, con sobradas ventajas sobre su contendor de la derecha, quien tiene graves deficiencias discursivas y sin un claro proyecto nacional, sino hojas vacías donde mueren las palabras y la democracia se queda encerrada en las pausas del candidato, cuyos ecos de silencio hacen silbar el viento de su propia derrota. Los balbuceos son como metrallas que matan las esperanzas de sus seguidores, que miran al cielo pidiendo que el rayo de la derrota no los convierta en ceniza cósmica.

Pero más allá de esas peticiones de los espíritus majunches, la realidad es clara y contundente: Chávez es un fenómeno político y la victoria le sonríe como símbolo del nuevo triunfo de la revolución. Y en ello coinciden todas las encuestadoras nacionales e internacionales, aunado a una serie de factores que hemos mencionado más arriba que le dan una clara y contundente ventaja. De modo que el núcleo de la victoria chavista y las fuerzas revolucionarias determinan que el modelo político está sustentado en un proyecto más amplio con respaldo popular y por circunstancias propias de un cambio de tipo radical. De allí que puede considerarse que este en el peor momento que vive la oposición venezolana, pues por la poca estreches de miras, los partidos AD y Copei se dejaron devorar por ese monstruo deforme que es la MUD. Esa fue otra muerte para esos partidos y los otros que nacieron apenas andan por allí con el biberón entre los labios.

El fenómeno Chávez es una referencia para los pueblos del mundo que luchan contra los embates del modelo económico capitalista que les aprieta el cuello hasta casi asfixiarlos; de allí que la propuesta del Comandante es la más viable y será esa por la cual votaremos la gran mayoría de venezolanos, que sumando esfuerzos llegaremos a los 10 millones de votos. Es posible, venceremos!

Politólogo

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