El periodista Juancho Marcano, quien estaba listo para ir al conuco con su perro Pipo, se detuvo para ver el celular por un mensaje que llegó y después que lo leyó, llamó a su canino y tomó asiento en un mueble del garaje.
- Pipo, te puedo hacer una pregunta antes de irnos. "Claro, Juancho", respondió el peludo.
- ¿Tú en algún momento te has querido sentir un hombre?
- Yo, nunca, y Dios me libre. La vida de los hombres no la entiende nadie.
- Pero si en dado caso, alguna vez fueras hombre, ¿Qué harías? Preguntó Juancho.
- Bueno, Juancho, me trataría de portar diferente a la gran mayoría de las personas, pues fuera leal, fiel, solidario y jamás ahorraría rencor en el banco de mi corazón y mucho menos tratar o pensar de matar a mis semejantes a través de guerras u otros asuntos bélicos. También trataría de defender a los animales y las plantas y jamás cultivaría la envidia y la hipocresía. ¿Pero por qué me preguntas eso, Juancho?
- Porque sucede, amigo, que en estos momentos y acabo de leer un caso, que hay ciertas personas que dicen que son perros, por ejemplo, y quieren comportarse como tal. Este fenómeno los llaman los therians.
Pipo observó a Juancho como incrédulo, pero conociendo la seriedad del periodista, no le quedó más remedio que señalar: "Eso me parece una locura de los humanos que dicen ser racionales y al parecer son todo lo contrario, pues los hombres jamás van actuar como perros ni mucho menos parecerse a un perro, porque no tienen la sinceridad, la lealtad y el amor que tienen éstos y si dicen que son canes, por lo que te dije anteriormente y por lo que te acabo de decir, jamás serán un perro".
"Sin que me quede nada por dentro, Pipo, tienes razón. Pero antes de irnos al conuco quiero decirte este pensamiento de Aldous Huxley: "La experiencia no es lo que ocurre, es lo que haces con lo que te ocurre". ¿Qué te parece?".
-Bien Juancho, indicó Pipo, y después perro y hombre salieron para el conuco.