Sindéresis

Aikido político

“La Técnica del Aikido consiste en el máximo aprovechamiento de la inercia del atacante, armonizando con su movimiento y neutralizando así la fuerza agresiva hasta que el otro se quede completamente reducido y dominado.” (http://www.aikidosatori.com) En este Sindéresis discutimos sobre la posibilidad de implantar esa filosofía para alcanzar la soñada Sociedad Postcapitalista.

Primero tenemos que tener claro que el enemigo es inmensamente poderoso. Si no podemos detener el alud, lo ideal es desviarlo y utilizar su energía en nuestro beneficio. Hay que reconocer las debilidades y fortalezas del enemigo. Con la visión Aikido, hay que hacer que las fortalezas propias del adversario se utilicen en contra de sus propias debilidades. Nuestra estrategia debe ser tan homeopática como las vacunas. Hay que inocular al Sistema de virus debilitados que sirvan como desencadenante de las contradicciones y conlleven a la formación de anticuerpos que exorcicen los males.

La propuesta es intervenir de manera certera el mercado. El mercado, gran fortaleza del Sistema Capitalista, especialmente en su etapa neoliberal, bien puede intervenirse para que con sus propias reglas sirva como medio para catalizar el proceso emancipador. El mercado, tiene como debilidad y fortaleza su anonimato. La “mano invisible” del mercado se encarga de determinar el tipo de relaciones que se generan dentro de la sociedad, partiendo de que la actividad humana fundamental es el intercambio económico. Para hacer la intervención se propone que la “mano no sea tan invisible”. Se trata de que intervenga de cierta manera el Estado, no como ente regulador, sino como ente manipulador del mismo.

En esta estrategia, la misión del Estado es la de hacer que el juego de oferta y demanda sea cada vez más favorable para el Pueblo. En este contexto, se entiende Pueblo como el conjunto de intereses colectivos que prevalece sobre los intereses individuales. De manera que cada individuo es en algún momento parte del Pueblo, y deja de serlo cuando comienza a defender los intereses de ciertas parcialidades. En el aspecto económico, el Pueblo tiene dos roles fundamentales: el de Productor y el de Consumidor.

Como Productor, el Pueblo no sólo participa como asalariado que vende su fuerza de trabajo a un precio muy inferior a su verdadero valor, también participa conformando Empresas Socialistas, Cooperativas o Empresas de Producción Social. Aquí dejamos claro que las trasnacionales y las empresas decididamente capitalistas no representan intereses populares, dado que su misión fundamental como organización es la de aprovecharse de las necesidades del Pueblo para el lucro particular. De modo que, en el sector productivo tenemos dos actores: Los Productores Populares y los No Populares. Dentro de los Productores Populares tenemos a los asalariados, los trabajadores individuales.

La condición de Consumidor, por su parte, es esencialmente popular, dado que todos somos consumidores de los productos de primera necesidad y tenemos intereses comunes. No obstante, dada la poca capacidad de organización de los Consumidores, las acciones de los Consumidores está marcada por el individualismo y en consecuencia el Consumidor participa en el juego del mercado de una manera desfavorable.

De modo que el papel del Estado es el de intervenir en el mercado de modo que se fortalezca la participación de los Productores Populares y de los Consumidores de productos de primera necesidad. Esto representa una propuesta netamente democrática en el sentido de darle Poder al Pueblo y ejercerlo para atender los intereses populares.

La pregunta ahora es cómo hacer para incrementar el Poder del Pueblo como agente de intervención económica y protagonista del mercado. En esta tarea hay que procurar que el Pueblo alcance:

1. Más organización.
2. Más información acerca de las condiciones del mercado.
3. Más conocimiento sobre economía.
4. Más poder de negociación.
5. Más conciencia de su importancia en la sociedad y en las posibilidades de cambiar la historia.



Una propuesta específica en la línea de estrategias Aikido es la de acabar con el secreto empresarial. Todo mundo sabe cuánto ganamos los asalariados, pero nunca sabemos cuánto ganan los industriales y comerciantes. Si los Productores Populares saben cuáles son las áreas económicas en las cuales se tienen mayores márgenes de ganancia, entonces pueden plantearse ingresar a estos mercados ofreciendo calidad comparable, menor impacto ecológico y precios competitivos. El Estado podrá inclusive proveer de subsidios, préstamos blandos y condiciones que faciliten el surgimiento de este modo de competencia. Ante esta oferta, el Pueblo Consumidor reforzará con su conducta la consolidación de los Productores Populares. La información plena, abierta y democratizada representa un virus debilitado que servirá para incrementar progresivamente la prevalencia de los Productores Populares en la sociedad y la consolidación del Poder Popular.

De modo que, un paso inicial importante es convencer al Estado de la necesidad de ofrecerle al Pueblo información clara, oportuna y veraz sobre las condiciones del mercado de los productos de primera necesidad. Así mismo, el Estado Revolucionario deberá proporcionar instrumentos tecnológicos para facilitar la comunicación y la organización de Productores Populares y del Pueblo Consumidor.

El Pueblo Consumidor organizado podrá dirigir la demanda a su conveniencia. En algunos casos podrá exigir a los expendedores y productores determinadas características de calidad y precio, garantizando en contraparte volúmenes de demanda. En otros casos, organizará boicots contra determinados productos, productores o establecimiento, como medida de escarmiento por incumplir con los compromisos asumidos con el Pueblo.

En resumen, al Capitalismo lo podemos derrotar montando un ataque contundente de Competencia Popular. No hay que decretar la expropiación, ni la proscripción de la propiedad privada. El objetivo es buscar progresivamente la superación de la explotación del hombre por el hombre; la plena satisfacción de las necesidades humanas, tanto las básicas como las trascendentes; y el dominio del pueblo en los asuntos políticos y económicos. La estrategia tiene dos elementos fundamentales. Por un lado el carácter progresivo con un enfoque de mejoramiento continuo en la dirección de los objetivos propuesto y, por el otro, la visión de que se pueden agudizar las contradicciones del Capitalismo por medio del Poder Popular y su acción decidida para controlar el mercado.

pachano@ula.ve


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Felipe Pachano Azuaje

Profesor de la Universidad de los Andes

 pachano@gmail.com

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