El tiempo se agota Sr presidente

A casi cinco meses de las elecciones de diputados a la Asamblea Nacional, veo con suma preocupación, que el presidente Nicolás Maduro, el tren que lo acompaña y, al PSUV, no han logrado entender el mensaje expresado por el pueblo en las urnas de votación.

El presidente Chávez siempre decía, que los servidores públicos no debían perder la conexión con el pueblo, y de hecho, él hasta su muerte siempre mantuvo ese lazo de unión con cada uno de los ciudadanos venezolanos y del mundo.

He podido ver, a funcionarios y diputados afectos al gobierno, dar entrevistas a los medios de comunicación, con una falsa realidad del país, que a mis ojos, es utópica, irreal y fuera de contexto. Ven un país, de oportunidades para invertir, para desarrollarse; siendo la realidad otra, muy diferente.

Quien no quiera ver la situación actual de Venezuela está cayendo inevitablemente en un abismo de fantasías, en la calle se respira la desmotivación, el sufrimiento, la inseguridad, el racionamiento eléctrico, la falta de alimentos, las interminables colas, los bachaqueros, la flota de vehículos deteriorados. La emigración se ha intensificado, vemos partir a familiares y amigos hacia destinos inciertos, pero con la esperanza de buscar lo que aquí no tienen.

Desde el mismo momento de resultar electo presiente, Nicolás Maduro, Pepe Mujica, el sabio ex presidente de Uruguay, comentó que para gobernar tranquilo, debía sentarse con la oposición; de inmediato hubo reacción de no conformidad.

Recuerdo que en ese momento, pensé, sobre cual sería la estrategia del presidente para lograr continuar el legado de Chávez; sin Chávez al frente para dirigir este barco, con tantos pasajeros resistentes al cambio del nuevo modelo político económico.

La estrategia debía ser muy fácil de aplicar y, en esencia consistiría en abrir espacios para incluir a todos los que se sintieran relegados o desplazados; y en paralelo ir formando dentro de las filas del "Chavismos" a los nuevos empresarios, con valores, en sintonía con los tiempos del socialismo del siglo XXI.

Porque, el presidente Chávez despertó al pueblo de las cadenas invisibles que lo ataban; pero no le despertó los valores idóneos para la feliz convivencia, solidaridad, espíritu de compromiso, lucha por la patria, amor por Venezuela, el trabajo incansable, y sobre todo saber administrar con lealtad los fondos provenientes de las arcas públicas.

Lastimosamente, debo decirlo, este pueblo en su mayoría no esta formado para el trabajo honesto, para ser empresario y, mucho menos para surgir con sacrificio. Si no, para aprovechar las oportunidades, para amasar fortuna, lucrarse, apropiarse de los recursos de otros y, peor aun, del estado.

Sin embargo, es de mencionar que dentro del legado del presiente Chávez vino también, las expropiaciones de las contratistas y fincas. Las cuales, han traído más problemas que soluciones. Con esta herencia, el presidente Maduro cometió, según mi opinión, otro error, el no realizar un inventario y asignarle la administración a gerentes de carrera, previo a un concurso abierto por mérito, grados académicos y experiencia.

Claro, con la visión gerencial de ganar - ganar, al estilo de las empresas mixtas convenidas con los socios de la empresa petrolera. De esta forma, estas empresas y fincas, estuviesen produciendo para y de la mano del pueblo. Iluso pensar, que la empresa privada, con resistencia al cambio de modelo político, vaya a producir para beneficiar la permanencia del mismo, si es sabido por todo, que un modelo sin un anclaje económico autosuficiente no dura mucho su funcionamiento.

Son errores cometido por el actual gobierno, por no conectar con el corazón y necesidades de un pueblo habido por soluciones efectivas. Errores que se siguen repitiendo, una y otra vez. El mantener, los productos de primera necesidad regulados, es otra de las hazañas; favoreciendo solo a un grupo de personas, muchas de ellas, dentro del mismo sistema.

Presidente, abra los ojos, como van las cosas, indica el cambio de timón, de política, de modelo económico; el legado heredado quedará solo en letras. Todavía tiene tiempo para la revisión, el análisis y toma de decisiones cruciales para enrumbar al país hacia un futuro prometedor.

Lo primero Presidente, es tomarse un tiempo a sola con usted mismo para meditar, buscarse dentro de si, recordar cada palabra del comandante supremo. Eso es urgente, encontrar la voz interior, debe hacerlo. Lejos de los aduladores, y personas con intereses individuales, a veces, quien menos se cree es el que le asesta la puñalada. Por eso, debe ubicar ese espacio.

Segundo, contar con un equipo de asesores en el área económica de primera; constituido por medio de un concurso abierto y público para elegir a cada uno de sus miembros, cuyos prerrequisitos deben contar con los máximos estándares de excelencia, estudios y sabiduría.

Tercero, conectar con las universidades del país públicas y privadas, sobre todo las facultades de ciencias Económicas y Sociales, promoviendo simposios, jornadas, talleres, conferencias, para retroalimentar las ideas.

Cuarto, debe entrar aire fresco a los ministerios; así como también reducirlos para evitar la burocracia y el re trabajo.

Quinto, empezar a mandar como el presidente de todos los venezolanos, sin autodefinirse "obrerista", porque la nación abarca a todos por igual, y cada profesión u oficio, debe respetarse por ser palanca para el progreso integral del país.

La clave esta en detenerse, meditar, rectificar y seguir….

Carcar1967@gmail.com

 

 

 

 



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