El monopolio de la cultura está en decadencia

En 1999, fascinado por la Internet y por el fenómeno mp3, David Bowie declaraba por aquel entonces al diario inglés The Guardian: 'La manera en la cual nuestra sociedad rompe los parámetros, ha llevado a la desintegración de la propiedad intelectual'. Pero al parecer, eso no afecta los negocios. Al contrario, cada vez más la red es usada para la divulgación y distribución de obras artísticas. Lo que la conservadora industria interpreta como el caos, ha demostrado ser el paraíso para los artistas independientes.

El nuevo hecho que comprueba esta tesis no fue producido por artistas, sino que es más evidencia que se acumula, de que la disponibilidad online de las obras no destruye necesariamente las ventas en el mundo real.

Sorprendentemente, un documento público, que puede ser bajado gratuitamente en la red, está hace nueve semanas, en el top de las listas de los libros más vendidos del New York Times.

Está claro, 9/11 Comission Report, el documento que relata las conclusiones de la comisión parlamentaria que investigó la responsabilidad del gobierno Bush sobre el 11 de septiembre, vende por su propio título, maximizado por el período electoral. El libro que lo secunda en la lista de no ficción, trata sobre las experiencias de una profesora en Irán - Reading Lolita in Teherán - y los dos líderes de la lista de no ficción en tapa dura, son ataques a Bush y a Kerry. The Family y Unfit for Command, respectivamente. Pero el hecho demuestra por estar gratis en Internet, las ventas no se arruinan.

Grata sorpresa

Las grandes ventas asustaron a los editores de la editora Norton, responsable de la publicación. En las librerías, al precio de US$ 10, el informe ya sobrepasó la marca de 600 mil ejemplares. "Nadie anticipó que las ventas llegarían a ese nivel", declaró la editora de publicidad Norton, Luise Brockett, a la revista Wired.

El fenómeno va a contramano de los llamados e-books, los libros vendidos para ser leídos on line. Aunque las cifras hayan aumentado 28% este año, las cifras mundiales continúan siendo tímidas: US$ 3,23 millones, casi nada en comparación con los libros en papel.

Más dificultades con la ficción

Pocas personas parecen animarse a pagar para leer en la pantalla. El autor de novelas de terror, Stephen King, por ejemplo, tuvo una experiencia traumática - para él y principalmente para sus fans. Después de conmemorar las grandes ventas de la novela Ridding the Bullet, un pequeño cuento escrito cuando estaba convaleciente por un accidente casi fatal y que fue vendido por US$ 2,50, King se aventuró a escribir un libro en capítulos que serían publicados gradualmente, The Plant. Después de que apenas 46% de los lectores efectuaron el pago - que era voluntario - por el cuarto capítulo, el autor interrumpió la publicación en el sexto, que ya estaba escrito. Quien pago quedó enfurecido por haber comprado un libro sin final.

Al mismo tiempo, escritores independientes y alternativos comienzan a liberar sus contenidos on-line. Como Ted Nace, que es el autor de Gangs of America, un libro que examina las raíces de la cultura corporativa estadounidense, y está disponible por Internet y en las librerías. Como no podía dejar de ser, el padre de la licencia Creative Commons - aquella que autoriza al compartimiento de obras protegidas por derecho de autor - Lawrence Lessig, también permite hacer download de su última obra, Free Culture, a pesar que sus libros anteriores continúan en manos de la editora.

En portugués, obras técnicas

En Brasil, la literatura on line difundida, es solamente aquella que tiene derechos de autor vencidos, o sea, obras antiguas. El cuadro cambia un poco cuando se trata de tesis académicas y libros técnicos. Universidades como Unicamp y su Biblioteca Digital hacen un esfuerzo de convencimiento para que los alumnos de maestría o de doctorado ofrezcan sus disertaciones y tesis para todos. El proyecto Scielo, mantenido por fundaciones de apoyo a la investigación, ya ofrece revistas de todas las ramas de la ciencia.

Una experiencia interesante, aunque modesta, fue realizada por el programador Aurelio Marinho Chagas, autor de la Guía de las Expresiones Regulares, un libro sobre términos usados en los sistemas operativos Linux, Unix y Windows. Él puso el libro a disposición, en su página personal, aunque también puede ser encontrado en librerías. Lanzado en 2001, ya vendió más de 1,5 mil copias, hecho que el autor celebra. "Personalmente, como programador que por casualidad escribió un libro, vender un ejemplar por día, durante casi tres años, es todo un hito. Siento que ese emprendimiento fue un éxito completo", afirma en la página donde publica un gráfico con las ventas. " En promedio, gano R$ 50 más por mes por derechos de autor. ¿Puedes creerlo? Con Expresiones Regulares! ¿Quién diría que eso es vendible? Y continúa vendiendo y rindiendo, en un ritmo constante", completa.

Download de mp3 no afecta venta de CDs

En el mundo de la música, hasta investigadores de la Universidad de Harvard y de la de Carolina del Norte, ya demostraron que los programas de intercambio de archivos no afectan las ventas. En marzo de este año, dos investigadores de esas universidades publicaron un estudio, hecho durante 17 semanas en 2002, en que fueron cruzados datos sobre la venta de discos y de los downloads realizados. La conclusión fue que el efecto de uno sobre otro es estadísticamente cero, y que los usuarios que bajan los archivos en la red no comprarían los discos aún si las canciones no estuvieran disponibles. Aún así, los procesos y las multas contra los usuarios continúan.

Hasta ahora, quien ha hecho un mejor uso de Internet, son las grabadoras independientes, que usan la red para superar la dificultad de distribución de los CDs y el presupuesto reducido para el marketing. La banda de Pernambuco (Brasil) Mombojó usó esa estrategia y consiguió tener un lugar de destaque en la gran prensa y más contactos para shows. Según eclaraciones del representante de la banda, Luciano Mera, en el website de Cultura y Mercado, primero la banda comenzó a ser citada por un gran número de blogs, ya que las canciones estaban disponibles para hacer reseñas, lo que fue creando un movimiento hasta alcanzar los medios mas importantes.

El empresario cita el caso de la banda, como una comprobación de lo que ya fue afirmado por los investigadores estadounidenses. "Tenemos muchos e-mails de personas que comentan que bajaron una o algunas canciones del website y que por eso decidieron comprar el CD; lo que está muy en sintonía con los estudios recientes al respecto".

Otro que resolvió ofrecer libremente sus canciones fue B Negão, ex-vocalista de Planet Hemp. Todas las canciones de su disco más reciente, Enxugando Gelo, están disponibles con copyleft. Él usa el website del Centro de Medios Independientes (Indymedia) para ofrecer sus canciones. "Ya oíste hablar de copyleft? Entonces...infórmate sobre ese nuevo método para compartir ideas y conocimiento", dice en el link.

Todavía en el escenario brasilero, una de las grabadoras que usa la estrategia de distribución de "muestras" de álbumes es Trama, que ofrece algunas - pocas - canciones de sus principales artistas y mantiene el Trama Virtual. Allí, las bandas independientes pueden ofrecer sus canciones en un espacio controlado por la empresa.

Como en Estados Unidos hubo un mayor número de procesos y hasta prisiones de usuarios de sistemas de intercambio de archivos, el enfrentamiento con la asociación de grabadoras es más sobresaliente. Muchas de las grabadoras de música alternativa e independiente ya dicen ser parte de las campañas a favor de la no criminalización del download. "Vamos a probar a todos que el download puede ayudar a los artistas y no perjudicarlos", dice Go-Kart, que reúne rtistas como Buzzcocks y Lunachicks. Ellos ofrecen el álbum completo de algunas bandas y piden a los fans que apoyen a los artistas, compren el disco y vayan a los shows.

Las grabadoras son las que mandan

La decisión de compartir o no, parece que no está en manos de los artistas, sino en las de las grabadoras. Aunque se hayan declarado contra la política de las grabadoras o afirmando su apoyo al copyleft o a las licencias de Creative Commons, la mayor parte del catálogo de nombres como Pearl Jam, Beastie Boys, David Byrne, REM y otros continúa cerrada. Al máximo, algunos de esos artistas consiguen la liberación de derechos de grabación no oficial de sus shows.

Ni el ministro de cultura de Brasil, Gilberto Gil, consiguió la liberación de tres de sus canciones con la licencia Creative Commons. Su grabadora, Warner, no permitió que 'Refazenda', 'Refavela' y 'Realce' fueran liberadas para su download gratuido, como estipula la licencia. Entonces, Gil tuvo que ofrecer 'Oslodum' cuyos derechos le pertenecen.

Esa misma licencia, que también permite que partes de la canción sean usados para construir nuevas canciones, regulará los derechos de un CD con la participación del ministro, que la revista Wired deberá lanzar en noviembre. Éste fue grabado durante un show en Nueva York, del cual también participaron David Bowie, y los Beastie Boys y fue transmitido por internet.

Tanta agitación en el mundo de la cultura muestra como el arte propietario lentamente va dando espacio a las formas más libres de expresión, sin amenazar el sustento de nadie. Parece que en breve, así como el software libre ya sustituyó las ventajas del software propietario, nadie más necesitará arte que no sea libre.

Traducción: Maité Llanos


Para leer:
9/11 Comission Report: www.9-11commission.gov

Gangs of America: www.gangsofamerica.com/

Biblioteca Digital da Unicamp: http://libdigi.unicamp.br

Scielo: www.scielo.br
Para escuchar:
B Negão e os Seletores de Frequência: www.midiaindependente.org/pt/red/2004/06/283492.shtml

Mombojó: www.mombojo.com.br

Go-Kart Records: www.gokartrecords.com/freedownload

Nebula: www.nebulamusic.com/bootleg



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