En
un tríptico repartido durante la marcha en el que los trabajadores
explican su lucha los trabajadores dejan claro el carácter
revolucionario de su protesta y los objetivos de la misma: “Los
trabajadores y trabajadoras de Abastos Bicentenario siempre hemos estado
en primera línea en defensa de la revolución bolivariana y volveremos a
estarlo este 7 de Octubre a la hora de reelegir al Presidente Chávez.
Somos conscientes de que una victoria de la derecha supondría un ataque
brutal a todos los derechos de los trabajadores, como están haciendo los
partidos de derecha amigos de la oposición contrarrevolucionaria
venezolana y del candidato Capriles en todo el mundo (Chile, México,
Grecia, España, Portugal, Italia...). Reducciones de salarios, despidos
en masa, privatización de servicios públicos, represión contra las
movilizaciones de la clase obrera. Si queremos defender nuestros
derechos y mejorar nuestras vidas, el primer paso es frenar a la
contrarrevolución el 7 de Octubre y garantizar la reelección del
comandante Chávez.”
“Al mismo tiempo, para movilizar al mayor número posible de trabajadores y sectores populares este 7 de Octubre y que la revolución siga adelante es necesario derrotar el sabotaje que los capitalistas y la quinta columna burocrática que se ha enquistado dentro de las empresas e instituciones del estado lleva a cabo. Hay que solucionar cuanto antes problemas y necesidades que hasta el momento no han tenido respuesta por parte de las direcciones de las empresas públicas o nacionalizadas. En el caso de los Abastos Bicentenario, desde la nacionalización del mismo, los trabajadores venimos reivindicando toda una serie de necesidades que, lamentablemente, no han sido atendidas hasta ahora”
Entre
las reivindicaciones más urgentes que varios trabajadores recogían en
sus declaraciones y en el tríptico citado estaban la negociación del
contrato colectivo y homologación de todos los contratos garantizando:
empleo fijo, salarios y condiciones laborales dignas a todos los
trabajadores; mejoras en las utilidades y toda otra serie de
prestaciones y derechos laborales, participación de los trabajadores
mediante voceros elegibles y revocables en la gestión de la empresa
junto a los Consejos Comunales para garantizar que esta realmente ofrece
precios económicos y productos de calidad al pueblo y mejora las
condiciones de vida de la masa laboral, plan de inversiones para reparar
neveras, maquinaria e instalaciones dañadas, planes de vivienda y salud
que garanticen estos derechos básicos para todos los trabajadores
Una de las reivindicaciones más sentidas es la de un trato digno y humano por parte de los gerentes y supervisores. Durante la marcha se prodigaron las consignas contra la burocracia y las críticas a los principales directivos de la empresa. Varios trabajadores también explicaron que en contra de la información que se suministra al Presidente y al pueblo hay instalaciones y maquinaria (neveras y otros) dañados y hasta el momento la exigencia por parte de los trabajadores para que se reparen y se garantice un servicio de calidad al pueblo no han sido escuchadas. Al contrario, la respuesta ha sido intenta desprestigiar a los propios trabajadores con calumnias y ataques donde se cuestiona su honestidad y compromiso revolucionario.
El tríptico ya comentado que se repartió durante la marcha continúa explicando que: “Los trabajadores y trabajadoras de Abastos Bicentenario hemos respondido de manera masiva y entusiasta a todos los llamados del Presidente Chávez, incluido el de intentar impulsar el control obrero en nuestros centros de trabajo y nos hemos sacrificado una y otra vez para sacar adelante este proceso revolucionario. Llegamos incluso a aceptar demorar la negociación del contrato colectivo y centrarnos en debatir 16 puntos que considerábamos prioritarios. Sin embargo, la gran mayoría de las reivindicaciones y necesidades que planteamos siguen sin verse satisfechas y asistimos a una campaña por parte de sectores burocráticos en algunos medios de comunicación del estado donde se intenta atacar a los sindicatos revolucionarios -que desempeñaron un papel decisivo en la lucha por la nacionalización- y a los propios trabajadores, acusándonos de robos, falta de compromiso revolucionario y cualquier cantidad de insultos semejantes”
“Todos
los problemas citados y estas calumnias de los últimos días persiguen
objetivos contrarrevolucionarios: minar la moral de los trabajadores,
desprestigiar nuestra justa lucha ante las bases revolucionarias y
destruir el apoyo a la revolución y al Presidente Chávez.. La táctica de
los contrarrevolucionarios es utilizar todos los problemas y fallas que
provoca el sabotaje capitalista y la propia actuación
contrarrevolucionaria de la quinta columna burocrática para minar el
apoyo a la revolución y al Presidente Chávez entre los trabajadores y el
pueblo, identificando socialismo con ineficiencia, burocracia, etc.
Pero no lo lograrán. Para ganar las elecciones del 7-O por el mayor
margen posible y fortalecer el apoyo a la revolución los trabajadores
debemos dar un parao a esta situación y demostrar en la calle nuestro
apoyo a la revolución, al verdadero control obrero y socialismo, al
mismo tiempo que presentamos al Presidente y al conjunto del pueblo
nuestras reivindicaciones justas y propuestas revolucionarias para
garantizar que las empresas públicas funcionen realmente bajo el control
democrático de los trabajadores y el pueblo y sean un ejemplo a la hora
de garantizar y respetar los derechos de los trabajadores y garantizar
condiciones de vida dignas al pueblo venezolano”
Según nos informan representantes de los trabajadores esta tarde está prevista una reunión con el ministro de alimentación y los directivos de la empresa en la que estos presentarán una respuesta a las demandas de los trabajadores. Esos mismos camaradas, voceros de los trabajadores insistían en que cualquier decisión final será sometida a consulta y decisión de los propios trabajadores y que cualquier propuesta de control obrero debe basarse en la elegibilidad y revocabilidad de cualquier vocero y en que la toma de decisiones resida en el conjunto de la clase obrera.