Sobre la Reforma de la Ley Orgánica del Trabajo

La Asamblea Nacional, esta discutiendo, la reforma a la ley orgánica del trabajo, entre los puntos mas importantes de esa reforma, según el departamento de prensa del legislativo (Indicativo de lo que es relevante para ellos), estarían, por un lado darle cohercitividad a las decisiones de las Inspectorías del Trabajo, y el otro aspecto “importante” seria el eliminar los despidos injustificados, en otras palabras, establecer en el país la estabilidad absoluta, la imposibilidad, salvo casos graves, de despedir a los trabajadores de su empleo, lo cual aparentemente se ve muy “justiciero”, muy “revolucionario” y hasta “socialista”, pero analizándolo con lupa, las conclusiones son otras, mas bien benefician a mafias enquistadas en fabricas y centros de trabajo (Mafias en donde actúan en comandita capitalistas-gerentes-sindicalista), e impiden que nuevas generaciones y sangre fresca entren a ocupar cargos y se refresque la producción, sobretodo en los entes del estado, el principal y mayoritario empleador. 

Al parecer, como que no es relevante, a pesar que es un mandato constitucional y es una oferta y reivindicación del bolivarianismo revolucionario hecho a los trabajadores en 1997, año del robo de sus prestaciones por parte del puntofijismo a la clase obrera. 

También, al parecer, la política del pleno empleo y/o el subsidio al desempleo, que no son reivindicaciones socialistas propiamente tales, pero si de un profundo contenido de justicia social, no entra en la lista de “relevantes” para ser aprobada por la asamblea nacional; es mas importante darle estabilidad absoluta, al que ya está trabajando, que darle oportunidad o la simple “comidita”, al que aun en V Republica, no tiene ni empleo ni esperanza alguna. 

UBICACIÓN EN CONTEXTO 

La mayoría de nuestros “laboristas” (Según la intelectualidad pequeño burguesa, el termino es “laboralista”, para quitarle el componente político al termino), son de formación del sindicalismo de los años 30-40, en donde se amalgamó marxismo intelectual clásico (Algunos lo llaman “puro”), con el reformismo de la socialdemocracia traidora, que impidió el triunfo del comunismo en el mundo, después de la revolución bolchevique, al apoyar a sus burguesías nacionales e impulsar la primera y segunda guerra mundial, acontecimientos que nos tiene en la actual debacle del capitalismo mundial, y de todas manera la comuna se impondrá; y el otro componente, que formaron a nuestros “sindicalistas” actuales, fue el sindicalismo anti-comunista norte americano, el cual es netamente economicista; se permitía, toda huelga o lucha obrera, mientras tuviese una motivación económica de lo contrario, si se planteaban la lucha por el pode político, era ilegal y sus lideres ejecutados en la silla eléctrica o sometidos a cadena perpetua. Este sindicalismo permisible gringo, acabo con los movimientos obreros comunistas y anarquistas, que llegaron a tener una gran influencia en los Estados Unidos de Norte América; y creó un sindicalismo de derecha y mafioso que por medio de la CIOSL ha sido transmitido a todos los sindicatos amarillos y blancos de nuestra América. 

Este movimiento gringo sindical, aunque ha desarrollado luchas económicas muy importantes, en los últimos 50 años, castró políticamente al proletariado norteamericano y ha hecho que este tenga un pensamiento aburguesado, claro eso no fue gratuito, algún día se sabrá (Muy pronto) la historia de muerte y segregación que implicó el sometimiento y adocenamiento de la clase obrera usamericana, cuando los pueblos del mundo, viviendo ya en comunismo, desclasifiquen los tenebrosos archivos de la CIA y su antecesora. 

Por supuesto, para permisar a un sindicalismo a-político y pro-imperialista, había que crear toda una teoría laboral o sindical, y allí nació (En verdad ya había nacido; se desarrollo mas, es el termino) el derecho laboral o del trabajo y toda una doctrina laboralista que buscaba, y busca, permanecer en el tiempo, las relaciones de producción capitalista, embelleciéndola o mitigándola, y nunca se planteara llegar al feliz puerto del socialismo.   
 

FUNDAMENTOS DEL LABORALISMO PEQUEÑO-BURGUES 

El laboralismo pequeño-burgués, es reformista (No revolucionario) y evolucionista (No dialéctico), busca conservar el sistema capitalista, y solo aspira a sacarle algunas pingues ganancias; para describirlo gráficamente del 100%, los sindicalistas laboralista solo aspiran a sacarle un diezmo (10%) a los avarientos y codiciosos burgueses. 

La lucha del proletariado hoy, para ser revolucionaria de verdad, o mejor dicho para ser anti-neoliberal y anti-imperialista del capitalismo global actual, ya no debe buscar solo beneficios económicos marginales (10%-20%), debe plantearse el poder de la fabrica; desplazar al patrón o adquirir el 50% y mas del total de las ganancias de la fabricas con control de la producción y del negocio de la fabrica (Una especia de cogestión con miras ascendentes a la autogestión); esto, en los países de gobierno capitalistas. 

Pero, en un país como Venezuela, que es un gobierno de democracia popular directa (En transición al socialismo), los trabajadores de las fabricas deben establecer una alianza estratégica con el gobierno revolucionario, no pedigüeña ni de asistencialismo, que es lo que hacen los sindicaleros, algunos “bolivarianos”, y esa alianza estratégica sea con miras a co-gobernar el país; y en la fabrica a tomar la fabrica, con miras a colocarla al servicio de la revolución bolivariana, sus ganancias sean reinvertidas en el beneficio social, y ellos obtengan unas ganancias justas y suficientes, consona con un hombre o mujer socialista, jamás para hacerse ricos o millonarios, como se entienda mejor. Esto implica, que con el gobierno bolivariano revolucionario, los trabajadores deben meterse en política, deben ser políticos y deben preocuparse por la cosa pública o la administración del estado, que lo deben entender como su estado, y no seguir a sindicaleros locheros que hacen como Esau el de la Biblia, que por un plato de lenteja vende la primacía; el proletariado debe dejar la locha, el centavito y meterse a gobernar el país con Chávez, contribuyendo a implantar el socialismo, que es su gobierno, tomando el control de la producción de la fabrica, y ponerla a caminar en función social, por eso Marx llamo a los trabajadores vanguardia del socialismo, porque es la clase que por su sacrificio y desprendimiento liberará al resto de la sociedad, y no solo por su papel en el proceso productivo; pero tenemos una dirigencia obrera con pensamiento pequeño burgués que solo busca su enriquecimiento personal y es degenerada ideológicamente y no sirve para esta lucha socialista, deben ser arrasadas por las bases obreras. 

Una de las principales figuras que debería estar discutiendo la Asamblea Nacional, en la reforma de la ley orgánica del trabajo, como cuestión principal y relevante, deberían ser los mecanismos de los trabajadores para ir obteniendo, no las migajas al patrón, sino el poder de la fabrica, deberían estar partiéndose la cabeza de cómo implantar en la reforma de la LOT, figuras como la co-gestión, que es la mas Light, la de la autogestión, que es la toma del control total de la factoría por los obreros; como hacer para ante las quiebras y/o cesación de pagos o sabotaje político por parte de los patrones, los trabajadores, legalmente, se apropien de la fabrica y la pongan a producir, etc. Esto debería ser lo relevante en una ley orgánica del trabajo de una asamblea de diputados socialista, como introducir articulados socialistas y no reformistas, en una ley del trabajo. Pero prosigamos describiendo al sindicalerismo laboralista burgués y de derecha, que ello nos explica estas dudas.   

El laboralismo sindicalero, por no ser revolucionario y no plantearse nunca derrocar al sistema capitalista e implantar otro sistema más justo, que para nosotros es el comunismo; es estático, y cuando utiliza al marxismo, lo utiliza dogmática y ortodoxamente, sin actualizarse ni actualizarlo, al momento; como no es guerrero, o mejor dicho, no está en plena guerra con el capitalismo, no requiere de una sala situacional o sala de guerra; se queda con los preceptos de Carlos Marx de hace 150 años; entiende la situación de la clase obrera, literalmente, la interpreta contextualmente; y maniquea su reformismo traidor con “marxismo” y concluye: que como la clase obrera es la clase revolucionaria y solo ella es revolucionaria, todo lo que la beneficie a ella es revolucionario y lo que la perjudique no es revolucionario, no es socialista”. El problema estriba, que según ellos, los “laboralistas sindicaleros” de derecha, a la clase obrera solo lo benefician las lochas que ellos pregonan; y la lucha por el socialismo “eso ya paso de moda”, eso es anacrónico, lo relevante es el diezmo, las migajas que tiran los capitalistas por ahí. 

Cunado Carlos Marx, dijo que el proletariado era el sepulturero del capitalismo, era cierto y es cierto en líneas generales; pero real y concretamente, la clase obrera, en si misma, es insuficiente para hacer la revolución hoy; y es insuficiente puesto que el capitalismo que Marx vio en el Londres del siglo XIX, era un capitalismo que iba en ascenso; se pensaba que el mundo se iba a llenar de fabricas y como consecuencia de ello, se llenaría de sus sepultureros,  proletariado o trabajadores; pero ese capitalismo llego a su clímax, cuando, el capitalismo, se convirtió, primero en monopolio y después en imperio y promovió el imperialismo; allí, el capitalismo se vuelve reaccionario, se convierte en una traba para el desarrollo de las fuerzas productivas; ya no le interesa llenar el mundo de fabricas y proletarios, sino lo único que le interesa es preservar el poder y lo hace preferiblemente por medio de las armas por medio de la guerra, de allí viene su armamentismo y guerrerismo desmedido. 

El capitalismo imperialista, que es global, es predominantemente financiero, el dinero se convierte en una mercancía o quizás su principal mercancía; por ejemplo una fabrica de zapatos; en la dinámica del capitalismo liberal, que Marx estudio magistralmente, el señor burgués mientras más zapatos vendía, obtenía más ganancias, ampliaba la fabrica, contrataba mas trabajadores y crecía. En la dinámica imperialista, a la NIKE, por ejemplo, ya ni le interesa crecer ni contratar mas trabajadores; es mas mientras menos trabajadores contrate y los poco que contrate lo hagan en condiciones de semi-esclavitud, eso ni les va ni les viene, el trabajador para ellos forma parte de los costos de producción, solo les interesa mantener la supremacía en el mercado mundial, por ello prefieren, antes que pagarle bien a sus trabajadores y contratar mas, hacer campañas mega-millonarias en publicidad; el objetivo no es la producción, sino la ganancia por la ganancia misma, la cual solo se incrementa con la preservación de la posición del poder de dominio en el mercado mundial, el cual solo se preserva de formas no santas, o mejor dicho de formas mafiosas. 

Pero algo mas importante, en el ejemplo de la NIKE, tampoco les interesa que todo el mundo ande calzado o cargue de sus zapatos, eso tampoco ni les va ni les viene; lo importante es preservar la estructura de costos-precios, obtener las ganancias mas fabulosas con la menor inversión posible; por ello mantienen un costo alto de sus “pisos”, que la gente de abajo se maten por ponerse sus zapatos, pero ellos ni van a bajar el precio ni van a contratar mas obreros; allí es donde el capitalismo se convierte en reaccionario, retrogrado, en traba para el desarrollo de las fuerzas productivas; allí es cuando el comunismo se convierte en una necesidad histórica, que seria el único sistema capaz de dotar de calzados a casi siete mil millones de seres humanos que tiene hoy el plano tierra. 

Un sistema así, como el del ejemplo del sector calzado, que es valido para todos los renglones de la producción; el capitalismo global neoliberal actual, no es un sistema que se caracteriza por tener muchos trabajadores, un sistema así lo que crea es un gran ejercito de desempleados de cesantes; por eso a la globalización neoliberal la llaman la sociedad 20-80, esto significa que solo el 20% está en la producción activa, el restante 80% (La inmensa mayoría del planeta), esta cesante o esta sub-empleada; esta situación vuelve al mundo mas salvaje, menos vivible, aumenta el desempleo, aumenta la criminalidad, disminuye la solidaridad, disminuye la esperanza y el planeta se vuelve mas violento, ese el mundo del capitalismo actual, ese es el mundo que hay que destruir, que hay que acabar, por la comuna. 

Este es el mundo que nuestros sindicaleros laboralistas no entienden, ni quieren entender, prefieren seguir apegados a su “marxismo puro” y a su sindicalismo Stalinista de los años 30, en donde lo revolucionario era luchar por las mejoras económicas de la clase obrera; pero ese interpretar no es ni por ser inocentes o brutos que no entienden estas cosas tan sencillas, estamos en presencia de un prevaricador, de un traidor consumado retrogrado, estamos en presencia de un enemigo del proletariado y del socialismo, eso es lo que es el “sindicalero laboralista”. Que por cierto ha metido mucho sus manos en esta “reforma” de la LOT, en la Asamblea Nacional. 

COMO SE COMBATE EL CAPITALISMO NEOLIBERAL DE LA VENEZUELA DE HOY 

Venezuela, es un país de la periferia del capitalismo, en otras palabras un país de capitalismo dependiente; por lo tanto su revolución hacia la comuna tiene dos componentes, un componente nacionalista o de liberación nacional y el otro anti-capitalista o socialista. Dentro del componente nacionalista, esta en romper las dependencias del sistema imperial, impulsando una economía autóctona y autónoma, cuya primera medida seria la soberanía alimentaría y la industrialización del país; esto en lo político va acompañado de mas democracia y el ejercicio de la soberanía popular, los referéndum y la participación política, en las tomas de decisiones de políticas publicas porque con un gobierno de liberación nacional, las decisiones ya no se toman en Washington ni en New York sino que la tomamos los venezolanos.  

En lo social o en la parte socialista o anti-capitalista, estaría el desmantelar el sistema capitalista, partiendo de las fabricas de los centros de trabajo de las fincas y por supuesto desde las escuelas, los liceos, las universidades, que deben actuar en concomitancia, la escuela con la producción, lo académico con lo productivo; esto se come, mas o menos así: Las fabricas deben dejar de ser estructuras verticales, como lo son dentro del capitalismo, ya que allí todavía existe el sistema de castas, en donde existe un sector privilegiado de intelectuales y un sector de obreros manuales; y horizontalizarlas, es decir igualarlas, pero esa igualación no es mecánica ni automática, es un proceso, en donde el primer paso es la democratización del saber; esa horizontalización, es con el fin de que la dirección la tomen los trabajadores, eso implica la toma de las fabricas, cuyo método menos traumático es la expropiación con justa indemnización. 

Estas tomas de fábricas, para convertirlas en unidades de producción socialista, no deben ser para crear a un grupo de privilegiados sabihondos que serian los únicos con capacidad de poner en funcionabilidad a esa fabrica, porque ese dominio tecnológico y del saber es una de las causas del dominio capitalistas, esas unidades de producción socialistas deben estar en estrecha relación con las escuelas, con los liceos y deben formar parte de las universidades, los alumnos deben hacer pasantias allí y de allí deben salir aprendices que laboren medio tiempo, con el fin de que haya una continuidad en el conocimiento y una continuidad y tradición en la producción y el manejo de esa fabrica o finca. 

También se come la socialización o comunización de la sociedad, que es el elemento anti-capitalista, incorporando a toda la sociedad, o por lo menos la mano de obra activa de Venezuela a la producción, que incluya un salario mínimo o de subsistencia digna; esta incorporación masiva de la gran masa de desempleados que dejo el capitalismo salvaje, debe ser por un intermedio de un plan nacional que incluya labor de mantenimiento a la infraestructura del país, o construcción ampliada de esta; un plan de escolarización nacional, en donde la educación, esté intrínsicamente ligada a la producción y allí se incluya educación y trabajo. 

Este plan de empleo nacional, debe incluir, mientras se estabiliza la producción nacional y cada ciudadano tenga un empleo estable; un subsidio al desempleo, en donde se incluya pago en especies (Ticket o bonos de alimentación para ser cobrados en CASA o MERCAL o PDVAL, que incluya alimentos básicos y algunos productos como línea blanca, libros, etc.) y que estas personas sean dotados de vivienda y gocen de la seguridad social. Este salario producto del plan de empleo, que es para igualar, socializar a la sociedad, mientras se llega al socialismo, a la producción plena nacional, que debe tener una denominación que pudiera ser “Salario Social” o “Salario de Emergencia”, debería estar excluido de las condiciones del salario legal, e igualmente esa relación laboral (Que es con el estado y el estado es el pueblo mismo), debería estar exenta de la regulación de ley del trabajo, puesto que son erogaciones producto de la devastación que dejo el capitalismo salvaje y es un plan de emergencia para una sociedad enferma que requiere cura, y esa cura se llama igualación de justicia, socialización. 

Por otro lado, y esto es una especificidad de Venezuela, para ningún otro país del mundo funciona o es valido lo que voy a decir a continuación; dado que en nuestro país había petróleo, se creo un estado rico, cuya riqueza era acaparada por una minoría y al gran pueblo le caían meras migajas; entre las migajas (Las que eran bastante miserables), una de ellas era darle empleo al pueblo, por intermedio de un carnet político de los partidos de la derecha, en la administración publica, que eran trabajos improductivos y burocráticos, pero muy cómodos, eran especies de becas o casi becas. Esto hizo que el principal empleador del país sea el mismo estado, principal empleador tanto en cantidad como en inversión (Es el ente que mas pone dinero en la calle, a través del pago de salario a trabajadores). 

Pero desgraciadamente, el gobierno bolivariano, este parasitismo o clientelismo estatal, no lo acabó, sino por el contrario sus sindicaleros laboralistas endógenos, y a lo mejor las circunstancias de los golpes, ha multiplicado esta situación, pero con todo y eso que el estado ha aumentado su nomina, esta no llega al 10% de la población total; pero los sindicaleros endogenos, chantajeando con la política del sindicalismo stalinista de los años 30, el cual liga, incorrectamente, socialismo con trabajadores, y a pesar de ser trabajadores al servicio del estado, que no son los clásicos capitalistas, chantajean, repito, al gobierno bolivariano y socialista con que tiene “doble discurso” porque dice que es socialista y no paga bien a los trabajadores, olvidándose, estos vivianes vagabundos, que el dinero del estado es para el 100% de la población y sobretodo para los mas pobres para los mas vulnerables de la sociedad y no solo para el 10% de los burócratas que trabajan para el estado. Por eso se debe desregularizar o hacer una excepción con la ley del trabajo, con respecto al estado, empleados y trabajadores de la administración pública deben estar exentos de la ley orgánica del trabajo; para que este pueda hacer verdadera justicia social, creando un plan de empleo nacional y para subsidiar al desempleo y al sub-empleo, para ir acabando de verdad con el capitalismo salvaje e ir creando las condiciones para la comuna. 

PLAN DE PLENO EMPLEO NACIONAL, SUBSIDIO AL DESEMPLEO Y EXCEPTUAR AL ESTADO DE LA LEY DEL TRABAJO. 

El estado no es un capitalista clásico, es patrón por una figura-ficción del derecho del trabajo capitalista, pero la relación de trabajo dentro del estado esta regida por el principio de servicio publico, el trabajador, por mas obrero que sea, por ejemplo el que hace mantenimiento de jardinería a una plaza publica o el que trabaja en acueductos pegando tubos bajo la tierra, trabaja en función del principio del servicio publico; por lo tanto, allí no existe la clásica plusvalía, allí no hay un patrón que se esta enriqueciendo a costa del trabajo ajeno; por lo tanto a la relación de trabajo con la administración publica no se debe pechar con  exigirle el cumplimiento de la ley orgánica del trabajo que tiene como fin ponerle coto a la voracidad de patronos, verdaderamente capitalistas, cuyas plusvalías son altísimas y hasta abusadoras y groseras; y el estado no solo tiene que ver con sus trabajadores directos, sino con el resto del pueblo y en especifico con los mas pobres con las taras de miserias que dejó el capitalismo salvaje. 

El estado puede pagar, como forma adicional a un mínimo, en especie, en vivienda o en otros bienes como alimentos y productos y otros elementos como vehículos, viviendas, vacaciones, cupos en universidades o liceos, becas, ropas, calzados, etc.  

El trabajo, o la relación de trabajo, que es lo que regula una ley orgánica del trabajo, debe formar parte, en nuestro caso, de una transición hacia el socialismo; y esa transición hacia el socialismo debe estar sustentada en dos elementos fundamentales, por un lado la soberanía alimentaría; y por el otro la industrialización del país, lo que entendemos por desarrollo endógeno o desarrollo aguas abajo del petróleo, el acero, el aluminio, la agro-industria, etc. Y esto se implementa por intermedio de un plan nacional de empleos que conlleve a la producción y al empleo pleno; y el órgano rector de estos planes, no es otro sino el estado venezolano que es bolivariano revolucionario y socialista. 

Por ello, lo acertado y conveniente para el país, no para una burocracia sindical o para un sector minoritario del país, que la ley orgánica del trabajo, en su reforma exceptué al estado de su cumplimiento, asimismo, el plan de empleo nacional así como el subsidio al desempleo debe estar exceptuado de la regulación salarial; por otro lado, a la empresa privada se le debe regresar al sistema de prestaciones sociales anterior, el que le robaron a la clase obrera el puntofijismo. 

No se debe aprobar la estabilidad absoluta, porque el estado socialista no dejara sin empleo y sin un subsidio de subsistencia a ningún ciudadano o ciudadana de la Republica, por lo tanto es bueno que exista la movilidad laboral, sobretodo a nivel del estado, a menos que se apruebe la estabilidad absoluta solamente para el sector privado; a quien también se le debe hacer diferencia entre la gran empresa, sobretodo la transnacional, y la pequeña empresa, la que debe gozar de protección estatal. 

EL SENTIDO DE LA PROGRESIVIDAD ES SOCIAL Y NO INDIVIDUAL 

Se que surgirán muchos “Abogados Laboralistas”, aparte de los sindicaleros laboralistas y endógenos que inmediatamente dirán que no se puede exceptuar al estado de la ley orgánica del trabajo porque desmejora a los trabajadores de la administración publica de su condición anterior; invocan el principio de la progresividad. Yo le diría a esos “sindicaleros laboralistas”; que es mas progresista o progresivo, lo individual o lo colectivo; por supuesto que es mas progresivo y progresista lo colectivo, asimismo es de mas avanzada social y humana lo socialista a lo capitalista; entonces si un estado que tiene que ver con el 100% de la sociedad y los empleados de la administración publica, no llegan al 10% de la población global, cuando el estado, que administra los dineros que son del pueblo, decide disminuir gastos y decide crear un plan de empleo nacional y asumir el pago al desempleo, esto es mas progresivo y mas de avanzada que las ganancias individuales de cada trabajador, esa labor es asunto de emergencia y sobretodo de necesidad nacional, necesidad esta que es de rango constitucional y de obligatorio cumplimiento para el estado, es una de sus funciones principalísima. 

Claro esta, hay que hacer un corte, con el fin de cancelarles las prestaciones sociales a todos los trabajadores de la administración pública, hasta el día que se apruebe la reforma a la ley del trabajo, y de allí en adelante comienza otra cuenta; y no es que se les va a reducir el salario sino que se incorporaran aprendices de liceos y pasantes de las universidades, quienes deben formar parte de la nomina de las fabricas y centros de trabajo, dentro de un plan estratégico nacional que pasaran a nomina supernumerarias una cantidad determinada de estos estudiantes, porque la educación estará intrínsicamente ligada al trabajo pero de verdad. Y esto es por dos razones, la una que el estado no es un capitalista explotador clásico; y dos, para evitar la existencia de mafias y macoyas, que en los organismos de la administración publica obstruyen y sabotean la prestación de un servicio publico de calidad a el verdadero patrón de la administración publica, el pueblo. 

Por ello no es antiprogresivo exceptuar al estado de la regulación de la ley orgánica del trabajo, por el contrario ello contribuye a la mejor prestación de un servicio publico al ciudadano y ciudadana, verdadero patrón estatal, no es inconstitucional y puede y debe hacerse, lo que sucede es que hay mucho vivo aprovechador disfrazado de rojo rojito, por allí. 
 


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Francisco Sierra Corrales


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