Ramos Allup dice que para elecciones regionales AD no se va a “sacrificar” otra vez

Henry Ramos Allup

Henry Ramos Allup

Credito: Archivo

A través de un canal privado, el secretario general nacional de Acción Democrática (AD), Henry Ramos Allup, reiteró su análisis postelectoral ofrecido a comienzos de semana en una entrevista radial que pocos reseñaron, quizá por la franqueza de sus aseveraciones.

Primero, insistió en llamar a la tarjeta de la MUD "cenicienta", porque ésta "fue la que menos recursos dispuso, frente a otras de partidos que hicieron un gasto no directamente proporcional al número de votos que obtuvieron".

Luego añadió que, pese a la poca propaganda que tuvo, la MUD aportó 14,68% de los votos totales a favor del candidato Henrique Capriles, mientras que Primero Justicia (PJ) sumó 12,31% y no se erigió como la fuerza más importante de la oposición. El resto dio casi 60%. "El mensaje está clarísimo: nadie puede solo, cada candidato necesita aliados, que los independientes arrimen sus esfuerzos y su voto".

Recordó que la idea de esta propuesta (la tarjeta de la MUD), que surgió en julio del año pasado, incluso antes de las primarias sin saber quién iba a ganar, "era transmitir, no una mera sensación, sino la disposición abierta y clara de que todos estábamos unidos, pero bueno, ya eso pasó".

De esta manera, el dirigente adeco no quiso “explicar” que la tarjeta única o de la Unidad,  fue una estrategia electoral de Capriles y Primero Justicia, para esconder los símbolos de AD y COPEI, los dos partidos tradicionales de la derecha durante la Cuarta República, y obtener los votos sin “retratarse” con ellos, por lo cual los electores votaron, sin saberlo, por estos dos partidos.

No obstante esto, Allup lo sugirió, al advertir que AD sí saldrá CON SU PROPIA TARJETA en las elecciones

"Ahora hay un problema, que los partidos que momentáneamente sacrificamos nuestras tarjetas en aras de este propósito unitario, no podemos estar dos elecciones consecutivas sin presentar nuestra propia tarjeta, porque perdemos la inscripción en el CNE y tendríamos que recoger firmas para volvernos a inscribir. Así que la gente no se alarme cuando vea las tarjetas de todos los partidos", adelantó.

Aunque agregó que podrán hacerse “alianzas perfectas”, para que independientemente de la tarjeta que elija el elector, el candidato sea el mismo. De esta manera, Allup advirtió a PJ que para las regionales no se sacrificará como lo hizo en las presidenciales.

Después ratificó que "lo que más me preocupa son estas especies de bálsamos o analgésicos numerológicos que algunos empiezan a sacar. Crecimos, sí, pero en los siete estados donde los gobernadores son afectos a la oposición perdimos, a excepción del estado Táchira. Eso es una señal, hay que revisarlo. Respecto a las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre, en las presidenciales bajamos de 53% a 44%. Hay que examinar los números con mucha frialdad. No podemos decir que porque aumentamos (…) en los estados capitales para la oposición perdimos".

Reconociendo mentiras y encuestas

"¿Que por qué le decíamos a la gente que íbamos a ganar? ¿Quién hace una campaña electoral diciendo "vamos a perder"? Teníamos que decir que íbamos a ganar". Pero reconoció que "particularmente, en mi caso, que tuve acceso a todas las encuestas, no me sorprendieron los resultados, todas tenían rangos de ventaja a favor de Chávez entre los 8 y 18 puntos. La única que tuvo un tronco de pelón fue Consultores 21, que dijo que ganaríamos por 4 puntos y resulta que perdimos por 11, por 15 (…) Allá ellos con su explicación. Otras tuvieron precisiones milimétricas, las encuestas venían diciéndonos todas lo que iba a ocurrir", aseguró.

"Hacer inventario de qué faltó es relativamente fácil, lo importante es acertar antes que se produzcan los resultados", añadió. No obstante, Ramos Allup consideró que uno de los principales errores del candidato fue no mencionar a Chávez, "porque se trataba de una campaña polarizada en la que ninguno de los contendores podía ignorar al otro".

Según la entrevistadora,  44% de la oposición es la mitad del país y 55% que votó por Chávez es "masoquista", porque votaron por la inseguridad. A semejante afirmación, el dirigente adeco contestó es que "no existe 55% de gente masoquista, que votó para lo que lo mataran. Es porque esa gente quizá vio en Chávez un mensaje que conectó más con su propia situación o de rechazo hacia lo que representamos los demás o también gente que se siente incluida y atendida por el gobierno. Son obviedades que no se puede negar, porque si no se hubiesen producido esos resultados".

"El discurso opositor en general se ha quedado muy en el medio, eso lo ves en las propias marchas. A ojos vistas ves que, fisionómicamente, concurre la clase media a nuestras marchas, mientras que en los eventos de Chávez notas a ojos vista presencia inmensamente mayoritaria de gente que está de la clase media hacia abajo, que está en los estratos socioeconómicos D y E. Eso es así desde hace rato, tenemos que estructurar un discurso que conecte con la gente de más abajo".

A la pregunta de si hubo fraude o no, Ramos Allup opinó que "porcentualemente, los sectores populares votaron más y tienen mayor población electoral que las urbanizaciones. Tenemos que estudiar con mucho detenimiento. ¿No será más bien que nos está faltando conexión con los sectores populares, que nuestro mensaje ha sido menos eficiente que el de Chávez, que nuestro programa no fue asimilado, que si repetimos el discurso de las misiones estamos diciendo lo mismo que Chávez y entonces le van a creer a Chávez más que a nosotros? Hay que analizar todos estos factores con mucha serenidad y frialdad", respondió a su interlocutora.


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La fuente original de este documento es:
La Iguana TV (http://www.laiguana.tv)



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