Aunque sea un poco redundar sobre lo obvio, uno lee prensa
nacional y extranjera, tanto impresa como en Internet, y es lamentable
pero cierto: no está de más. No está de más recordar la aplastante
victoria de Hugo Chávez el pasado 3 de Diciembre. Como a muchos les
cuesta digerirla, he decidido compararla con otras victorias
significativas a nivel mundial, ya sea por su carácter aplastante, su
importancia estratégica, o su legalidad reconocida. Elegí resultados de
países democráticos cuyos procesos electorales fueron y son reconocidos
internacionalmente, al igual que los de Venezuela. De cada uno de
ellos, me fijé en el porcentaje que obtuvo el ganador respecto al
número de votos emitidos (sin contabilizar la abstención) y en el
porcentaje que obtuvo el ganador respecto al total de personas
habilitadas para votar. Además de los resultados venezolanos del pasado
diciembre, he resaltado los siguientes:
AZNAR 2000 (ESPAÑA).
Año en que el líder conservador español obtuvo su victoria más amplia.
Mayoría absoluta en el parlamento y repetición hasta el paroxismo de
los "más de diez millones de españoles" que votaron por ellos. Una
victoria incontestable que dejó al principal rival político, el PSOE,
sumido en una profunda crisis.
BLAIR 1997 (GRAN BRETAÑA). Como la calificó la prensa británica, una victoria
landslide
(avasallante, aplastante). Similar al mejor resultado obtenido por la
Dama de Hierro: Margaret Thatcher. Desde entonces Blair y los
laboristas conservan el poder pero la diferencia con conservadores se
ha ido estrechando más y más.
BUSH 2004 (USAMÉRICA).
La victoria 'menos dudosa' del texano. Ajustadita, pero nadie a nivel
oficial en el 'primer mundo' dudó de su legitimidad, al menos
comparándola con la más que 'sospechosa' del 2000.
REAGAN 1984 (USAMÉRICA).
Un hito de los conservadores (republicanos) en USAmérica. Ronald Reagan
ganó en todos los estados del país menos uno (en el que perdió por unos
ridículos 3.700 votos). Si usted ve por el norte a una persona con una
franela que diga en la espalda "Reagan" con el número 84, a modo de
vestimenta de fútbol americano, hace referencia al arrollador éxito que
el ex-actor, junto a su fiel escudero George Bush Sr., tuvieron ese año.
URIBE 2006
(COLOMBIA). El
paisa
mimado por Europa y USAmérica. Ni modo que va a ocupar un titular
internacional aunque su gobierno esté inmerso en un escándalo
parapolítico que habría sido motivo de mil editoriales de producirse en
Venezuela. Su victoria en mayo del 2006 fue señalada como ejemplar y
aplastante (62,3% de los votos) a pesar de la abstención (55%, ni más
ni menos).
ZAPATERO 2004 (ESPAÑA).
Aunque fuera espoleada por una reacción social (la que produjeron los
atentados en los trenes de Madrid unos días antes de la elección) que
más que apoyo a su candidatura reflejaba rechazo a la del protegido de
Aznar, Mariano Rajoy, y al partido de ambos, se trata de una victoria
amplia e incontestable, respetada a nivel internacional.
Ahora comparémoslas todas, junto con la de la última -
por ahora-
victoria bolivariana en Venezuela, en forma de cuadro y gráficas:
| ELECCIONES | % SOBRE VOTOS EMITIDOS | % SOBRE EL ELECTORADO |
| AZNAR 2000 | 44,5 | 31,3 |
| BLAIR 1997 | 43,2 | 30,1 |
| BUSH 2004 | 50,7 | 37,0 |
| CHÁVEZ 2006 | 62,9 | 46,3 |
| REAGAN 1984 | 58,8 | 43,9 |
| URIBE 2006 | 62,2 | 27,5 |
| ZAPATERO 2004 | 42,6 | 33,5 |


Chávez
obtiene los mejores resultados en términos absolutos y relativos: tanto
teniendo en cuenta abstención, como no teniéndola. Las victorias
"aplastantes", "indudables", "incontestables" que presento, en su
mayoría quedan en tímidas y ajustadas cuando se comparan a los
resultados del 3 de Diciembre. No he encontrado entre las aceptadas
internacionalmente (dejo de lado votaciones manipuladas e insultantes
tipo Corea del Norte, el Irak de Saddam... y el de ahora también, etc.)
ninguna que lo supere; aunque puedo dejar alguna olvidada, será por
descuido y no por omisión intencionada.
Siendo
reconocida internacionalmente por observadores de intachable
trayectoria, siendo respetada en apariencia, ¿por qué a algunos
políticos y medios nacionales y del mundo les cuesta tanto procesar y
digerir la decisión soberana del pueblo de Venezuela? ¿Por qué tanto
editorial dudando de la legitimidad del gobierno bolivariano? ¿Por qué
tanta reserva, por qué tanta atención malintencionada centrada en este
país? ¿Por qué tanto recelo cuando el resultado es mucho más amplio, e
igualmente reconocido, que otros de los que no dudan ni temen? ¿Será
por los diferentes puntos de vista, normales en democracia? ¿Será por
los desencuentros en materia económica y política? ¿Será por los
intereses y privilegios que temen perder?
¿O será simplemente envidia...?