Debería ser regla en el ejercicio del sentido común que la
credibilidad del mensaje descanse en la solidez de la matriz que lo promociona:
Fuentes creíbles y respetables. O, todo lo contrario, desconfianza en el contenido del mensaje al tener como origen
fuentes desvergonzadas.
Así pasa con el caso del maletín de Antonini, con las cortes
o tribunales de los EEUU, con la ¨normalidad democrática¨ de La Florida,
extremo sur de los Estados Unidos. Y para complementar, con las computadoras
del comandante de las FARC Raúl Reyes.
¿Cómo impartir justicia o pretender credibilidad cuando al mismo tiempo
mantienen secuestrado a los cinco héroes cubanos y libres a
criminales como Luis Posada Carriles, Orlando Bosch y demás alimañas
terroristas, narcotraficantes y mercenarios? ¿Cómo pretender dar muestra de
imparcialidad o transparencia cuando se inventan pruebas para atacar países o
se echa mano al narcotráfico para sancionar países y se sigue siendo el más
alto consumidor de drogas en el mundo?
Ignoramos cuales hayan sido los pasos de Wilson, de sus cómplices o aliados.
Pero intuimos con veracidad indiscutible, que el mentado juicio, los actores
del mismo y las supuestas pruebas se presentan en un escenario sin credibilidad
alguna; un prostíbulo, nido de indecencia desde donde algunos individuos
pretenden prologar un nuevo código de moral y buenas costumbres; son los
albañales del Imperio del mal, de las corruptelas del narcotráfico mayamero,
desde donde se pretende evaluar y juzgar el esfuerzo bolivariano.
Es desde tal contexto que el testimonio de Antonini Wilson se nos parece tanto
a los documentos “encontrados” en las computadoras de Reyes, parecen hermanas
gemelas, hija predilecta la una; del
capo mayor del narcotráfico colombiano, Uribe y la otra, el maletín, de las
andanzas del Imperio Yanqui. La evidencia es inocultable, una vez más el
enfermo imperio yanqui quiere dar al traste con los esfuerzos de liberación que
se desarrollan en Nuestramérica desde el destacado protagonismo del pueblo venezolano.
La humanidad toda debería menospreciar las tales declaraciones
de Wilson; rechazar cualquier gesto, opinión o veredicto del imperio ¿Quién les
cree a ellos? ¿Quién a esa banda de delincuentes, drogadictos y enfermos que
dirigen desde Washington las andanzas del imperio?
Rechacemos por inmorales las nuevas aventuras imperiales;
que se sepa en el mundo entero que ellos, los Yanquis, están inhabilitado para
aplicar justicia en cualquier lugar del mundo y menos aún en nuestra Patria.
¿Por qué nosotros debemos darles beligerancia a los promotores
de ese juicio, a sujetos destruidos por el consumo de drogas en las periferias
de la Florida? A los mismos que
pontifican a Súmate y Goicochea. A esos que mantienen a la loca de Patricia
Poleo o alaban al Matacura del 33. Con qué moral, los mismos que mantienen secuestrados
a los cinco héroes cubanos; esos que aúpan las agresiones contra el pueblo
iraquí y que hace algunos años aprobaron las agresiones terroristas en contra
de Nuestramérica, decimos, con qué ética nos piden cuenta. Es nuestra
sugerencia que ante el caso Antonini el PSUV y el Ejecutivo Nacional responda
con magnas movilizaciones; debates, foros y Seminarios sobre la inmoralidad del
Imperio.
Con el juicio de Antonini, las declaraciones de la DEA y las
inmundicias del Imperio Yanqui se evidencia el proceso de desintegración de
éste.
¡Los cinco héroes son
inocentes!
¡Antonini y sus
secuaces son parte de la jugada imperial!
¡Patria, Socialismo o
muerte, Venceremos!
¡Solo el pueblo salva
al pueblo!
Frente Antifascista
de Venezuela!