Entiendo que esta Cumbre de Altos Funcionarios de los Países
Suramericanos, con una agenda de
reuniones de los Ministros de Energía, de Relaciones Exteriores y de los
Presidentes asistentes a este evento, viene precedida y aprobada por otra reunión de Jefes de Estados y Gobiernos
realizada en Río de Janeiro en enero del 2007, con agenda previa, donde no está
incluido el tema de la Paz,
gracias a que no se cumplieron las premoniciones de la agencia estatal de
información Rusa (NAVOSTI) sobre una intervención en Irán, posterior a la Resolución
del Consejo de Seguridad de la ONU,
a finales de marzo, que impuso sanciones al gobierno iraní.
Aunque lo anterior pareciera ser un hecho desconectado de la agenda de la Cumbre, no es menos cierto
que todas las intervenciones militares después del 11 de septiembre, por parte
del gobierno de Estados Unidos y sus más cercanos aliados, han tenido que ver
con el problema energético a nivel mundial. El solo imaginarse la aguda tensión que ocasiona la presencia
desmesurada, nunca antes vista y que encabezan las fuerzas militares de Estados
Unidos en el Golfo Pérsico, constituye un hecho de alta preocupación que no
puede ser soslayado en esta Cumbre. Seguramente no será un punto central, pero
sería inadmisible y reprochable que en las discusiones no se haga referencia al tema.
Lo que hoy le pasa a Irán (y no le
pasa a Israel que en boca de su Primer Ministro reconoció o delató, no el
enriquecimiento de uranio, sino la posesión de armas nucleares), no es el
problema de un gobierno o pueblo acosado. Ustedes, asistentes a esta cumbre, saben muy bien que se trata de un
plan estratégico y organizado por los que actúan como dueños del mundo debido al problema central que hoy afecta a la Humanidad y que en las
próximas décadas se expresará fatalmente por la escasez de recursos vitales que
tienen que ver con agua, energía y biodiversidad.
Saben ustedes que por primera vez en la historia de los ejercicios de
guerra que realiza la OTAN
en el Mar Caribe, entre el 30 de marzo y el 3 de abril, hizo presencia en
Curazao el Grupo Marítimo Uno (SNMG-1), con una fuerza naval multinacional desproporcionada
con relación a ejercicios anteriores y que no es una estupidez suponer que la
intencionalidad buscaba sabotear o intimidar la asistencia a esta Cumbre
Energética.
Lo anterior tiene su razón de ser, porque no habrá planes con
intenciones humanitarias que salgan de esta Cumbre que no tropiece con el muro
imperialista del gran capital mundial que hoy expresa su poder en esa fuerza aliada que hace presencia directa
e indirecta en las aguas del Golfo Pérsico y muy cercano a ustedes, en el Mar
Caribe.
No creo, y con todo respeto, que un Presidente como Lula, el más
experimentado de todos los asistentes a esa Cumbre en las luchas donde se
expresa la contradicción capital vs. trabajo, sea un ingenuo con relación a las
implicaciones que se derivan de los acuerdos de esta parte de los países del
Sur, más aún por el carácter y sentido de este evento. Esto lo digo con un propósito deliberado,
porque en el mundo de hoy no tiene sentido asumir la Presidencia de un país
sino se fusiona la lucha nacional a favor de la lucha internacional por la
defensa de la Humanidad
y el Planeta… esto nunca lo entenderán los que de manera inconciente asuman esta Cumbre o cualquier foro internacional como un negocio.
Dos preguntas:
¿Acaso la
lucha por la Paz Mundial,
la movilización de todos los pueblos del mundo con sus Presidentes y Jefes
de Estado en primera fila, podría ser el preámbulo de eso que han
denominado la demolición de este injusto Orden Internacional?
¿Tiene
sentido que recursos naturales para la vida, hoy utilizados para la
muerte, sigan siendo parte del usufructo de una minoría y fuente de
acumulación del gran capital mundial?
Dos propuestas:
Que esta
Cumbre Energética estudie la posibilidad de una Cumbre Mundial por la PAZ en Brasil (para
muchos la Patria
es América) que apunte a desactivar el escenario de guerra en el Golfo
Pérsico y que asuma como propia las luchas por la paz en los distintos
países del mundo, en especial, Iraq.
Que esta
Cumbre Energética estudie la posibilidad de un Seminario Mundial, por
ahora no vinculante, de intelectuales y militantes anticapitalistas y
ecologistas con la firme orientación de presentar propuestas dirigidas a
sacar de la lógica del capital lo que hoy constituye la razón
intervencionista del imperialismo global: el agua, el gas y el petróleo;
sin transnacionales, entre sus pueblos y gobiernos legítimos, hacia un
intercambio justo y solidario.
juanafonso2002@yahoo.es