¿El águila y el perro destrozarán el hígado de Julian Assange?

Todos los que, en algún momento, nos aficionamos a la lectura de la literatura y la mitología griegas, recordamos lo fascinante que resulta leer o escuchar sobre el Mito de Prometeo Encadenado, (el de pensamiento preventivo, avanzado) ese dios Titán que siente gran cariño y aprecio por los hombres y, además, no siente ningún miedo de los dioses. Su audacia es enorme y tiene el coraje de retar a Zeus, por ser mucho más listo que él.

Asegura Esquilo que fue Prometeo quien robó el fuego a los dioses y lo entregó a los hombres. También les dio su mejor consejo, _que lo aprendió de su madre la diosa Temis_; alguna vez Prometeo trató de enseñárselo a los dioses, pero estos no quisieron escucharlo, y más bien, lo trataron con excesiva displicencia.

Les dijo que la victoria no se consigue por la fuerza sino con la astucia; así que Zeus, no sólo lo despreciaba por esto, sino que decidió castigarlo severamente: Por medio del Poder y la Fuerza lo mandó a encadenar a unas rocas gigantes, bajo un árbol, siempre de pie, _en las soledades del monte Cáucaso_, con las esposas que forjó Hefestos, luego envió con el dios Hermes, a su águila y a un perro, para que le destrozaran el hígado.

Prometeo es inmune a la muerte por esa razón no le teme a nada y espera de los dioses cualquier traición… es orgulloso y no pide ni da tregua a sus adversarios, porque siente que no es un servil.

Para redondear su venganza, Zeus le ordenó la construcción de una mujer de arcilla hermosísima, a su hijo Hefestos, y la mandó para que les entregara a los hombres un ánfora (una caja) en la que vertió todos los males revueltos con los bienes, sólo para verlos sufrir.

Su nombre: Pandora. La envió a casa de su hermano Epimeteo, quien según la leyenda, no era tan listo (muy lento en el instante de pensar), pues olvidó la recomendación que le hiciera su hermano Prometeo, cuando le advirtió que no fuera a recibir _ningún regalo enviado por Zeus a los hombres_, porque esa sería su ruina.

El resto de la historia, contada por Hesíodo y Esquilo, la conocemos todos: Pandora abrió la caja… y todos los grandes males que azotan a la humanidad salieron en tropel. Ella sorprendida y nerviosa, trató de cerrarla o taparla, y cuando por fin logró hacerlo, la esperanza era lo único que quedaba en su interior.

La metáfora es perfecta. Si observamos el perfil ideológico de este joven australiano, Julián Paul Assange , el hijo de la Señora Christine, podemos decir que se trata de Prometeo, quien ha regresado. El gobierno de los Estados Unidos y los imperios aliados, serían Zeus y sus dioses. Entre todos, con el Poder y la Fuerza, quieren ponerlo bajo cadena perpetua en el sótano de una Prisión para así mostrar que tienen, como el dios olímpico, un poder sin límites.

El interés inicial es castigarlo por su osadía de obtener información del Pentágono y ponerla al servicio de la humanidad. Como, Zeus, son insensibles y desean hacerle pagar, bien caro, el atrevimiento; habrá, sin duda, quienes estén pidiendo ya, la pena de muerte para él.

Julián Assange acaba de cumplir 41 años y es un hombre Titán de las comunicaciones. Escribió varios libros y ya le han otorgado premios y nominaciones por la calidad de su trabajo periodístico. El año pasado fue mencionado entre los candidatos al Premio Nobel de la Paz.

La infancia y la juventud de este hombre transcurrieron compartiendo vida con las profesoras, los maestros y sus compañeritos de 37 escuelas y seis universidades (experiencia extraordinaria para un estudiante). Sus padres, artistas de teatro, lo llevaron por todo el país y fue creciendo,_ como Prometeo_, con amor a la libertad y con especial afecto por la humanidad.

Julián Assange no está sólo. Cuenta con el respaldo de su equipo de trabajo en su empresa de servicios informáticos, WikiLeaks. El Ex presidente del Brasil Inázio Lula da Silva se pronunció en su favor; el Premio Nobel de Medicina John Sulston y el documentalista Michael Moore participan activamente en su defensa… y sobre todo, está todo el poder y la energía de la señora Christine Assange, su querida mamá quien viene a ser la misma Temis, la buena consejera de la Justicia.

Julián cuenta con la defensa legal del Juez Baltasar Garzón; y el gobierno del Ecuador, en cabeza del Presidente Rafael Correa, estudia la posibilidad de brindarle el merecido asilo político. Julián ha logrado despertar la admiración y el apoyo de los Defensores de Derechos Humanos en toda América Latina.

El mito de Prometeo enseña que_ si Julián Assange quiere sobrevivir, aportándole a la humanidad sus investigaciones_, deberá prepararse, muy bien, en la lucha por contrarrestar la férrea voluntad de quienes esperan encadenarlo.

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Francisco Amin Mosquera Bonilla


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