Euro zona, españoles e italianos cero, Rajoy, Monti y FMI, todos

          España le llenó la red de goles a los italianos. Cuatro a cero es un resultado más que abrumador, apabullante y hasta desdice mucho de una selección con el historial de los perdedores.

            De nada le valió a los de la península que a uno de niño frente al mapamundi nos sugería una bota, tener otra vez esa tarde de domingo, en lo que los “especialistas” llaman la última línea de ataque a Mario Balotelli, un ghanés de origen, nacido en Sicilia, de rasgos afro descendientes pero de nombre y apellido ítalos, quien como cosa curiosa, dos días antes demolió las aspiraciones campeoniles de los germanos, con dos goles de encanto. Pese a que el ghanés puso la fiereza y armonía en sus movimientos cual pantera, este domingo de final, la línea italiana de atrás no pudo colocar los balones que él suele mandar a los guarales.

            En el estadio donde se escenificó el juego final, los españoles celebraban ruidosamente, ataviados de manera diversa y hasta sorprendente, como muestra de lo que Europa ha cambiado, que va más allá que un Mario Balotelli, juegue en plan estelar en un equipo italiano. Pese a que las clases dominantes creen hallar como elemento importante para paliar la crisis espantosa que atosiga a toda Europa, detener la ola de tercermundistas que han buscado en esos lares su futuro y hasta sacar una muy buena cantidad de quienes ya allá se han aposentado.

            En vista que el rey de España aún convaleciente de los efectos que en él produjo la encomiable tarea  de matar elefantes - quizás hasta fue en Ghana – el príncipe de Asturias le hizo el quite a su dignísimo padre y bajó a los camerinos a felicitar a los jugadores, quienes ahora se sintieron más agasajados que cuando el público les premió con sus largos y eufóricos aplausos.

          A  lo largo de la península Ibérica, hasta la frontera con Portugal, cuya selección debió medirse con Alemania por el tercer lugar y entonces la alegría no era mucha, ese domingo se aplaudió a rabiar y corrió el vino para olvidar la crisis.

          Mientras tanto, aprovechando aquellos pocos minutos de felicidad y por ende descuido del pueblo Español, Mariano Rajoy y su partido popular, usando al FMI como si fuese Mario Balotelli, llenó de más tenebrosos goles, nada plausibles pero si para llorar, al pueblo español.

           “El Rescate”, que nada tiene que ver con esa habilidad en el juego de la selección española para recuperar la pelota, sobre todo en un medio campo habilidoso que encabeza ese fino jugador llamado Andrés Iniesta, que no será más que pedir prestado una cifra gigantesca para alimentar a los banqueros quebrados y que deberá pagar el pueblo a punto de sacrificios, lo ofrece Rajoy, en medio del fandango que genera la Eurocopa, como quien mete contrabando.

         No obstante, uno y otro; todos los titulares de prensa dirán sin misericordia alguna que España ganó 4 a cero.

           ¿Pero qué pasó con Italia? ¿Con el equipo que adelante tiene a Mario Balotelli, un ghanés, inocultable afro descendiente en medio de una selección itálica? Perdió el juego; debe conformarse con el segundo lugar de la Euro Copa 2012. En este caso, los aplausos por haber llegado segundo no ocultarán ese vergonzoso resultado.

        Como tampoco, hoy lunes cuando los italianos vuelvan a su cotidianidad, no dejarán de enfrentar una cruda y triste realidad que les embarga; que no la mitiga ni con el campeonato de la Euro Copa 2012, pasando por alto el marcador. ¡España, que ganó, está en las mismas!

     Pues Mario Monti, sin que le miren y menos aplaudan desde las gradas, le metió a los italianos mucho más de cuatro goles; tantos como Rajoy le encasquetó a la España “triunfadora”.

    Lo que el gobierno español llama eufemísticamente “El Resctate”, en Italia llega a la cifra de 24 mil millones de euros, también para salvar los bancos, pero que debe pagar el pueblo. Lo hará, en las dos penínsulas, a través de medidas como el aumento de todo cosa de uso y consumo. Como habrá una reducción brutal del gasto público, se reducirán todos los servicios y unos cuantos como educación y del área de salud serán privatizados.

   La jubilación de las mujeres da un salto hasta los 62 años; la de los hombres a los 66. Se congelan los salarios por cuatro años y se suspende la adecuación de las pensiones a los jubilados de acuerdo al nivel inflacionario. Se aumenta el IVA y se eliminan las deducciones por la compra de viviendas

       Lo dicho es poca cosa, pues a cien páginas llegan los documentos que en España e Italia recogen las medidas o los goles a las porterías del pueblo.

            Españoles y canarios. Italianos y europeos todos, la Euro Copa fue un miserable circo. Ya pasó. Volvamos al camino.


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