El Imperialismo, Fase Superior del Capitalismo

Lenin escribió:

“El imperialismo ha surgido como desarrollo y continuación directa de las propiedades fundamentales del capitalismo en general. Pero el capitalismo se ha trocado en imperialismo capitalista únicamente al llegar a un cierto grado muy alto de su desarrollo, cuando algunas de las propiedades fundamentales del capitalismo han comenzado a convertirse en su antítesis, cuando han tomado cuerpo y se han manifestado en toda la línea los rasgos de la época de transición del capitalismo a una estructura económica y social más elevada. Lo que hay de fundamental en este proceso, desde el punto de vista económico, es la sustitución de la libre concurrencia capitalista por los monopolios capitalistas. La libre concurrencia es la propiedad fundamental del capitalismo y de la producción de mercancías en general; el monopolio se halla en oposición directa con la libre concurrencia, pero esta última se ha convertido a nuestros ojos en monopolio, creando la gran producción, eliminando la pequeña, reemplazando la gran producción por otra todavía mayor, llevando la concentración de la producción y del capital hasta tal punto, que de su seno ha surgido”

Es importante lo que resalta Lenin en este escrito: El imperialismo surge como continuación del capitalismo. Es decir una etapa superior del capitalismo. Nos habla sobre la libre concurrencia donde ningún agente económico puede influir en el mercado. En la libre concurrencia, el número de compradores y vendedores es muy alto y las cantidades producidas o demandadas por cada uno de ellos son tan pequeñas en relación con el total que su influencia sobre los precios es inapreciable. Para que haya libre concurrencia es imprescindible la libertad de entrada y salida en las industrias, es decir, que no haya barreras que impidan a una empresa dedicarse a producir cualquier cosa. La expresión "industria" indica el conjunto de empresas que se dedican a producir el mismo bien. Pues siendo la libre concurrencia una característica del capitalismo, surge el monopolio, que es antagónico a ella. Vendrán inmediatamente las concentraciones de capital en manos de grupos poderosos, es en ese momento cuando el capitalismo entra en la etapa superior: el Imperialismo.

En realidad, para que haya una verdadera "libertad de entrada y salida" sería necesario que no hubiera costes de transformación, es decir, que la maquinaria destinada a una producción pudiera "reconvertirse" sin coste alguno para producir cualquier otra cosa. La libre concurrencia es una utopía, es la excepción y no la regla. Algunos economistas británicos sugirieron que para estudiar el sistema económico habría que empezar analizando el monopolio, que es lo más habitual, y no la libre competencia. En cualquier caso, las ventajas de los mercados de libre competencia son tan grandes con respecto a los demás mercados que son presentados como la meta a la que se debe tender: las legislaciones nacionales y las normativas supranacionales se plantean como objetivo explícito el fomento de la libre competencia y la represión de las prácticas que la limitan.

Continúa Lenin:

“Las gigantescas proporciones del capital financiero, concentrado en unas pocas manos, que ha creado una red extraordinariamente vasta y densa de relaciones y enlaces, que ha sometido no sólo a la masa de los capitalistas y empresarios medianos y pequeños, sino a los más insignificantes, por una parte, y la exacerbación, por otra, de la lucha con otros grupos nacionales de financieros por el reparto del mundo y por el dominio sobre otros países: todo esto provoca el paso en bloque de todas las clases poseyentes al lado del imperialismo.”

Es el reparto del mundo -nos dice Lenin-, en manos de países, consorcios, poder concentrado que genera más poder, el Imperialismo está asociado a la creación de Monopolios tanto Nacionales como Internacionales. Es una forma de ver la sociedad, es desaparecer al ciudadano, convertirlo en una ficha, deshumanizada. ¿Cómo competir con estas trasnacionales? ¿Cómo compiten nuestros pueblos y sus industrias nacientes con estos monstruos Internacionales? Tomando en cuenta que son estos centros de poder mundial los que mandan en todos los países del planeta. Las garras del Imperialismo son largas y poderosas. Es tan grande el poder de ellas en EEUU, que aunque el país imperial pretenda hacer modificaciones en su manera de llevar su economía, cosa difícil, pero es tan sólo una suposición, las mafias internas no lo permitirían, porque quien manda en EEUU son grandes centros de poder económico, dentro y fuera de EEUU.

Continúa Lennin diciendo:

“Como hemos visto, el imperialismo, por su esencia económica, es el capitalismo monopolista. Hay que poner de relieve particularmente cuatro variedades principales del monopolio o manifestaciones principales del capitalismo monopolista característicos del período que nos ocupa. Primero: El monopolio es un producto de la concentración de la producción en un grado muy elevado de su desarrollo. Son las alianzas monopolistas de los capitalistas, carteles, sindicatos, trusts. Segundo: Los monopolios han conducido a la conquista recrudecida de las más importantes fuentes de materias primas. La posesión monopolista de las fuentes más importantes de materias primas ha aumentado en proporciones inmensas el poderío del gran capital y han agudizado las contradicciones entre la industria cartelizada y la no cartelizada. Tercero: El monopolio ha surgido de los bancos, los cuales, de modestas empresas intermediarias que eran antes, se han convertido en monopolistas del capital financiero. Tres o cinco bancos más importantes de cualquiera de las naciones capitalistas más avanzadas han realizado la "unión personal" del capital industrial y bancario, han concentrado en sus manos miles y miles de millones que constituyen la mayor parte de los capitales y de los ingresos en dinero de todo el país. Una oligarquía financiera que tiende una espesa red de relaciones de dependencia sobre todas las instituciones económicas y políticas de la sociedad.

Es evidente la gran capacidad de Lenin para describir el fenómeno Imperialista, como diagnostica el signo de estos tiempos, signado por la mentira que representa el capital, tan frágil, que cualquier acontecimiento puede provocar una caída económica estrepitosa. El signo más evidente es el temor, por eso estos grupos se asocian a otros consorcios más poderosos, buscando estabilidad económica que el Sistema Imperial no puede ofrecer.

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Sergio Delgado


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