La diferencia entre el socialismo y el capitalismo: mas alla de las relaciones de producción

El Capital y la Conservación

Muchos intelectuales han argumentado sobre los conflictos entre el capitalismo y la conservación. El capitalismo se basa en la acumulación ilimitada de capital mientras que los recursos del planeta son limitados. Desde esa perspectiva es claro que tiene que aparecer un conflicto entre ambos. Este conflicto quizás es más evidentes ahora cuando los límites de los recursos naturales están a la vista que cuando estaban lejos de agotarse y nuestra capacidad para cambiar el ambiente era menor. Ya vemos como los limites del planeta de amortiguar cambios y mantener la estabilidad están cercanos y ya hemos empezado a ver las consecuencias en el agotamiento de pie de crías, pesquerías, desertificación, entre otros problemas. El legado del capitalismo desde el punto de vista ambiental puede ser mejor caracterizado como un prontuario de crímenes mas que cualquier otra cosa. Desde la contaminación de suelos y aguas, lluvias ácidas, destrucción de la capa de ozono, al calentamiento del planeta entre otros problemas cuyas consecuencias aún estamos tratando de entender. Los conservacionistas de todo el mundo intentan reconciliar al capitalismo con la conservación y han tratado de aunar beneficios comerciales a actividades conservacionistas, mucha veces en las formas de incentivos económicos para la conservación de recursos, o para el uso sostenible de ellos. Sin embargo, Como el capitalismo se basa en crecimiento ilimitado y el ambiente tiene limites muy claros, siempre aparecerán conflictos en donde el ambiente (y la gente que depende de el) siempre pierden.

La raíz del problema esta en que la relación que el capitalismo establece con el ambiente es una de destrucción, y dominación donde sólo se trata de adaptar el ambiente las necesidades del sistema. Si hay algo del ambiente que no convenga o que perjudique la estructura productiva se cambia con la aplicación de fuerza bruta (llamese concretos, diques, insecticidas, rellenos, desmonte o de muchas otras formas). Si hay inundaciones se hacen diques, si se quiere energía eléctrica se hacen represas, si hay insectos se fumiga, si el suelo es fértil se fertiliza a como de lugar etc. Estas practicas no son un problema per se. El problema empieza cuando esas prácticas se hacen por encima cualquier cosa, sin considerar la integridad del ecosistema ni las consecuencias que nuestras acciones tengan en el ambiente. Muchas veces hacemos cambios irreversibles cuyas consecuencias estamos lejos de entender. Esta falla del capitalismo de solo tener en mente la acumulación de capital por encima del bienestar ambiental es parte del problema que siempre pone al capitalismo en conflicto con el ambiente. Sin embargo, el capitalismo es un sistema de producción humano y si sus consecuencias terminan destruyendo el ambiente que los seres humanos necesitan para vivir y para su bienestar, el capitalismo esta destinado a autodestruirse. Un sistema económico que tenga cualquier esperanza de mantenerse en el tiempo tiene que ser uno que mantenga un respeto máximo por el ambiente ya que de el dependemos todos. Lo cambios que hagamos al ambiente son siempre acumulativos de manera que cualquier abuso se pagará con creces en el futuro. Un sistema que piense en el futuro solo puede permitir un respeto completo por el ambiente.

El socialismo del siglo XXI es un nuevo movimiento que ofrece muchas nuevas perspectivas en todos los aspectos de la vida del ser humano en lo político, económico y social. Nada hace pensar que sus intenciones sean efímeras. Todos los voceros del gobierno Bolivariano muestran claramente sus intenciones de que este movimiento continúe y crezca hacia el futuro. Si este es el caso, el nuevo socialismo tiene que establecer una relación con el ambiente distinta de la que se han establecido en los sistemas capitalistas. El presidente Chávez con frecuencia habla de la importancia de la conservación ambiental al menos en los discursos que da. El nuevo socialismo tiene que establecer una relación de respeto, armonía y uso racional que lejos de deteriorar el ambiente no lo dañe y mejor aun lo enriquezca. Otros sistemas socialistas que se han ensayado en otras partes del mundo han fallado, entre otras cosas, por no tener un respeto mínimo por el ambiente. En vista de esto vemos que si el nuevo socialismo establece una relación con el ambiente de destrucción y dominación tal como lo hacia el capitalismo, es claro que el futuro de este socialismo no es distinto de lo que le ha pasado al capitalismo.

Cuando hablo del socialismo del siglo XXI incluyo a la revolución cubana porque si bien es cierto que empezó a mediados del siglo XX también es cierto que la revolución cubana se ha ido adaptando y evolucionando a medida que las presiones externas e internas han cambiado. Si bien en sus comienzos la retórica no incluía mucho la preocupación ambiental, ahora las cosas han cambiado. Cuba se va a la vanguardia mundial en estilos de vida para un mundo sin carbono. Desde hace un par de años Fidel Castro ha sido el defensor más vehemente del ambiente y de las necesidades de cambiar direcciones en que el mundo se dirige en todo el panorama internacional.
¿Hacia donde va el nuevo socialismo?

¿Hacia donde va el nuevo socialismo desde el punto de vista ambiental? ¿Cuál es el camino que esta tomando el socialismo del siglo XXI en este sentido? Quizás debido al precario estado social de las clases mayoritarias las prioridades del gobierno venezolano han estado dirigidas fundamentalmente hacia remediar esas debilidades. Tanto en Cuba como en Venezuela la prioridad ha sido en dar nivel de vida básico que la gente necesite para su bienestar; el cual es el tema central del nuevo socialismo como vamos a ver mas abajo. La conservación ambiental, el uso sostenible de los recursos o simplemente la planificación inteligente del desarrollo nacional han quedado de un lado, al menos por ahora. Sin embargo esto es algo que hay que cambiar de urgencia.

El nuevo socialismo esta disparando bien merecidas obras de desarrollo y progreso en las zonas rurales pero si estas obras mantienen la misma relación de destrucción, dominación e irrespeto con el ambiente que el capitalismo estableció es difícil esperar un resultado distinto del que nos dio el capitalismo. La diferencia entre el capitalismo y el socialismo no puede limitarse a las relaciones de producción y al control de los medios de producción. Si el socialismo no establece una relación con el ambiente distinta que el capitalismo el socialismo esta destinado a sufrir la misma suerte; y a la larga no sería mejor que el capitalismo. En lo que sigue de este ensayo vamos a ver algunos aspectos de las direcciones que este tomando el gobierno Bolivariano y si estas acciones establecen una relación con el ambiente fundamentalmente distintas que aquellas que el capitalismo estableció.
Vías y ferrocarriles

Uno de los indicadores claros de desarrollo son las vías y formas de transporte. Carreteras y ferrocarriles también incrementan claramente la calidad de vida de la gente que vive en la zona porque facilita el transporte de insumos hacia la zona y facilita el comercio de los artículos producidos en la zona. El gobierno revolucionario esta empujando estas actividades fuertemente. Podemos preguntarnos ¿estamos haciendo un desarrollo revolucionario o estamos aplicando desarrollo tipo capitalista? ¿Cuan bien adaptados al ambiente son los proyectos de desarrollo que estamos haciendo? ¿Estamos adaptándonos al ambiente o estamos forzando el ambiente a nuestros caprichos? Esta es una pregunta clave para ver si de verdad hay diferencias de fondo entre el capitalismo y el socialismo en su relación con el ambiente.

Vamos a considerar a los llanos que toman la tercera parte del territorio nacional. En muchas partes de los llanos hay arcillas expansibles que se contraen en sequía y expanden en tiempos de lluvias. Esta propiedad de los suelos condena a las carreteras que se construyan sobre ellas romperse y desarrollar huecos al los pocos meses de construidas. Sin embargo en la mayoría de los llanos existen formaciones geológicas, como la Formación Mesa, que fueron depositadas hace miles de años y por su constitución no tienen problemas de expansión con la humedad. Cuando yo era estudiante de la Universidad Central de Venezuela en 1984 tomé un curso de Evaluación del Recurso Suelo con el profesor José Luis Berroterán. En este curso revisamos este problema y el profesor nos indicaba que si se quiere hacer una carretera en el llano que no se rompa todos los años había que plotear la Formación Mesa y hacer la carretera sobre ella. Esta no sería necesariamente el camino mas corto entre dos puntos que nos interesen pero nos daría una carretera que usa el ambiente de mejor manera y produce menores cambios sobre este, al tiempo que permite que la obra dure más. Esta sería una forma distinta de relacionarnos con el ambiente, en lugar de hacer inyecciones de concreto y rellenos para que el ambiente haga lo que queremos seríamos nosotros los que nos adaptaríamos y adaptaríamos nuestras acciones al ambiente.

También hay muchos proyectos en el nuevo gobierno de ferrocarriles y nuevas vías. Los llanos de Venezuela, así como la mayoría de Sur América, es una tabla rasa que se inclina levemente hacia el Este. De manera que cualquier carretera de Norte a Sur es efectivamente un dique que inundará las tierras al este del dique y secará prematuramente las tierras al Oeste del mismo. ¿Esta siendo este elemento considerado en las obras de infraestructura que hacemos? Es posible que la dirección que nos acomode mejor a nosotros sea de Norte a Sur pero ¿es esta la vocación del ambiente? ¿Es esta la dirección natural de transitar el terreno? ¿No será más conveniente planear el desarrollo de la infraestructura, nuestras ciudades y nuestras operaciones acomodándonos a la vocación del terreno? Se habla mucho de un ferrocarril entre San Fernando a Guasdalito en el Estado Apure. Dado el drenaje del terreno este ferrocarril sería un mega dique que dividirá al estado diagonalmente. ¿No sería mas sabio hacer el ferrocarril siguiendo el drenaje natural del terreno (como la carretera actual) y no hacer cambios imprevistos al drenaje de los suelos del estado a tan gran escala? Nuevamente, nos vemos en conflicto con el esquema capitalista que hemos aprendido de hacer las cosas lo mas simple y económicamente posible y esto quizás no es lo que el ambiente (y la gente que depende de el) requieren.

Es cierto que algunas obras de desarrollo puedan requerir que se hagan sacrificios desde el punto de vista ambiental para beneficiar a la población rural. Sin duda hay que comunicar el norte con el sur del país. Sin embargo cuando hacemos una carretera de norte a sur debemos de asegurarnos de que al mismo tiempo diseñamos el manejo del dique que esta carretera va a hacer, y consideramos el impacto que tendrá desde el punto de vista ambiental económico y social. También debemos considerar que este desarrollo esta "costándonos" integridad ambiental. La idea de que hacemos los cambios que queremos porque podemos sin ninguna consideración con la Pachamama y la integridad del ambiente debe de pasar a la historia si queremos que el nuevo sistema se perpetúe en el tiempo.
Energía y su generación

Entre los obras nuevas que están pasando tenemos es construcción de nuevas plantas eléctricas que permitan motorizar el desarrollo de muchos pueblos en las zonas rurales. Actualmente tenemos un plan para traer energía de una super planta de Barinas hacia Mantecal y Elorza. Habiendo vivido en la zona por varios años veo con alegría que estas poblaciones estén recibiendo finalmente la bien merecida atención para sus pobladores y el incremento de la calidad de vida que esto traería. Sin embargo, ¿no es posible impulsar este desarrollo con formas alternativas de energía? Los llanos reciben bastante energía solar y los vientos son fuertes y confiables durante una buena parte del año. ¿Sería posible energizar el desarrollo del llano, al menos parcialmente, con energía renovable de baja o ninguna emisión? El presidente Chávez siempre menciona la importancia de consumir menos energía. El programa de cambiar bombillos incandescentes por bombillos de halógeno compactos es loable pero no es sino un primer paso, hacia una verdadera revolución energética. Para que esta revolución energética se concrete realmente hay que incluir estas ideas de conservación en todos los aspectos del desarrollo del país. Mas aún parte de la tecnología de estos bombillos compactos que consumen tan poca energía esta el uso de mercurio que resulta en un contaminante gravísimo si llega al ambiente. Parte de este movimiento de cambiar bombillos para ahorrar energía funcione integralmente, tiene que haber un programa de educación y de reciclaje de los bombillos para evitar que el mercurio de los bombillos contamine el ambiente cuando los bombillos se quemen. Un plan de cambiar bombillos sin una estrategia de que hacer con esos bombillos cuando se quemen cumple una gran labor de bajar el consumo de energía pero no es necesariamente revolucionario si no incluye que hacer con los bombillos que ya no sirvan. El capitalismo fácilmente podría sugerir, y esta sugiriendo ya, el uso de menos energía al encontrarse con una crisis energética. Sin embargo solo un sistema que realmente se interese en el bienestar de la gente y del ambiente del cual la gente depende, va a tener una preocupación completa por el bienestar ambiental.
La Revolución de los Medios de Producción Agrícola

Una de los grandes retos de la revolución Bolivariana es la soberanía alimentaria del país y se entiende que mantener a la revolución viva es una prioridad del país. La revolución bolivariana hace grandes progresos en la asignación de tierras, y créditos que apoyan al campesino pero los medios de producción que se usan son los medios convencionales de producción agrícola. Los medios tradicionales de producción fueron desarrollados dentro del sistema capitalista que intentaba maximizar la producción en el corto plazo y no sostener la integridad del ecosistema. Por ejemplo el uso de pesticidas y fertilizantes hace que las tierras produzcan mejores resultados a corto plazo y eso ayuda la soberanía alimentaria pero una buena parte de estos químicos termina en los suelos, aguas y acuíferos. Dentro del sistema capitalista de la cuarta república no hay otra forma de producir y el precio a futuro del daño ambiental que los campesinos van a sufrir no se cuenta. Los pesticidas tardan varias décadas en llegar a los pozos del nivel freático donde se saca el agua de beber de manera que dentro del sistema capitalista de pago a corto plazo no había cabida para esta consideración. Sin embargo, dentro de la revolución donde queremos maximizar el bienestar de la gente a largo plazo y donde incluimos los derechos de las generaciones futuras a disfrutar de ambientes prístinos, la contaminación de nuestras fuentes de aguas y suelos a consecuencia de nuestras prácticas agrícolas no puede seguir siendo ignorado

La única forma de darle una solución de sustento permanente a la población rural es instrumentar métodos de producción realmente sostenibles basados en técnicas orgánicas que usen el ecosistema de forma integral sin degradarlo ni sobre explotarlo y garanticen que pueden seguir produciendo en perpetuidad. Los medios de producción agrícola desarrollados dentro del esquema capitalista (los que nuestros agrónomos conocen) no tienen cabida dentro de la Revolución y tiene que ser transformados. La revolución de los medios de producción debe de incluir no solo nuestros conocimientos de agronomía sino también nuestro entendimiento de cómo funcionan los ecosistemas. La característica de las zonas tropicales es la biodiversidad. Tenemos gran densidad de especies pero cuando queremos producir tratamos de adaptar nuestro trópico a sistemas de producción mono específicos derivados de ecosistemas templados (fríos). Esto es un relicto indeseable de todos los años de colonización que sufrimos (colonización intelectual entre otras formas de colonización). Sin embargo ahora tenemos el conocimiento de nuestros ecosistemas y la herencia cultural de nuestras poblaciones aborígenes de manera que podemos integrar diferentes fuentes de producción sin imponer al ecosistema direcciones que no son su tendencia natural. Para hacer esto, sin embargo, hace falta una reconsideración de todas las formas de producción agrícola que practicamos actualmente y de una revolución completa de los medios de producción que vaya mas allá la simple tenencia de la tierra y relaciones de producción.
La Revolución dentro de la Revolución

Se habla mucho de hacer la revolución dentro de la revolución y yo nunca entendí bien lo que eso significa. Siempre que lo oigo es en un contexto de radicalizar las acciones y de tomar posiciones más extremas que no estoy seguro que siempre sean necesarias. Se me ocurre que hay una cosa que si hay que revolucionar dentro de la revolución: tenemos que revolucionar nuestras metas, y nuestras ideas de lo que es progreso. Debe de involucrar cambios de paradigmas mas allá de lo que siempre hemos entendido. El presidente Chávez lo dijo muy claro cuando en referencia a su declaración de que Sur América iba a ser una potencia se le pregunto si iba a competir con los EEUU u otras potencias mundiales. Chávez les respondió que no se trataba de ser una potencia guerrera, o industrial. Lo que el hablaba es que Sur América iba a ser una potencia social, de principios y de libertades. Esto trae a colación la idea de que aún la definición de "que es bueno" y "a donde vamos" tiene que ser rediscutido. Siempre hemos entendido que hay que crecer y que eso es lo que debemos de aspirar todos pero esto no es necesariamente cierto dentro de la revolución.

El "desarrollo" dentro de un sistema socialista

Dentro de un sistema socialista que intente maximizar el bienestar de la gente tenemos que redefinir lo que es progreso. Vamos a considerar un pueblo que necesite desarrollo, digamos Mantecal de Apure o Las Mercedes del Llano en Guarico. Estos pueblos ciertamente necesitan mejoras de infraestructura y progreso que incremente la calidad de vida de sus habitantes. Pero ¿cual es la meta que deben aspirar estos pueblos? ¿Debemos de aspirar en estos pueblos un nivel de desarrollo como el de Caracas o Maracay? Debemos aspirar a que estos pueblos de "desarrollen" tanto como estas ciudades de gran tamaño? A mi me parece claro que si bien en algunos pueblos deben de "crecer", también es claro que mucho de ese "crecimiento" perjudica el nivel de vida de sus habitantes. Dentro del sistema capitalista mientras más grande mejor, más negocios y más producción de capital, pero dentro de un sistema que tenga como meta el nivel de vida de la gente, debemos de cambiar el esquema de desarrollo por esquemas nuevos. Debemos de revolucionar nuestros conceptos de lo que es "bueno" por un concepto más humano, mas estable y sobre todo que este en armonía con el ambiente natural.

De manera que tenemos que reconsiderar nuestras metas de crecimiento y desarrollo hacia metas que incrementen el bienestar de la gente por encima de producción económica y crecimiento clásico. En el sistema capitalista lo mejor son tener buenas carreteras en todas partes para traer más insumos y mas comercio y también tenemos que tener formas de llevar nuestros productos hacia otras partes. Más consumo de energía significa más negocio y más actividad económica. Todas nuestras ideas de economía y progreso están basadas en estos conceptos pero ya hemos visto como todas éstas direcciones eran erradas dentro del sistema capitalista. Quizás lo que mas nos conviene a todos es activar las economías locales, consumir menos de afuera (no solo del extranjero sino de otras regiones) y consumir mas de lo que se produce localmente de manera tal que tener super-carreteras quizás no serían tan importante. Esto no solo ayuda a los otros pobladores de la zona de quienes consumimos sino que además baja el consumo de combustible fósil usado para transportar insumos y productos adentro y fuera de las distintas regiones. Yo no me opongo a la construcción de nuevas y buenas carreteras pero cabe la pregunta ¿es posible incrementar el nivel de vida de los habitantes (desarrollo socialista) sin incrementar necesariamente las carreteras y obras mayores de infraestructura? ¿Estamos buscando un desarrollo realmente socialista al incrementar estas grandes obras de infraestructura?

En estos días de cambio y de debate en el país donde estamos redirigiendo al país hacia un destino socialista más humano, debemos de asegurarnos que nuestros sesgos de nuestra formación pre-socialista (que todos sufrimos) no nos lleve a repetir esquemas de desarrollos capitalistas sin darnos cuenta. La revolución Bolivariana crece en varias direcciones pero en muchos aspectos quizás no esta estableciendo una relación con el ambiente fundamentalmente distinta de la que el capitalismo estableció. Este error es justificable debido a las necesidades que ha tenido que atender pero es perentorio que se corrijan esas deficiencias. Nuestros sesgos inconcientes son uno de los problemas más difíciles de resolver. Este concepto, de origen capitalista, de dominar al ambiente sin respetarlo o adaptarse a el pudiera ser la piedra de tranca hacia un desarrollo realmente sostenible y un futuro mas duradero para la revolución. El énfasis en la calidad de vida y respeto por el ambiente natural deben de ser guías principales para redefinir la dirección de esta nueva Venezuela sino queremos que caiga en los mismos problemas que el capitalismo cayó.

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Jesús A. Rivas


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