Rentismo, extrativismo y el Tercero Excluido

Vivimos una situación político/ideológica altamente polarizada entre la MUD y el GPP, que cubre como una especie de smog la mente y el criterio de los venezolanos. Esa polarización genera la necesidad de que emerja un movimiento que podríamos llamar El tercero excluido, un grupo muy grande y variado de venezolanos cuya opinión no es tenida en cuenta, — ¡venezolanos invisibilizados¡ — que pueden pertenecer o no a uno cualquiera de los grupos aparentemente en pugna o ser personas reconocidas y respetadas, pero, que para los decisores y sus medios de comunicación social, no es prudente visibilizarlos y mucho menos tomarlos en cuenta.

José Luis Fernando, un periodista argentino comenta que «La lógica del tercero excluido funciona más o menos de esta manera: dos actores discuten permanentemente hasta ponerse de acuerdo. Aunque parezca que nunca se van a poner de acuerdo, finalmente siempre lo hacen, Y a cada tanto miran de reojo a un tercer actor, pero hacen un guiño y siguen discutiendo sin dejar entrar al tercero» hablemoslt.blogspot.com/2009/10/d-tercero-excluido.html.

Así nos está sucediendo: discuten y se insultan en los medios de comunicación social, pelean en los sesiones de la Asamblea Nacional, están en todos los medios impresos y en los programas de noticias en franca querella: en fin, son como Dios y están en todas partes y nos atiborran la cabeza de lugares comunes, de consignas, —casi nunca de ideas importantes o temas esenciales—

Pero los venezolanos invisibilizados sabemos quiénes son. Realmente La MUD y el GPP representan dos corrientes político/ideológicas del liberalismo común y silvestre: una estatista tradicional y la otra neoconservadora. La primera cree que desde una Cultura patriarcal, jerárquica y caudillista puede dirigir al país y salir de la crisis que ellos contribuyeron a crear, mientras que la segunda piensa que aplicando las “leyes″ de la economía, de acuerdo al credo religioso de los economistas ortodoxos, basado en el “libre mercado″ y la creación de condiciones para que los «capitales en busca de inversión» se sientan seguros y cómodos, privatizando todo cuanto emprendimiento rentable exista, revertiremos la situación que hoy nos agobia, olvidando que eso fue lo que hicieron en la IV República con resultados que están a la vista. Creen que uno cualquiera de esos caminos nos llevaran al ansiado desarrollo con su crecimiento económico dentro de los mismos parámetros culturales en que hemos vivido desde hace por lo menos un siglo y que llamamos “rentismo″, cuando realmente se trata de extrativismo con mente colonizada. La MUD piensa que volveremos al pasado que ellos pinta dorado (que es pura imaginación) recuperando las empresas que expropiamos (y que nunca fueron sostenibles) o las que abandonaron sus antiguos dueños por improductivas y obsoletas, y, de paso, que lograremos que los enclaves neocoloniales de Guayana se tornen empresas productivas, bien inyectándoles más divisas a fondo perdido o privatizándolas por dos centavos para después volverlas a “nacionalizar″.

Se olvidan que la empresa petrolera y los otros enclaves industriales coloniales solo nos dejaron dolorosos pasivos ambientales y miseria integral, como los lodos rojos en Guayana y el salinizado Lago de Maracaibo en el Zulia —el mayor reservorio de agua dulce de América del Sur, antes que dragáramos la Barra de Maracaibo para qué pasarán los barcos panamá que incrementaron la productividad extrativista de petróleo, por solo nombrar dos tragedias ecológicas ejemplares. Pero, dentro de esa lógica desarrollista/extrativista sin cambio cultural, hoy anunciamos la puesta en marcha del «motor minero» como uno de los catorce motores para impulsar la economía propiciando la extracción oro y contratamos con la empresa Gold Reserve, la misma que ayer apartó de un manotazo el Presidente Chávez,. Pregunta lógica: ¿Que diría el Comandante?

Por otra parte, produce dolor e indignación, ver que ambas caras del liberalismo están de acuerdo en que se explote el diamante en la cuenca del Caroní. —Nada más y nada menos que en la Cuenca del Caroní— hasta ayer santuario en nuestro imaginario para preservar la biodiversidad de nuestra amazonia y el agua del Guri. Recuerdo que en noviembre del 2001, en una reunión celebrada entre la Ministra del Ambiente, el Ministro de Energía y Minas y este servidor como Viceministro Energía, se acordó prohibir de manera terminante la explotación de diamantes en dicha cuenca, y se dispuso que se promulgarán los decretos pertinentes que ya contaban con la anuencia del Presidente Chávez ¿Qué pasó? ¿Donde están los decretos? Solo Dios lo sabe.

Todos quienes integramos el mayoritario grupo de los Terceros Excluidos debemos unirnos para detener ese ecosidio, e impedir el aún más siniestro que se cierne sobre la explotación del diamante en la cuenca del Caroní. Convocar un gran frente para que una política/ideológica distinta a la del liberalismo que guía nuestro país, es una tarea insoslayable. No podemos caer en el bipartidismo que propicia el Imperio con su Geocultura apoyada en la Academia, los tecnócratas polivalentes y los medios de comunicación social.

Necesitamos una percepción del mundo distinta a la cartesiana y disyuntiva de los problemas que padecemos, desde los muy pequeños, como las transacciones en el territorio dentro del campo de la microeconomía, hasta las grandes decisiones político/administrativas que nos conciernen y que todos los días nos anuncian. No queremos que nos informen por los medios, debemos exigir que esas decisiones se publiquen completas. Debemos construir, apoyándonos en la nueva visión que se inspira en el pensamiento complejo y la cultura matriztica (distinta y opuesta a la patriarcal y por ende consensual y respetuosa del otro) un Proyecto Nacional con su Modelo Territorial diferente al que ahora nos está enloqueciendo y del cual he escrito con anterioridad. Ver http://www.rebelion.org/docs/208584.pdf

No soy iluso y sé que las fuerzas prosistémicas son complejas, poderosas e implacables, pero creo firmemente que debemos iniciar una cruzada contra la explotación del Arco Minero del Orinoco que termine en un referéndum que impida semejante crimen. Ojalá y seamos oídos, pues partidos políticos con la misma cultura patriarcal e igual empeño en propiciar el extrativismo, son un impedimento para que los venezolanos nos encontremos y construyamos un país digno.

joseluispachecos@yahoo.com

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